En FITUR, sí hubo Arte

En Fitur, este año, no todo fue «llanto y crujir de dientes». Alguien tuvo la lucidez de entre las tinieblas crear la luz. Me estoy refiriendo al stand de Castilla y León. Nada más te acercabas a él reconocías que era distinto. La luz no era la misma. Sus matices cambiaban. Las cortinas de agua tenían color, así como las cortinas metálicas que dividían espacios y reflejaban el color, el contraste de los tonos oscuros, de los paramentos divisorios. La luz que emanaba de cientos de puntos, en el cielo, cambiantes por sus reflejos y movilidad, convertían el lugar en un auténtico espacio sensorial. Un espacio que, entre las estructuras feriales de Fitur y el escandaloso alboroto de megáfonos, equipos sonoros y vocerío, te invitaba a relajarte y a observar.

En principio, aquello me sonaba… Sensaciones parecidas las había tenido antes… Hasta que alguien, más tarde, me comunicó que el autor se llamaba Jesús Castillo Oli.

Entonces, lo entendí todo.

Antonio Gómez, Quintana del Caleyo

Valparaíso: primera reunión de inversores

villaseca En serio, el proyecto de Hotel de los Sentidos en Valparaíso cuenta ya con los primeros inversores comprometidos. Así se ha decidido en la reunión que tuvo lugar el jueves 29 de enero en el hotel Urban de Madrid, cuyo director general, Félix García, prestó generosamente el salón de gala para que el encuentro de inversores adquiriera un tono más formal.

El orden del día, en acta publicada aparte, tuvo dos momentos cruciales. Al principio se expuso en una proyección ppt el concepto espacial del hotel, así como sus posibles ubicaciones en el entramado urbano de esa ciudad chilena, con inserción de fotografías, planos y fichas técnicas de los solares y sus valoraciones conceptuales y presupuestarias, efectuadas recientemente por los arquitectos integrantes del Colectivo Valparaíso.

En la segunda mitad de la reunión se debatió sobre las aportaciones de los inversores y la composición accionarial del grupo. A fin de sumar al proyecto recursos y concursantes, de decidió la doble titulación de las participaciones en categoría A, de 50.000 euros cada una, y categoría B, de 5.000 euros cada una. Se otorga participación múltiple a los suscriptores de categoría B, que podrán adquirir cuantas deseen hasta 10, mientras que los suscriptores de categoría A solo podrán adquirir una única participación. Ello con el objetivo de impedir socios mayoritarios y preponderantes en las decisiones que se tomen durante el desarrollo del proyecto.

Tras esta consideración, se resolvió ampliar el plazo de suscripción de participaciones al 15 de marzo de 2009.

Los hoteleros que deseen sumarse a este fondo de inversión pueden hacerlo mediante correo electrónico a mi dirección personal en este Foro: fernando.gallardo@laruinahabitada.com

Una característica esencial en este proyecto es su total transparencia para los miembros del Foro. La lista de suscriptores será en todo momento de dominio público.

Fernando Gallardo

El apocalipsis puede esperar

GHR2008 Superado el desánimo hotelero de la semana pasada en Fitur, me dispongo ahora a reeditar la guía de Hoteles y Restaurantes (la azul) que publica cada año EL PAÍS-Aguilar. En mi oficina llevamos tres días a tope con la remisión y procesamiento de los cuestionarios entre más de 3.000 hoteles, de los cuales seleccionaremos exactamente 1.500. Otros 1.500 restaurantes están siendo procesados por el equipo de mi colega José Carlos Capel, asfixiado como estará después de la organización de su Madrid Fusión.

Mi sorpresa esta temporada ha sido comprobar lo raudos y meticulosos que están siendo muchos de los hoteleros -propietarios y departamentos de recepción- españoles, espoleados quizá por la crisis que sufren y el denuedo que se emplean en salir pronto de ella. Años atrás nos costaba Dios y ayuda -hasta diez insistentes llamadas telefónicas- el conseguir que los hoteleros nos remitieran a tiempo los cuestionarios normalizados que les enviamos para comprobar las variaciones sufridas por sus establecimientos, así como las previsiones de precios para la temporada siguiente. Era una penitencia que hemos compartido mi equipo y yo con mucha resignación en estos últimos 20 años.

