Por qué no sigo a quien sí debería seguir

Muy concreta la respuesta. Porque aún vivimos en los albores de las redes sociales, y en el caso de Twitter especialmente, ignoramos las consecuencias de lo que decimos, de cómo lo decimos, de cuándo lo decimos, de por qué lo decimos, de para qué lo decimos y, sobre todo, de quiénes lo decimos. Nos falta práctica y cultura del medio. Aún no nos hemos quitado el chupete de la comunicación a través de las redes sociales.

Y por este motivo no sigo a quien sí debería seguir. Por ejemplo, a @Fitur_ en Twitter.

Todo el mundo que piensa en visitar el salón madrileño del turismo, el próximo enero, estaría interesado por principio en conocer qué es lo que se cocina en el turismo internacional, cuál es el programa de actividades, en qué lugar se ubican la oferta turística, cómo solventar los trámites de inscripción y acceso, qué horarios rigen, etcétera. Para ello, hace años, uno llamaba por teléfono o leía en las revistas sectoriales lo necesario para aprovechar la visita a esta feria. Ayer mismo, uno entraba en su web y revisaba epígrafe por epígrafe lo concerniente a estas interrogantes. Pero hoy mismo, o sea en enero, la información llega por multicanales. Y uno de ellos, aunque puede que no el principal, es Twitter.

He accedido al canal Twitter de @Fitur_ y esto es lo que me he encontrado:

—muchas gracias por el RT!! 🙂 feliz miércoles!! 🙂

—gracias por el RT! Feliz mitad de semana!!

—muchas gracias por el RT!! feliz #TT amigos!! 🙂

—@Fitur_ #Fitur 2011 colabora en la promoción de la campaña “Niños sin malaria” http://tinyurl.com/335mqp7

—siiiiiii 🙂 qué ganas!! 😉

—Buenos días!

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