Cocineros del balón

ocvirk “Limítate a hablar de comida”, le espetó un cocinero español cuyo nombre prefiero callarme a la periodista argentina Verónica Ocvirk cuando lo fue a entrevistar. La respuesta zahirió su respetabilidad profesional, como si mi colega se hubiese extralimitado en el normal desempeño de su crítica gastronómica. Me lo vino a confesar ella dolida por el desencuentro y atónita, más que nada, por el limitado nivel cultural del aludido maestro de los fogones.

“A mí el periodismo gastronómico tradicional me aburre bastante”, me confesaba Vero, “te juro que me duermo sobre el teclado nada más de pensar en tener que escribir la Oda al Palmito. A mí lo que me encanta es la gastronomía desde su carácter social, y mi sueño, uno de ellos, es que entre todos pensemos cómo podemos hacer para que la alta cocina llegue cada vez a más y no a menos personas”.

Ante semejante confesión, no quise hurgar en la herida. Quizá no me hubiera yo atrevido a confundir, como compatriota del entrevistado, a un pinche con un cocinero. Porque si el interpelado se resistía a opinar sobre otras melodías que no fueran las de sus sartenes a mí no me cabe ninguna duda de que su categoría coquinaria es la de un pinche, con todos mis respetos para los menestrales de la cocina. Alguien me podrá recordar que yo mismo dije en una ocasión que a un futbolista no se le pueden pedir entrevistas finas, pues donde debía demostrar su habilidad era en el regate fino, con las botas y no con la lengua o con la pluma. Pero es que un cocinero de élite hoy en España es un artista, y como tal debiera ajustarse a los requerimientos intelectuales de la llamada intelligentsia.

De ahí que no se haya entendido bien por qué un genio de la cocina como Ferran Adrià fuera invitado de honor a la Documenta de Kassel, que es un non plus ultra para la vanguardia artística. ¿Qué hace un cocinillas en el parnaso de los músicos, los pintores y los poetas? Pues eso, estar por encima de todo, pensar, elucubrar, imaginar y, después de todo esto, crear. El acto de creación nunca llega solo de equipaje. Marcar el paso, llevar la batuta, exige muchas horas de sacrificio y un destello de tensión transformadora, para lo cual se requiere eso que denominamos conocimiento. O la materia gris que regirá toda nuestra sociedad durante las próximas décadas.

Sí, amiga Ocvirk, aquel que en sus fogones solo habla de comida es un simple pinche. Por eso, la estatura de un chef se mide, antes que delante del fuego, en las llamas feraces de su cavilación interior hasta dar con la fórmula, crear el concepto. Por eso, los talleres Adrià, Arzak y Aduriz se parecen tanto a los laboratorios del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Por eso, cuando accionan el mando de la pacojet, hacen magia con el nitrógeno líquido o someten a observación un cultivo de puras hierbas su discurso nos invita a razonar sobre los sentidos, los deseos, los hábitos, el amor, la esperanza, la vida…

“Uno tiene un trabajo, y tiene que ganar plata con eso, claro que sí”, me subraya la periodista en un sentido correo. “Pero antes tiene una vocación, una misión que cumplir. Mi tarea, por ejemplo, es contarle a la gente que un buen cocinero, uno de alma, cumple algo tan simple y tan bello como dar de comer a la gente. Por eso amo tanto a la buena cocina. Porque en el fondo es amor, purito amor”.

Supongo que tal es la razón de que en España, entre los artistas de la cocina y los artesanos que siempre han dado de comer a la gente con mucho amor y mucha entrega personal, haya una legión de pinches que al no saber hacer la o con un canuto optan discretamente por el regate corto y hablar de balón.

Fernando Gallardo

Una tecnología de cartulina

cama_deshecha Hoy quería entretenerme con otras cosillas de incumbencia positiva, pero no hay manera de que me centre. El Instituto Tecnológico Hotelero (ITH) cortocircuita mis anhelos con su panegírico a la boutade cada semana más gorda. La nueva broma tecnológica, con un alto valor en I+D+i para los alojamientos propende lisa y llanamente a la guarrería.

Sí, resulta que toda la inventiva de esta docta institución se resume en una iniciativa de reducción de los costes de lavandería (alrededor de un 28 %) que sus tecnólogos han diseñado para los hoteles españoles mediante la colocación de una tarjeta en un lugar determinado de la habitación, donde los huéspedes hallarán la información necesaria para colaborar con el hotel y convendrán con la camarera de pisos si quieren el cambio de sábanas, en función del lugar donde depositen la tarjeta. “El empresario puede descargarse un modelo de dicha tarjeta, personalizable, a través de la web del ITH, así como un documento en el que se explica la iniciativa, cómo trasladarla a clientes y empleados, y un ejemplo práctico”, informa sin rubor el Instituto, consciente de que en tiempo de crisis hay que ahorrar, ahorrar, ahorrar.