Ahora todo es distinto. El turismo empieza a tomar conciencia de que Internet relega al papel a una condición puramente romántica…, como si el romanticismo no fuera una fuente esencial de inspiración para los viajes. Nuestro sentido práctico de la existencia obliga a conocer en el acto los datos básicos de instalaciones y servicios referentes al hotel que elegimos. Y, si estos datos están desactualizados, nos vamos a la competencia.

Los hoteleros, por consiguiente, reaccionan. Esta crisis está abriendo los ojos incluso a los cegatos, que responden con harta diligencia nuestra solicitud de información y se esfuerzan en rubricar los precios que regirán en 2010. No es ninguna aventura: todos sabemos que se mantendrán o bajarán. A ver quién es el guapo que se arriesga a subirlos… Nuestra guía llegará a tiempo a las librerías. Perdemos cuidado. Mi oficina trabaja contenta.

Aquí no nos ponemos de color hormiga, ni entonamos aquellos salmos predictores de que "el abismo gritará al abismo con voz de cataratas". Nadie nos sacará de las simas. Nadie nos sacará del atolladero. Nadie nos sacará las castañas del fuego. Me lo escribe, empompado, el jesuita padre Torres, desde su púlpito de la iglesia de San Francisco, en Palencia. Y, como coadjutor que fue de Joseph Ratzinger, le sigo en sus mailings dominicales:

Al jurar su cargo, el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt advirtió: The only thing we have to fear is the fear itself (sólo al miedo debemos  tenerle miedo). Con ese eslógan sacó a los Estados Unidos de la crisis económica de 1929, calco del que Jesús repetía a los suyos: Nolite timere (no tengáis miedo) ni del mar ni de los hombres ni de los cataclismos (p.ej. Mt 14,27; Lc 12,5; Lc 21,26).

Casi tres décadas después, al jurar su cargo, John F. Kennedy dijo: Ask not what your country can do for you, ask what you can do for your country (no preguntes qué puede tu patria hacer por ti, sino qué puedes tú hacer por tu patria).

Hace unos días, el estrenado Barack Hussein Obama proclamó: We can (podemos). Nuestra seguridad emana de la justicia de nuestra causa, de la fuerza de nuestro ejemplo, de las virtudes de la humildad y moderación, dijo.

¡Podemos! Más difícil fue el triunfo de "la roja" en el último Europeo de fútbol, ¿no?

Por mí, que espere el apocalipsis.

Fernando Gallardo

Unplugged!

Analizamos en La Ruina Habitada TV este vídeo promocional que Antonio Gómez ha publicado sobre su hotelito rural en Asturias, La Quintana del Caleyo. Imagen de calidad, lectura acertada de la animación como recurso en Internet, aun con un pequeño error gramatical en la presentación que se hace en YouTube. Pues bien, el vídeo en cuestión es un magnífico ejemplo de lo que NO debe hacerse en publicidad, a pesar de estar realizado por el solvente canal 10TV de Gijón.

A mi entender, mucho más eficaz que un vídeo de este tipo es una galería de fotos, como la que tenemos publicada en su página de  Notodohoteles.com. Y es que el lenguaje cinematográfico no es una mera colección de imágenes, sino su expresión argumental. Aquí echo de menos un nudo y un desenlace. O una crónica. O una entrevista, quizá.

Ningún vídeo sobre hoteles me ha entusiasmado tanto en La Ruina Habitada TV como los tres publicados en YouTube por la cadena Ritz-Carlton. Son películas, es verdad. Y en ellas no se menciona específicamente el hotel, ciertamente. Pero, ¿qué mayor atractivo que el propio escenario para concitar el interés de la audiencia?

Nueva Zelanda ha vendido mejor sus recursos turísticos con la versión cinematográfica de El Señor de los Anillos que con años de trabajo a cargo de su departamento de márketing y propaganda turística.

Fernando Gallardo

Den arkitektritade ruinen

Reportaje sobre La Ruina Habitada en Sydsvenskan

Hoy me he desayunado con la lectura "en línea" de mis diarios favoritos, y de alguno más que ha ido apareciendo en mi prontuario de alertas RSS. Ni el foro de Davos, ni la nieve que ha caído en media España, ni siquiera los ecos de la crisis tras la elección de Obama… Lo que ocupa todas las portadas, abrumadoramente, es que Nadal, una vez más, despacha a Federer. Ya tocaba.

