Estamos de cumpleaños

Próximos a comenzar la andadura del Clúster La Ruina Habitada, que utilizará este Foro como órgano de expresión, conviene repasar los datos estadísticos de su uso y qué auditorio supone para los hoteles que lo siguen de continuo, cuando se va a cumplir –el próximo 20 de junio– un año desde su puesta en marcha. En todo este periodo han sucedido muchas cosas. Desde la elucubraciones sobre la arquitectura de los sentidos o la ética del turismo hasta la convocatoria de El Rodat, que determinó el llamado Espíritu de Jávea, como colofón a dos años de jornadas de reflexión hotelera en La Ruina Habitada.

Pero, sin duda, lo que ha venido marcando el paso de los debates en el Foro ha sido la cacareada crisis turística. Muchos suscriptores han reaccionado con ideas e iniciativas que comparten aquí con el objetivo de ayudarse a superarla, cuanto antes mejor. La crisis no perdona a los durmientes, y este Foro contribuye a mantener a todo el mundo bien despierto. No lo digo yo, lo dicen los números. A tenor de la escasa participación en los debates pudiera deducirse que el uso de nuestro Foro queda relegado al escaparatismo ideológico o doméstico de unos cuantos, empezando por el que suscribe. La estadística, sin embargo, informa de otro panorama.

Si en el pasado mes de enero contabilizamos unos 500 hoteleros que leían estos artículos diariamente, ahora mismo la cifra se ha elevado a una media de 700. No son lectores ocasionales, sino 700 hoteles que entran a diario y leen todo lo que vamos publicando. Veámoslo en este cuadro proporcionado por la empresa 1And1:

cuadro_visitas_junio

Y así hemos evolucionado, mes por mes, en usuarios únicos desde junio 2008 hasta el presente 13 de junio:

 cuadro_visitas_junio2008 cuadro_visitas_enero-junio

En cuanto a la procedencia de las entradas, observamos una mayoría de hoteles españoles que viene secundada por un porcentaje muy llamativo de lectores latinoamericanos (este Foro tiene como idioma el español). Así es la relación de países que nos siguen:

  1. España: 63,94 %
  2. México: 6,25 %
  3. Chile: 3,72 %
  4. Argentina: 2,97 %
  5. Colombia: 1,55 %
  6. Perú: 1,51 %
  7. Portugal: 1,47 %
  8. República Dominicana: 0,69 %
  9. Alemania: 0,64 %
  10. Italia: 0,53 %

Los artículos más leídos durante el presente año han sido:

  1. De Chicago a Valparaíso: 22.881 veces
  2. Un nasciturus para la causa hotelera: 15.446
  3. Ideas para combatir la crisis turística: 14.377
  4. Frases para pensar: 13.816
  5. Generación geek: 13.584
  6. El hotel de los sentidos: 13.567
  7. Por quién están doblando las campanas: 13.469
  8. La isla remota: 13.465
  9. El buen nombre: 13.368
  10. Manta o edredón: 13.338

Con estos datos obtengo tres conclusiones claras. La primera es que el Foro engancha a un buen número de hoteleros y profesionales expectantes con lo último en pensamiento, tecnología y tendencias del turismo en general. Hay avidez por saber qué pasa en el mundo, cómo se mueven los viajeros y qué se les debe ofrecer para que la máquina siga funcionando. Al respecto de la baja participación en los debates, es meridiano que no todo el mundo tiene algo que decir. Y, en cambio, sí mucho que aprender.

La segunda conclusión es que la particularidad del idioma focaliza la atención en los países hispanohablantes, pero no solo en España. Es notorio, pues, el interés de mexicanos, chilenos, argentinos y demás lectores latinoamericanos por saber qué pasa en la hotelería y hacia dónde tienen que caminar en sus respectivos destinos. Sorprende el alto número de usuarios portugueses, algunos de ellos suscriptores y escribidores del Foro, por seguir unos artículos y unos debates en una lengua que no es la suya. Merece un reconocimiento porque expresa valentía, curiosidad y deseos de pertenencia a la comunidad virtual de hoteles, independientemente del lugar en que se encuentren.