Quizá alguien se creyó que el probo organismo de tecnología superior se centraría en la supercomputación de datos sobre movimientos de viajeros, comportamientos y hábitos de consumo, sistemas de predicción turística parametrizados, estudios de flujos, laboratorios de arquitectura hotelera, modelos de experimentación científica, inteligencia artificial aplicada al turismo… Pues no, la innovación que nos propone el ITH es colocar una cartulina como las del siglo XIX junto a la otra, misérrima, que aconseja quitarse las legañas con las postizas del día anterior en las toallas. Y así limpiar, menos nuestra personalidad, la conciencia de impacto ambiental que inevitablemente causa el turismo.

No puedo contenerme del ataque de risa que me suscita esta iniciativa de “tecnología punta” propuesta por el Instituto Tecnológico Hotelero. Pero sé muy bien que no debería carcajear ante una estulticia como ésta que devuelve al primer plano de la actualidad una reflexión seria sobre la imagen de calidad que proyecta el turismo de España en el mundo. Ahora que vamos proclamando por ahí que este país debe apostar por la calidad y superar por obsoleto el modelo de masificación turística y de guerra de precios… Ahora viene el instituto de la tecnología cartulínica y nos dice que lo avanzado es convencer a los viajeros del siglo XXI para que duerman sobre sus sábanas usadas y ¡pelillos a la mar! Se ahorran así detergentes y también el coste de las camareras de piso, que con estirar un poco los lienzos y plegar de corrido el embozo ya vale. Puestos, habría que temer una siguiente cartulina en la que se le propusiera al huésped prescindir de la limpieza de su habitación por los mismos motivos de ahorro y sostenibilidad medioambiental.  O que alguien sugiriera incluso dejar las sábanas fijas sobre la cama toda la temporada, como hace muchos observé en un hotel de la periferia de Argel.

Ahorro de costes… Bajada de precios… Merma en el servicio… Ideas de perogrullo…

¡Bravo Spain!

Fernando Gallardo

El valor menguante del ornato

Segunda entrega de la sección veo-veo. En ella, el arquitecto de cámara de nuestro Foro valora la imagen, de la que no conoce a qué hotel pertenece, ni quien ha sido su arquitecto o su decorador, ni siquiera en qué latitud se encuentra, así como tampoco otros detalles o características del establecimiento propiamente dicho. La reflexión que pretendemos con el veo-veo, antes que criticar malévolamente un hotel o proyecto de hotel, quiere ayudar a comprender mejor las claves de la Arquitectura de los Sentidos y poner el foco en los detalles espaciales que deben ser tenidos en cuenta a la hora de regentar un negocio hotelero con la perspectiva de atraer a la clientela del siglo XXI, cuyos comportamientos difieren sustancialmente de aquella que ha venido ocupando los hoteles durante el siglo XX.

embrujo 

Jesús Castillo Oli, arquitecto: “Al ver ese excéntrico sofá y esas sillas Luis XV (con un digamos contemporaneizante estampado) me viene a la memoria aquella recurrente escena casera de todos los portales de nuestras décadas de mocedad. El espacio, atribuible a una zona de estar o entrada original de un hotel de nuevo cuño, lo encuentro excesivamente ornamentado, con algún problemilla añadido de distribución. Supongo que esas dos puertas pareadas corresponderán a los aseos (?)… Si es así, no creo que ésta sea su mejor ubicación, junto a un lugar evidente de reunión visible para todo el que permanezca allí sentado frente al espectáculo mingitorio. O quizás no me he dado cuenta y las sillas en realidad son una instalación de rabiosa actualidad… (por tanto, se ven pero no se tocan). Las rayas de la pared no aportan nada. Y qué decir del mural que preside las sillas. El gran arquitecto Adolf Loos ya lo apuntó a principios del siglo XX: “la evolución cultural equivale a la eliminación del ornamento del objeto usual”.

Un video sexy repelente

Tripadvisor provocó a más de un hotelero el pasmo de ver cómo se catalogaban los establecimientos más sucios del mundo. Quién no teme figurar alguna vez en una lista negra, sea de lo que sea y lo oscura que sea. A fin de presentarlo en público, y de hacérselo más llevadero a los interesados, colgó de YouTube este video provocativo en el que una tigresa pasa revista al estado de ídem de esos lugares tan desaconsejables. Las imágenes no tienen desperdicio:

Igual que no tengo pelos en la lengua para criticar semanalmente en EL PAÍS los hoteles que visito tampoco muestro aversión a reconocer una evidencia. Jamás en mi vida profesional he visto hoteles así de guarros, y mucho menos en la península Ibérica. No puedo poner en duda que los haya, pero yo no los he detectado. Desde luego, el portal de opiniones Tripadvisor hace muy bien en reportarlos, ya que supone una llamada de atención general. Pero convengamos que lugares tan repugnantes como los que denuncia la sexy Nadine Velázquez parecen estar todos ubicados en los Estados Unidos.