El País, The New York Times, The Washington Post, Le Figaro, The Independent, The Daily Telegraph, Corriere della Sera, El Mercurio, La Tercera, Clarín… Y, de repente, Sydsvenskan. No hablo una pizca de sueco, pero algo me llamó la atención en ese tabloide de Malmö, donde Santiago Calatrava erigió hace un lustro su Torso. En una de sus páginas aparece un largo reportaje sobre La Ruina Habitada, la obra arquitectónica de Jesús Castillo Oli, en las antípodas de esos esqueletos vertebrales que dan fama al valenciano.

PORQUERA DE LOS INFANTES. När man kommer på den lilla vägen mot byn, tio mil norr om Palencia i norra Spanien, är den första känslan att detta är ännu en av de många sömniga spanska byar som lämnats åt sitt öde. Hus har rasat samman och bara ett fåtal bybor finns kvar.

Me imagino cómo estarán ahora los vecinos de esta localidad palentina, que en toda su historia apenas la prensa local había hecho mención a su condición de arruinados. Ahora su nombre trasciende no solo las fronteras provinciales, sino las nacionales. Vuela sobre el continente europeo hacia Rusia, donde ya se publicaron varias páginas sobre el experimento de los sentidos; hacia el Reino Unido, que también se hizo eco de cómo una ruina puede habitarse; y, allende el Atlántico, a Chile, Argentina y Mexico, donde existen ya muchos suscriptores de este Foro.

När Jesus Castillo övertygat Fernando Gallardo att köpa det halvt raserade gamla magasinet började en lång resa. Det handlade om att finna lösningar som fungerade praktiskt och i helheten.

Aquello que surgió de una vuelta en redondo y mirar a otro paisaje inspiró la serie de Jornadas hoteleras sobre la Arquitectura de los Sentidos que este dominical sueco ha querido ahora reconocer. Volveremos esta primavera a convocar unos debates que, debido a la crisis, cobran nueva actualidad. Sobre cómo afrontarla nos reuniremos en Jávea el próximo 9 de marzo. Y sobre cómo seguir existiendo durante los próximos 15 años debatiremos en La Ruina Habitada, de Porquera de los Infantes, en una convocatoria que haré pública en su momento.

Ahora toca hacerse el sueco sobre la crisis de Fitur y leer a ojo de cubero palentino este estupendo reportaje de Sydsvenskan.

Fernando Gallardo

Repensar FITUR

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Acabo de salir de FITUR’09, una edición de la Feria Internacional de Turismo en Madrid que no pasará a la historia por los frutos comerciales que hayan salido de ella. Puede que una de las cosas más potentes que se hayan desprendido de ella, por insospechada, sea la constitución de un grupo inversor de hoteleros españoles para el diseño y desarrollo del Hotel de los Sentidos, en la ciudad chilena de Valparaíso. Y poca cosa más, aparte de la concreción técnica de un spa en mi almazara mallorquina de Son Esteve.

De todo lo otro acontecido, solo he visto lágrimas derramadas por hoteleros convertidos en plañideras y planes de expansión congelados por el cambio de hábitos del ciudadano ante la crisis económica que estamos viviendo. Off the record, la comidilla eran los hoteles emblemáticos de más de una cadena nacional que ya han sido puestos en el mercado y su imposible valoración por parte de los dueños ante las auditoras que los tendrán que vender a posibles inversores. Es decir, de este FITUR’09 se desprende que todavía hay quien espera superar la crisis intentando obtener la cuadratura del círculo.

Ya  fue un toque de atención que diversos “grandes” no se apuntaran al evento. Tampoco era imprescindible: Expedia, el gigante de Internet, nunca ha estado presente en FITUR. Otra cosa es que sus directivos sí estuvieran en Madrid los días de feria sin  gastarse  el dinero en una presencia más que dudosa por decirlo en términos de rentabilidad.

