
—La temperatura exterior está subiendo. Conviene que abras los poros y dejes pasar el aire.
—Tejido poroso activado. Tú también podrías echar una mano y abrir la tercera lámina exterior, mi querida ventana.
—No, está arreciando el viento del norte y podría estropear mi estructura. Que abra el colchón sus ventiladores. Le acaban de suministrar el último modelo de enfriador lateral, que ya va por su versión 8.0
—Siempre me encomendáis a mí el trabajo más esforzado. ¿Por qué no se enciende usted, señor aire acondicionado?
Éste no es un juego de adivinanzas. No anticipamos el futuro. Nunca tuvimos una bola de cristal. Aquí detectamos tendencias. Observamos lo que pasa, estamos atentos a lo que se mueve, cruzamos los datos obtenidos y, ordenada la casa, nos atrevemos a pronosticar qué puede ocurrir en los próximos meses. Porque quedarse en el pasado no hace vivir el futuro.