Y, finalmente, el tercer razonamiento es que si interesa la lectura de lo que está sucediendo, también se sigue con expectativas los proyectos que se pueden poner en marcha desde este Foro. Tanto el proyecto del Hotel de los Sentidos, en Valparaíso, como el de la formación de un Clúster de empresas innovadoras mantienen a los foristas con el ojo puesto en todo lo que se dice aquí.

Seguiremos, pues, informando y debatiendo, que es lo nuestro.

Fernando Gallardo

Del webinario al webparlamento

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Asistimos durante esta semana postelectoral a algunos debates muy animados en Facebook sobre el fenómeno de la abstención y el desinterés creciente de los votantes hacia la clase política. Desde aquellos que creen en una circunstancia pasajera hasta quienes piensan en un desmoronamiento formal de la democracia, hay materia prima suficiente para reflexionar en adelante sobre la redefinición que exige ya la idea de pueblo, nación, Estado, sufragio, circunscripción electoral, propaganda, clase política, gobernantes y, naturalmente, democracia.

Cierto es que tales conceptos han merecido siempre un cuestionamiento ético y formal, pero nunca más que en la actualidad, cuando la transformación de los medios de comunicación, la crisis de confianza económica y la digitalización progresiva de la población mundial está cambiando la manera de relacionarse y hasta la manera de pensar del común de los mortales. A los políticos relumbrantes de hoy se les empapuza la boca de innovación, de urgencias competitivas y de I+D+i. Pero todavía no se les ve por Facebook, que es el nuevo escenario en el que parece se desenvolverá la democracia del futuro. Y cuando se les pregunta por Twitter responden –algunos graciosos indocumentados– que sí, que en su época también se bailaba el twist.

Hoy he asistido a un triple webinario emitido por un portal de Internet, por el Facebook nuestro de cada día y hasta por un canal de televisión importante en Chile. Tres en uno… Y no se notaba para nada en qué formato se emitía o llegaba la señal. Esta iniciativa pionera sirvió para dialogar sobre varias cosas, como que cada día más la información, la educación y el entretenimiento está llegando vía multicanal. Algunos hemos querido ir incluso más lejos con el presentimiento de que todo esto del apagón analógico que alumbrará el año próximo  la televisión digital ya nace viejo. La televisión de la próxima década será la webTV, por mucho que se empeñen los gobiernos europeos en institucionalizar la transmisión de señales de vídeo. Antes ya lo hicieron con Internet, el videotexto de los años 80, y fracasaron sin excepción en todos los países. Como sabemos, el Internet creado por los norteamericanos sin normalización alfamosaica ni alfanumérica, libremente, triunfó y es lo que nos permite hoy día estar en este Foro.

En Chile ya están tomando la delantera y se prevé la implantación de Facebook y Twitter en el Senado, a fin de que los elegidos estén en permanente contacto con los electores, base de la nueva democracia. En el futuro, muchas leyes no requerirán el voto de los representantes políticos, sino el sufragio directo de los ciudadanos a través de Twitter, Facebook o lo que tenga que llegar. El poder legislativo se reunirá en el webparlamento para discutir y aprobar las leyes, y tal vez no sean necesarios los diputados, sino los expertos. Mientras, la vieja Europa se queda, eso…, vieja. Aquí seguimos con las papeletas, el lapicero de botiguer detrás de la oreja y a años luz de quienes discuten nuestro destino. Luego, todo el mundo piensa que existe una preocupante fractura entre el cuerpo de electores y la clase política a tenor de lo visto en las últimas elecciones europeas.

Consecuentemente podría estar sucediendo lo mismo con actual crisis turística. ¿En qué medida la recesión ocupacional no puede ser debida a la fractura existente entre el cuerpo de viajeros y la clase hotelera? Lo venimos sosteniendo por activa y por pasiva en este Foro, en sus jornadas previas y en los webinarios que celebramos sobre innovación y cooperación turística: tanto en la política como en el turismo, “salir a la calle” es “entrar en Facebook”.

Fernando Gallardo

Un nuevo webinario sobre el clúster

Anuncio desde este Foro la celebración de un próximo webinario a través de Facebook, el lunes 29 de junio, en el que discutiremos los pormenores finales de la constitución del clúster de innovación y avanzaremos algunas de las claves programáticas que se impulsarán desde esta plataforma. Las más urgentes, qué tipo de beneficios inmediatos se podrán obtener mediante la participación de nuestro clúster en un programa de gran envergadura cuyos objetivos iremos exponiendo en este Foro durante los próximos días.