En cambio, los operadores y cadenas hoteleras españolas tradicionales sí que solían desplegar antaño todos sus encantos durante la cita madrileña. El efecto "Fallas" cundía en ellos, y se rivalizaba en ser el más espectacular en el montaje, el más colosal y el que más llamara la atención.  Pero la piedra de toque definitiva en encender las  luces de alarma ha sido el relativamente pobre aspecto que ofrecía el recinto ferial estos días. Se puede decir que la feria ha durado un día y medio, el tiempo que hay del miércoles al mediodía al jueves por la tarde. Como síntoma de la crisis que aprieta, muchas empresas dejaron el material en el stand el mismo jueves por la noche –cuando presuntamente ya habían cerrado los tratos o los contactos– y el grueso de la expedición volvió a sus respectivas sedes, ahorrándose una o dos noches de hotel. Tan sólo unas azafatas de cortesía cubrían el expediente. Cuando las había.

Otro síntoma de agotamiento se pudo percibir al comprobar que las empresas y estados solo acudían a FITUR’09 profesionales receptivos. Nada de outcoming. Antes, un hotelero podía ir a Madrid para citarse con operadores extranjeros que le pudieran reportar clientes a su hotel. Era todo un clásico ver a los hoteleros mallorquines cargados de folletos y tarjetas de presentación: dejaban una parte de los flyers en el mostrador de IBATUR y con las tarjetas y el resto de folletos empezaban una labor de campo encomiable. El famoso tarjeteo. Muchos contratos fructificaban después de la cita madrileña. Esta edición dicha operación no ha sido posible: en los pabellones tan solo había incomers. Los emisores brillaron por su ausencia.

Ciertamente la  gran protagonista del certamen ha sido la crisis. Para mal…, pero puede que también para bien. Me explico. No es normal que un certamen como la Feria Internacional de Turismo de Madrid tenga casi el mismo formato que cuando se creó, hace ya casi tres decenios, en la Casa de Campo madrileña. E idéntico al que empezó a ofertarse desde 1992, año del traslado al recinto ferial del Campo de las Naciones. Si revisamos los avances hechos por IFEMA en torno a los servicios que ofrece a los expositores turísticos, encontraremos algunos avances, cierto. Pero que no se corresponden en ninguna manera con el precio pagado, ni con el resultado obtenido por estar en los pabellones. Y detalles hacia el empresario, pocos. Dos ejemplos sangrantes: Internet no es gratis para quien ha pagado una buena suma por estar allí y  no hay plaza de aparcamiento de cortesía para el expositor o reducción de tarifas para los trabajadores acreditados de los stands. Los descuentos del passport son ciertamente tenidos en cuenta, pero no basta con intentar contentar durante tres días a los expositores y ya está. Un punto de exposición se construye como término medio en unos tres días, más los dos que llevará su deconstrucción. Esto hace un promedio de diez días por punto. Para todas estas operaciones –montaje, mantenimiento y desmontaje– se necesita un número de horas muy alto de personal. Este año incluso ha habido expositores obligados a pagar las plazas de aparcamiento como gasto extra porque IFEMA no se prestó a rebajarles dicha estancia. Es tan solo un detalle de cómo se podría abaratar el coste de producción de un stand. 

Por tanto, lo primero que debería hacer IFEMA es reformular el formato en que se desarrolla la feria. No es lo mismo un bussiness center en periodos expansivos que en recesivos. Empezando por la propia duración del acontecimiento: quizás dos días para profesionales ya bastarían. No es demasiado lógico tener que pagar a azafatas y camareros/as durante al menos tres días, cuando no son cinco quienes los sufragan por imagen. Lo segundo que se debería replantear IFEMA es la correcta utilización de Internet. Está muy bien tener un meeting point virtual para contactos si estás registrado. Pero IFEMA debería ir más allá: debería implantar el VIRTUAL FITUR, o un espacio de semejante nombre que fuera una continuación virtual a lo largo del año del encuentro presencial. De paso se fidelizaría al expositor. Cosa que, teniendo los tiempos que corren, no estaría nada mal. Crear una Red IFEMA, donde los empresarios pudieren verse beneficiados de los conocimientos que proporciona el estar registrado. No se trata de crear una red social al uso tipo Facebook –también podría ser una idea a analizar–, sino de una red de contactos profesional: e-IFEMA. Si esta entidad no se sube al carro de Internet de manera definitiva, muchos expositores se plantearán de verdad para qué sirve una feria de tres días a nivel profesional si con el mismo gasto uno puede estar muy buen posicionado en la Red.

O IFEMA se aprovecha de Internet, o FITUR puede acabar como la antaño poderosa SIMO.

Bernat Jofre i Bonet, hotel Son Esteve