Ésta es la lista:

En España, Tripadvisor incluye uno más:

  1. Playamar, S’illot, Spain
  2. Catalonia Gardens, Salou, Spain
  3. Rambla & Catalunya Hostel, Barcelona, Spain
  4. Amalia Apartments, Benidorm, Spain
  5. Hostal Abrevadero, Barcelona, Spain
  6. Althay Apartments, Costa Calma, Spain
  7. HTOP Gran Casino Royal, Lloret de Mar, Spain
  8. Hotel Veracruz, Sitges, Spain
  9. Hotel Emperador, El Arenal, Spain
  10. Guitart Capri, Lloret de Mar, Spain

Algunos de ellos los conozco y puedo afirmar que no son santo de mi devoción, aunque ni por lo más remoto esconden esos episodios de natalidad bacteriana que sugiere el título “2009 Dirtiest Hotels” que les otorga el portal norteamericano, dependiente de la agencia online Expedia. Quizá deban ser destacados como los peores hoteles de una costa muy degradada, pero jamás merecerían un video así. De ningún modo.

Fernando Gallardo

Estamos de cumpleaños

Próximos a comenzar la andadura del Clúster La Ruina Habitada, que utilizará este Foro como órgano de expresión, conviene repasar los datos estadísticos de su uso y qué auditorio supone para los hoteles que lo siguen de continuo, cuando se va a cumplir –el próximo 20 de junio– un año desde su puesta en marcha. En todo este periodo han sucedido muchas cosas. Desde la elucubraciones sobre la arquitectura de los sentidos o la ética del turismo hasta la convocatoria de El Rodat, que determinó el llamado Espíritu de Jávea, como colofón a dos años de jornadas de reflexión hotelera en La Ruina Habitada.

Pero, sin duda, lo que ha venido marcando el paso de los debates en el Foro ha sido la cacareada crisis turística. Muchos suscriptores han reaccionado con ideas e iniciativas que comparten aquí con el objetivo de ayudarse a superarla, cuanto antes mejor. La crisis no perdona a los durmientes, y este Foro contribuye a mantener a todo el mundo bien despierto. No lo digo yo, lo dicen los números. A tenor de la escasa participación en los debates pudiera deducirse que el uso de nuestro Foro queda relegado al escaparatismo ideológico o doméstico de unos cuantos, empezando por el que suscribe. La estadística, sin embargo, informa de otro panorama.

Si en el pasado mes de enero contabilizamos unos 500 hoteleros que leían estos artículos diariamente, ahora mismo la cifra se ha elevado a una media de 700. No son lectores ocasionales, sino 700 hoteles que entran a diario y leen todo lo que vamos publicando. Veámoslo en este cuadro proporcionado por la empresa 1And1:

cuadro_visitas_junio

Y así hemos evolucionado, mes por mes, en usuarios únicos desde junio 2008 hasta el presente 13 de junio:

 cuadro_visitas_junio2008 cuadro_visitas_enero-junio

En cuanto a la procedencia de las entradas, observamos una mayoría de hoteles españoles que viene secundada por un porcentaje muy llamativo de lectores latinoamericanos (este Foro tiene como idioma el español). Así es la relación de países que nos siguen:

  1. España: 63,94 %
  2. México: 6,25 %
  3. Chile: 3,72 %
  4. Argentina: 2,97 %
  5. Colombia: 1,55 %
  6. Perú: 1,51 %
  7. Portugal: 1,47 %
  8. República Dominicana: 0,69 %
  9. Alemania: 0,64 %
  10. Italia: 0,53 %

Los artículos más leídos durante el presente año han sido:

  1. De Chicago a Valparaíso: 22.881 veces
  2. Un nasciturus para la causa hotelera: 15.446
  3. Ideas para combatir la crisis turística: 14.377
  4. Frases para pensar: 13.816
  5. Generación geek: 13.584
  6. El hotel de los sentidos: 13.567
  7. Por quién están doblando las campanas: 13.469
  8. La isla remota: 13.465
  9. El buen nombre: 13.368
  10. Manta o edredón: 13.338

Con estos datos obtengo tres conclusiones claras. La primera es que el Foro engancha a un buen número de hoteleros y profesionales expectantes con lo último en pensamiento, tecnología y tendencias del turismo en general. Hay avidez por saber qué pasa en el mundo, cómo se mueven los viajeros y qué se les debe ofrecer para que la máquina siga funcionando. Al respecto de la baja participación en los debates, es meridiano que no todo el mundo tiene algo que decir. Y, en cambio, sí mucho que aprender.