Recuerdo a los miembros declarados del clúster que, después del primer escrutinio de votos, hemos seleccionado por encabezar la lista   de preferencias tres logo_webinardenominaciones para dicho clúster:

  1. AIE La Ruina Habitada
  2. AIE Innovación Hotelera
  3. AIE Hoteles del siglo XXI

Por tanto, entramos ya en la recta final de constitución social y, por ello, ruego a todos, miembros y no miembros, que voten de nuevo aquí, en la columna de la derecha, el título de preferencia. El recuento de votos y la proclamación final del nombre del clúster se dará a conocer en el webinario anunciado.

Si algún establecimiento hotelero no se ha suscrito y está interesado en pertenecer a nuestro clúster cuenta con una última oportunidad si rellena esta hoja de suscripción antes del 29 de junio. A partir de esa fecha, la incorporación de nuevos asociados supondrá una ampliación de capital para dicha Agrupación de Interés Económico (A.I.E.) , que exigirá una prima añadida de 2.000 euros a los 1.000 que cuesta cada participación social.

Asimismo, conviene saber que algunos asociados ya han efectuado las pruebas de configuración de cámara que les permitirá intervenir en el próximo webinario de viva voz e imagen. Como viene sucediendo en los pasados webinarios, hay quien tiene dificultades para acceder a estas herramientas de Facebook por una configuración incorrecta de sus webcam y sus micros. En la sala de webinarios vamos a incluir esta vez un manual sobre configuraciones con la idea de facilitar que todos puedan participar en la videoconferencia. Mientras, recordamos que el más común de los problemas se arregla pulsando el botón derecho del ratón en la máscara donde aparece la imagen, entrando así en el menú de configuración (tercera de las cuatro líneas) y yendo al icono de cámara que aparece abajo a la derecha. Se selecciona así el driver de la cámara que se esté utilizando en ese momento y luego se pulsa el botón de aceptar. No deberían existir después de esto mayores inconvenientes.

Os esperamos a todos en el próximo webinario.

Fernando Gallardo

La patronal turística reniega ahora del mercado

Exceltur, ese lobby constituido por los grandes del turismo en busca de la excelencia perdida, parece haber despertado con esta crisis. Qué tendrá el actual desfallecimiento económico que nos ha despertado a todos… Leo una declaraciones de su vicepresidente José Luis Zoreda en las que alerta sobre la “peligrosísima” estrategia de quienes han entrado en una desenfrenada guerra de precios. Solo en el caso de Andalucía, el 86% de la planta hotelera ha tenido que hacerlo y el 92% ha visto disminuidos sus beneficios. O sea, pierden.

Tantos meses fieramente diciendo, ciegamente afirmando, que aquí no pasa nada y que España va bien en turismo… Pues no, ahora resulta que no, y nada menos que para un 92% de la planta hotelera. Ahora España va mal, y como va de mal en peor –se prevé una temporada de verano compleja, con una ocupación similar a la de 2008 pero a unos precios más bajos–, Exceltur percibe que sobra oferta en todos algarrobico los escalones del sector turístico. Nada más leer esto pensé en que tal vez el excelente lobby de los hoteles playeros haya escuchado a Inmaculada Ranera (Christie+Co), que advirtió durante las pasadas Jornadas de El Rodat algo muy duro de digerir: el 20% de la oferta hotelera sobra en España y, además, está condenada a morir.

Si rectificar es de sabios, digo yo que cabría esperar algo más de sabiduría en Zoreda cuando aboga por la política socializante de impulsar una “potente inversión pública y no vivir más en la anarquía del crecimiento”. Quién los ha visto y quién ahora los ve… El lobby de los grandes hoteles apela a nuestros bolsillos para compensar ese sobrante de oferta y pretende mano dura contra el que aspire, anárquicamente, sí, a plantar su hotel en el terrenito de su propiedad, quizá porque este buen emprendedor entiende que con tanta bazofia construida en las costas españolas durante los últimos años cualquier cosilla que haga con cariño le bastará para prosperar.

