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Archivo para la Categoría "Tendencias"

Hoteles para bicicletas

bicienlahabitacion Si en el artículo anterior debatíamos acerca de la idoneidad de aceptar niños en un hotel, ahora quiero plantear lo mismo a nuestros foristas más intelectuales sobre el mundo de las dos ruedas.  Y para eso se hace necesaria una pregunta equivalente: ¿prohibirías que alguien se subiera la bicicleta a la habitación?

Es innegable que la afición ciclista ha aumentado sobremanera en los últimos años en las ciudades denominadas slow y en la montaña. Amsterdam es un auténtico parque temático di bicicletas y Copenhague, con una temperatura no precisamente mediterránea, ya tiene a la bicicleta como el principal medio de transporte de sus ciudadanos. Nada menos que el 55% de los desplazamientos urbanos se hacen allí en dos ruedas. Cuando circulé por sus calles, hace dos años, recordé cómo era esta ciudad nórdica cuando la visité por primera vez, 30 años atrás, invadida totalmente por automóviles contaminantes y atascos importantes en todas partes.

La bicicleta hoy se ha afianzado en el ideario colectivo como un instrumento de las sociedades avanzadas. Es, más que un medio de locomoción, el icono de una nueva filosofía de vida, una bandera de libertad y de higiene personal. El estadio de desarrollo de una ciudad ya no se Leer más…

Boutiqueidad

wpid-morgans1-2010-10-17-11-39.jpgIan Schrager, no cabe duda, ha sido un innovador en el mundo hotelero internacional. No solo porque hizo buen negocio con su discoteca Studio 54, en Nueva York, durante sus años mozos. También porque llegó a imponer un genérico en la hotelería urbana cuando, en 1984, abrió el Morgans, su primer hotel… boutique. Había diseño a raudales, por obra y gracia de Andrée Putman, un vestíbulo convertido en escenario teatral y sus salones estaban decorados con provocadoras fotografías de Robert Mapplethorpe. Eso… un hotel boutique.

Claro que para esa fecha ya teníamos en marcha el diseño del hotel La Rectoral, en Taramundi (Asturias), y contemplábamos un futuro prometedor con una saga de hoteles pequeños y diferebnciados al que añadimos la etiqueta (hoy, otro genérico de la causa) de Hotel con Encanto. Así, salvo en España, los hoteles con encanto en el mundo han acabado identificándose bajo la etiqueta de hoteles boutique.

La bouticomanía ha trascendido las fronteras de los Estados Unidos y también del negocio hotelero tradicional. Aquello que despreciaron durante décadas las grandes cadenas internacionales es hoy pieza esencial de su estrategia de crecimiento. No hay gigante de la hospitalidad que no Leer más…

El camarero robot

(Publicado en el Atizador)
En el Clúster de la Ruina Habitada nos tomamos muy en serio la innovación hotelera y la tecnología aplicada al turismo. Este virtuoso del servicio, Snackbot, puede ayudar a solventar una parte del problema que muchos establecimientos tienen a la hora de atender el bar o el room service. Muchos hoteles consideran que el elemento humano es insustituible en la atención a los huéspedes. Para otros tantos que no lo consideran así, ni forman parte de su estrategia de negocio, Mr. Snackbot puede ser la solución en un futuro próximo y a un precio muy inferior al de la mano de obra humana.

Los humanoides han sido creados para convivir con nosotros. La ciencia ficción comienza a hacerse realidad. Comprendemos el miedo de algunos a la robótica. Un avión puede seer un medio de transporte, pero también un arma arrojadiza, como quedó demostrado el 11-S. Puede subir al cielo, pero también bajar a los infiernos. Puede ser inherente al hospedaje turístico, pero también al de los cementerios. Es cosa de reflexionar sobre cómo utilizarlos, y en ese punto la hotelería tiene un camino prometedor camino que recorrer (renovarse o morir).

El proyecto inminente de nuestro laboratorio de investigación, que anunciaremos en su momento oportuno, incluirá una sección de robótica en la que probablemente investiguemos sobre la utilidad de este sujeto tan simpático, resolutivo y eficiente que es Mr. Snackbot.

Atentos a lo que se nos viene encima.

Fernando Gallardo |

El valor creciente del desayuno en el hotel

20 septiembre 2010 3 comentarios

cafe Los hábitos viajeros están cambiando. Y en comprender sus catalizadores estriba el éxito o el fracaso de un hotel. A poco que uno recorre la geografía ibérica salta enseguida la evidencia de que su planta hotelera no se renueva en conjunción con estos cambios. Los hoteles que nacen o se actualizan, salvo excepciones, lo hacen con criterios de la década pasada. A lo más, con criterios presentes. Pero, ya lo hemos subrayado otras veces, el diseño de alojamientos turísticos debería anticiparse una década a los hábitos de sus huéspedes. Si no, estos hoteles se quedarán enseguida obsoletos. Entre los cinco años que consume un proyecto y los otros cinco que suceden en ponerlo a velocidad de crucero, la década transcurrida los hará desajustados a la demanda.