La segunda conclusión es que la particularidad del idioma focaliza la atención en los países hispanohablantes, pero no solo en España. Es notorio, pues, el interés de mexicanos, chilenos, argentinos y demás lectores latinoamericanos por saber qué pasa en la hotelería y hacia dónde tienen que caminar en sus respectivos destinos. Sorprende el alto número de usuarios portugueses, algunos de ellos suscriptores y escribidores del Foro, por seguir unos artículos y unos debates en una lengua que no es la suya. Merece un reconocimiento porque expresa valentía, curiosidad y deseos de pertenencia a la comunidad virtual de hoteles, independientemente del lugar en que se encuentren.

Y, finalmente, el tercer razonamiento es que si interesa la lectura de lo que está sucediendo, también se sigue con expectativas los proyectos que se pueden poner en marcha desde este Foro. Tanto el proyecto del Hotel de los Sentidos, en Valparaíso, como el de la formación de un Clúster de empresas innovadoras mantienen a los foristas con el ojo puesto en todo lo que se dice aquí.

Seguiremos, pues, informando y debatiendo, que es lo nuestro.

Fernando Gallardo

Del webinario al webparlamento

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Asistimos durante esta semana postelectoral a algunos debates muy animados en Facebook sobre el fenómeno de la abstención y el desinterés creciente de los votantes hacia la clase política. Desde aquellos que creen en una circunstancia pasajera hasta quienes piensan en un desmoronamiento formal de la democracia, hay materia prima suficiente para reflexionar en adelante sobre la redefinición que exige ya la idea de pueblo, nación, Estado, sufragio, circunscripción electoral, propaganda, clase política, gobernantes y, naturalmente, democracia.

Cierto es que tales conceptos han merecido siempre un cuestionamiento ético y formal, pero nunca más que en la actualidad, cuando la transformación de los medios de comunicación, la crisis de confianza económica y la digitalización progresiva de la población mundial está cambiando la manera de relacionarse y hasta la manera de pensar del común de los mortales. A los políticos relumbrantes de hoy se les empapuza la boca de innovación, de urgencias competitivas y de I+D+i. Pero todavía no se les ve por Facebook, que es el nuevo escenario en el que parece se desenvolverá la democracia del futuro. Y cuando se les pregunta por Twitter responden –algunos graciosos indocumentados– que sí, que en su época también se bailaba el twist.

Hoy he asistido a un triple webinario emitido por un portal de Internet, por el Facebook nuestro de cada día y hasta por un canal de televisión importante en Chile. Tres en uno… Y no se notaba para nada en qué formato se emitía o llegaba la señal. Esta iniciativa pionera sirvió para dialogar sobre varias cosas, como que cada día más la información, la educación y el entretenimiento está llegando vía multicanal. Algunos hemos querido ir incluso más lejos con el presentimiento de que todo esto del apagón analógico que alumbrará el año próximo  la televisión digital ya nace viejo. La televisión de la próxima década será la webTV, por mucho que se empeñen los gobiernos europeos en institucionalizar la transmisión de señales de vídeo. Antes ya lo hicieron con Internet, el videotexto de los años 80, y fracasaron sin excepción en todos los países. Como sabemos, el Internet creado por los norteamericanos sin normalización alfamosaica ni alfanumérica, libremente, triunfó y es lo que nos permite hoy día estar en este Foro.

En Chile ya están tomando la delantera y se prevé la implantación de Facebook y Twitter en el Senado, a fin de que los elegidos estén en permanente contacto con los electores, base de la nueva democracia. En el futuro, muchas leyes no requerirán el voto de los representantes políticos, sino el sufragio directo de los ciudadanos a través de Twitter, Facebook o lo que tenga que llegar. El poder legislativo se reunirá en el webparlamento para discutir y aprobar las leyes, y tal vez no sean necesarios los diputados, sino los expertos. Mientras, la vieja Europa se queda, eso…, vieja. Aquí seguimos con las papeletas, el lapicero de botiguer detrás de la oreja y a años luz de quienes discuten nuestro destino. Luego, todo el mundo piensa que existe una preocupante fractura entre el cuerpo de electores y la clase política a tenor de lo visto en las últimas elecciones europeas.

Consecuentemente podría estar sucediendo lo mismo con actual crisis turística. ¿En qué medida la recesión ocupacional no puede ser debida a la fractura existente entre el cuerpo de viajeros y la clase hotelera? Lo venimos sosteniendo por activa y por pasiva en este Foro, en sus jornadas previas y en los webinarios que celebramos sobre innovación y cooperación turística: tanto en la política como en el turismo, “salir a la calle” es “entrar en Facebook”.

Fernando Gallardo