Exceltur cree que este plan “no va de poner secadores de pelo en las habitaciones, ni tampoco de inundar el metro de Londres con carteles de Andalucía y Baleares porque no basta”. Es necesario, como apunta su vicepresidente, “vender magia, sensaciones y experiencias”. Han tardado un poquito en darse cuenta de lo que venimos diciendo desde hace tiempo, eh. ¡Bienvenidos sean al club hotelero de los sentidos, pues!

Lo que tardarán más en comprender, me parece a mí, será que no caben cuentos con las cuentas del Estado, y que si para abrir tanto bodrio de hotel se encomendaron al diablo bajo la bandera de la libre iniciativa particular ahora que sobran deberán volverse a conjurar con Satanás para cerrarlos. Porque muchos opinamos que los dineros públicos se justifican cuando hay enfermedades que sanar, personas que escolarizar, empresas que dinamizar… Pero nunca, nunca, hoteles ladrilleros que mantener abiertos contra el buen gusto y la dignidad de los viajeros. No me meto con los réditos que obtuvieron en el pasado, sino con el sentido que tiene el mantener la sobreoferta española de unos hoteles sin el menor sentido.

Por mí ojalá que cierren y se queden, a nuestro abrigo, los hoteles de los sentidos.

Fernando Gallardo

El lujo culto

Omotesando, la calle más chic del Tokio, se queda vacía por culpa de la crisis. Con este titular me levanto hoy, sin el acostumbrado bostezo de buenos días. No es tiempo de ir bostezando a esperas de una feliz jornada, sino el momento de ponerse raudo las pilas para que el día sea efectivamente próspero y gozoso. Los japoneses están dejando los bolsos de Louis Vuitton y las chaquetas de Chanel por vestidos de Zara y vaqueros Gap, sentencia el corresponsal del Financial Times en la capital nipona.

Allí, como en todo el planeta, las barrigas sienten acuciantemente la presión del cinturón y tal parece que el lujo, lo que entendemos por lujo grosero, resulta hoy a todos los efectos impúdico. Lo peor es que esta consideración está calando bien hondo en las conciencias y hay quien afirma que sus efectos no van a ser temporales, sino que la austeridad se ha instalado para quedarse. El fenómeno está acelerando un cambio en las actitudes de los consumidores hacia los productos prime. La adquisición de objetos de firmas como Hermès, Louis Vuitton o Armani era un ritual simbólico de la clase media nipona, un acontecimiento iniciático sin el cual no tenía sentido la pertenencia al grupo.

Pues ya va a ser que no… El lujo así no es sostenible, por mucho mimo medioambiental que dediquen estas grandes firmas a sus productos más refinados. Volvemos al consumo sostenible de manufacturas y servicios insostenibles desde la óptica de una fabricación industrial por tanto más barata y menos indulgente con el daño medioambiental, preferentemente made in China. De ningún modo va a ocurrir un vuelta atrás, hacia los orígenes artesanos de nuestro sistema de vida. Al contrario, lo que puede dibujarse en nuestro horizonte de consumo es una nueva costumbre de vivir en el que se introduzcan variables tan novedosas como apasionantes: la responsabilidad social, el conocimiento de compra, la información global, la afectación pública de los objetos consumidos, la exaltación de los sentidos… El lujo, sí; pero un lujo culto.

El oro dejó hace tiempo de ser un signo de distinción. La categoría social se obtenía en los templos de la exclusividad, como la calle tokiota de Omotesando, donde todavía florean increíbles escaparates y destellan miles de luminosos que anuncian una primavera del lujo imposible. Más aún, donde un bolso de Chanel puede ser el centro visual de una fachada de 20 plantas porque todo el edificio es una escultura arquitectónica firmada por Cesar Pelli, Herzog et De Meuron, Zaha Hadid o Toyo Ito, los arquitectos más elitistas del momento. En rutilantes LEDs vimos hace cuatro años el arquitcto Jesús Castillo Oli y un servidor cómo una caída de hojas en otoño ascendía, en súbita metamorfosis, en pájaros etéreos que se desmadejaban de entre las gasas y carteras de cuero objeto del anuncio… Un espectáculo lleno de fantasía y tecnología avanzada.