Es tiempo ya de repensar muchas cosas en la hotelería a fin de que en 2020 los emprendimientos gocen de buena salud. Señalamos siempre la caracterización de los espacios, la arquitectura, las liturgias personalizadas, la cooperación interhotelera, la actualización permanente de los modelos de gestión, la conversación ininterrumpida entre el hotel y su clientela a través de las redes sociales digitales. Acabamos de reunir en un listado a más de mil establecimientos que ofrecen wifi gratuita en sus habitaciones…

Ahora toca plantearse la importancia creciente de los desayunos en el hotel. Romper moldes en la configuración espacial del comedor, penetrar en la idiosincrasia de esta ingesta según la procedencia y las costumbres de los huéspedes, ahondar en las distintas modalidades en que se podrían ofrecer, formular otras alternativas Leer más…

La ciencia funcional del hotel

¿Estamos seguros de que el colchón sobre el que dormimos durante nuestra noche en el hotel no nos va a baldar la espalda?

¿Sufrimos un tirón cada vez que apoyamos la mano sobre la mesa para hacer un clic en el teclado del ordenador?

¿Al acostarnos nos disponemos de luz suficiente para leer?

¿El lavabo es tan minimal que vierte aguas sobre nuestros pies?

¿Nos hemos resbalado porque el suelo estaba mojado?

¿Confunde llamar al servicio de habitaciones y que nos salga por el auricular el jardinero?

¿Es realmente absurdo ese letrero que pone “extintor” sobre el extintor cuando es obvio que no puede ser otra cosa y un chino sería incapaz de leerlo, pero sí de reconocerlo?

Todas estas preguntas se resumen en una: ¿los hoteles funcionan realmente bajo la lógica de la ergonomía?

Tomás ZamoraPara abordar esta cuestión hemos convocado en las próximas Jornadas de Innovación y Cooperación Hotelera de la Ruina Habitada una tertulia que nos disipará muchas dudas y responderá a todos estas preguntas de la mano de uno de los expertos más reconocidos en España: Tomás Zamora Álvarez, director del ámbito Hábitat en el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV). Ingeniero Superior Industrial con especialización en desarrollo de producto, con 10 años de experiencia en investigación e innovación de productos para las personas, Zamora ha trabajado en sectores relacionados con el hábitat y construcción como pavimentos, mobiliario técnico, sistemas de descanso, mobiliario de colectividades, equipamiento de baño, electrodomésticos, domótica, iluminación, parques infantiles, señalética, semafórica y otros productos además del desarrollo de proyectos de edificación e infraestructuras de uso público. Lidera, además, el grupo de trabajo de calidad de vida indoor and outdoor en la plataforma europea de la construcción (ECTP).

Su dilatado currículo faculta a Tomás Zamora para guiar a los hoteleros participantes en estas jornadas de Gastronomika 2010 en el abordaje de los problemas suscitados por la relación del Leer más…

A vueltas con la idea de la no recepción

1 septiembre 2010 6 comentarios

CaribeRoyale Lobby Desk Garland1b No falla. Lo más agrio en la experiencia de un hotel es el instante de la llegada. Cuando todo aconseja que se abran las puertas de la imaginación y la hospitalidad, un obstáculo se interpone casi siempre en tu camino a la felicidad: el mostrador de recepción, la última frontera. No acabamos de encontrar el camino. Se impone el telón de acero. ¿Y qué puedo hacer yo?, replica cualquier hotelero con deseos de ruptura; es lo más práctico para recibir a los clientes, es lo más útil para tomarles su filiación, es lo más office para tener el control del hotel. Algunos, los más pequeños, esgrimen que en ese artilugio mueble se facilita la comunicación con el recién llegado y que ningún sistema de check in electrónico puede reemplazar la calidez del contacto humano.

Face to face sí, pero casi nunca bis a bis. Un expendedor siega siempre la relación de igual a igual. O mejor, de huésped y anfitrión. Repasemos la historia. Cuando se concibió por primera vez, la recepción era un escritorio donde los viajeros firmaban su contrato de estancia en un libro con tapas de cuero, primorosamente entregado por el recepcionista, el personaje clave del hotel según el relato de Hollywood. En aquel escritorio no podía faltar el timbre de sonajas, las bandejas de registro, la tablilla de precios y, por supuesto, el llavero, casi siempre compartido con el cajetín del correo. Con el paso del tiempo, ese mostrador burocrático se fue Leer más…

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