Qué se vende y qué se compra en un hotel

Hoy me he entretenido en un largo almuerzo con el director general del hotel La Mamounia, Didier Picquot, y nuestra coincidencia fue total a la hora de abordar varios temas de futuro en la hotelería mundial. Sin haber leído este Foro, ni haber participado en ninguna de las Jornadas de Innovación Hotelera que celebramos años pasados, Picquot intuía que uno de los grandes retos de su hotel para los próximos años era la adaptación de los espacios a los requerimientos de los nuevos viajeros, mucho más interesados que sus predecesores en la arquitectura de los sentidos. Los promotores hoteleros se equivocan al separar en su proyecto de inversión el trabajo del arquitecto y el del decorador, me precisó. Ambos forman parte de un mismo proyecto, realizan la misma actividad y deben coincidir en los mismos detalles para afinar el acabado de cualquier obra. Lo ideal, apostilló, es que arquitecto e interiorista sean la misma persona, el mismo pensamiento, las dos caras de un mismo arte.

Así es. O así debería ser. Roto el academicismo de la vieja escuela, la eficiente especialización de estas dos perspectivas del ars architectonica casi siempre me parece un empeño… ineficiente. Ambos, sin conocernos, nos habíamos preguntado en innumerables ocasiones para qué demonios sirve un decorador, un «vestidor» de interiores. Como si un fabricante de Sigue leyendo

Jesús Felipe Gallego, un itinerario turístico

Aprovecho un comentario que ha vertido en este Foro el inolvidable Jesús Felipe Gallego para hacer una semblanza de su firma, dada la relevancia de este personaje y los años que han pasado desde la última vez que nos reunimos en compañía de su hijo, el conocido chef Juan Pablo Felipe. Es probable que a las nuevas generaciones no les suene este nombre, pero considero de justicia recordar sus obras y milagros antes de que, como suele ser costumbre en nuestro país, se hable de él en un epitafio.

A Jesús Felipe Gallego lo conocí hace ya no sé cuántos años, cuando ya lo era todo en el mundo de la hostelería y nadie hablaba de calidad, de sostenibilidad, de turismo de interior. Sigue leyendo

Una buena foto y poco más

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Es arriesgado pensar que la web subsistirá más allá de esta década tal y como la conocemos hoy. Las nuevas aplicaciones le van restando espacio, y si hace solo cinco años no existía Facebook imaginémonos qué vendrá en cinco años más. Por supuesto que la polémico está servida y algunos gurús me han desmentido incluso en público, agraciados con la aparición del nuevo HTML 5, que tal fallecimiento se vaya a producir. Dado que el futuro no existe aún, dejemos el pronóstico en solo eso, un pronóstico para los años venideros. El presente es el que es, y el mío anuncia que cada día uso menos la web. La mayor parte de mi trabajo se realiza en ya la nube, en entornos cerrados, Sigue leyendo

Por unos hoteles más limpios

Seguramente usted sabe que millones de litros de agua y detergente se consumen todos los días en los hoteles del mundo para lavar las toallas que han sido usadas por sólo un corto tiempo. Como parte de nuestro compromiso por conservar el medio ambiente, cambiaremos las sábanas y toallas cuando sea necesario y a petición del huésped. Si desea que sus sábanas y toallas se cambien diariamente, solicítelo a la recepción del hotel.

Uno de los grandes retos que afronta la hotelería mundial atañe a ese neologismo tan evanescente como demagógico que es la sostenibilidad. Sin entrar a desmenuzar los fundamentos e incongruencias del llamado «triple balance» (económico, social, ecológico), reflexionemos un momento sobre las razones y las contradicciones de lo ecosostenible en un hotel.

En algún artículo de este Foro me he referido ya a las incongruencias en que incurren los alojamientos turísticos cuando, a través de un cartelito pegado a la pared del baño, abogan por un medioambiente limpio y demonizan la ablución de los huéspedes incitándoles a una guarrada mayúscula: quédese con las toallas sucias y, si no, déjelas tiradas por el suelo como si viviera en una pocilga. Ello, no en pensiones de mala muerte, sino en hoteles de lujo… Hemos parafraseado el ejemplo de Hyatt, pero igualmente podríamos citar el de Marriott: apoyamos el deseo de nuestros huéspedes de ayudar a proteger el medio ambiente, y por lo tanto, cambiaremos su cama cada tercera noche de su estancia. Pelillos a la mar…

Asociaciones sectoriales y marcas de calidad como Rusticae, Ruralka y otras se han apuntado también a la moda del marketing verde por los réditos publicitarios que se obtienen frente una clientela cada vez más concienzada, esto es verdad, de los problemas ecológicos y demográficos que Sigue leyendo

El buen servicio es una buena conversación

El auge irresistible de las redes sociales da mucho que pensar en estos tiempos a intelectuales, artistas, deportistas, políticos, profesionales de toda clase… y también a los empresarios. Nadie duda de su utilidad en la comunicación y venta de los productos, en la fidelización de los clientes, en la internacionalización de los mercados. Pero, ¿y en las relaciones internas de las empresas? Entre los distintos escalones de la cadena de mando. Entre los empleados mismos. O entre los empleados y sus clientes…

Ahí no parecen los empresarios españoles tan convencidos del valor de Internet. Un estudio de la consultora OpenDNS señala que el 14,2% de las empresas bloquea el acceso a las redes sociales, mientras que sólo el 1,2% impide el acceso a Playboy y otros sitios pornográficos. Sin ser alarmante, la cifra revela que los empresarios y directivos españoles andan escamados con el potencial de las redes sociales y demonizan su uso personal con el temor (puede que fundado) de Sigue leyendo

Un 70% de los políticos no escucha. ¿Y los hoteleros?

Hace poco lo remarcaba el diario 20 Minutos: «Aún hay casi 250 diputados sin web ni cuenta en redes sociales«. De los 350 diputados del Congreso, aún hay 247 que no se han interesado por la Red. Más del 70 por ciento, ahí es nada… O lo que es igual, siete de cada 10 diputados no escucha a sus electores; les traen al pairo. Se comprende que el sistema político de partidos, heredado de otro siglo, cuando aún no existía Internet, prescinda de la opinión de la calle porque a golpe de consigna televisiva ha subsistido con total comodidad. Y, aunque ya nadie funcione bajo el diktat de la publicidad lineal, no quedan otras alternativas mientras el sistema persista en su estrategia y con Sigue leyendo