La aceleración tecnológica es imparable. Y no solo eso, se desarrolla a un ritmo exponencial. Con un plus de inteligencia vertiginoso para el conjunto de la Humanidad. Hambre, guerras, terrorismo y cambio climático cederán en breve su puesto en la lista de las mayores preocupaciones humanas a la automatización y la sustitución laboral. En una extraña competición de alarmas sociales, la mayoría de los empleos que nos reserva este futuro inmediato está aún por definir. El 65 por ciento de las posiciones laborales que los humanos ocuparán en la segunda mitad de este siglo no existe hoy.

Sin embargo, el avance de la inteligencia artificial (software) está siendo mucho más rápido de lo previsto al tiempo que el avance de la robótica (hardware) toma el camino contrario: más lento de lo previsto. Parece lo mismo, pero no lo es. En la estructura Sigue leyendo