Ahora, el lujo deja de perseguir la exclusividad. Todos tenemos derecho democrático al lujo. Y todos tendremos, ¡por fin!, acceso a él. Ahora el lujo es el lujo culto. Sin etiquetas, sin despilfarros, sin escarnio público. Con sabiduría y conocimiento sobre lo que realmente eleva el espíritu. El lujo en la nueva generación humana es el gesto de lo diferente. No lo exclusivo, sino lo diferencial. Aquello que nos identifica como poseedores de algo propio, individualizado, sin necesariamente requerir un alto coste. Ya no queremos pertenecer a un grupo distinguido, a una alta clase que, por muy elevada que sea, será siempre masa. Ahora lo más de lo más es ser único. Consumir un producto singular o vivir una experiencia fantástica. Como el alojarse en una suite-pajar o bañarse en una tina medieval dentro de un spa oleico.

Y es que, caros o baratos, como el amar, siempre habrá privilegios. El lujo culto de los sentidos.

Fernando Gallardo

Un desayuno sin diamantes no es un desayuno

MC-028-kellogs A cualquiera le podría parecer que los comunicadores necesitamos la publicidad para vivir y por esta razón crematística abogamos por aumentar como sea la cuota de inversión publicitaria en todas las empresas, muy disminuidas la verdad en este año de crisis. Pero no, hoy es un hotelero inquieto y sabio –ávido lector y suscriptor activo de nuestro Foro– quien llama la atención sobre los establecimientos que han decidido recortar su presupuesto en promoción. El caso expuesto vaticina lo peor para estas empresas, estos hoteles. Yo no sería tan pesimista, pero viniendo de quien viene… Nuestro amable comunicante es Fernando Terán, director del Balneario de Solares.

Cosmopolita como pocos en este Foro, Terán leyó el otro día en The New Yorker un artículo de James Surowiecki, columnista experto en finanzas, acerca de las diferentes formas que tienen las empresas de enfrentarse a una crisis económica y cómo los periodos de recesión pueden significar también excelentes oportunidades de negocio. Si lo suscribe el New Yorker, queridos lectores, id a por gafas y abríos una cerveza, que va en serio. Ésta es una historia de éxito y de fracaso que nos debe hacer reflexionar sobre cómo hay que hacer las cosas.

A finales de la década de los años veinte del siglo pasado, cuenta Surowiecki, dos compañías, Kellogg’s y Post, dominaban el mercado de cereales empaquetados. Era un mercado relativamente reciente, a pesar de que los cereales listos para consumir existían desde hacía años, pero los estadounidenses todavía no los consideraban como una alternativa seria al clásico desayuno. En ese contexto, cuando la Gran Depresión estalló, nadie sabía qué pasaría con la demanda de este tipo de producto. Los directivos de Post reaccionaron de la manera más previsible: recortaron sus gastos y congeleron su inversión publicitaria. En cambio, Kellogg’s dobló su presupuesto, apostó de forma agresiva por la publicidad en la radio y lanzó una nueva gama de productos: los Rice Krispies. En 1933, a pesar de que la economía estaba por los suelos, los beneficios de Kellogg’s crecieron a un ritmo del 30% anual y se convirtió en lo que todavía es hoy: el actor dominante de esta industria.

Se puede pensar que todo el mundo puede hacer lo mismo que Kellogg’s, pero cuando llegan los malos momentos las compañías tienden a comportarse como lo hizo Post. Lo estamos viendo. Recortan los gastos y esperan a que lleguen mejores tiempos. Hacen pocas adquisiciones, incluso aunque los precios del mercado sean baratos. Disminuyen su presupuesto en publicidad, invierten menos en investigación y desarrollo. Adoptan este tipo de medidas con el objetivo de preservar lo que ya tienen. Sin embargo, hay numerosos estudios que muestran que aquellas compañías que son capaces de mantener su gasto en adquisiciones, publicidad e investigación y desarrollo durante las recesiones económicas se comportan significativamente mejor que aquellas que optan por una estrategia mucho más conservadora.

Gracias, amigo Terán por tu reseña.

Fernando Gallardo