Por un ruralismo urbano sin etiquetas

turismorural A veces no me entra la letra del turismo rural. No concibo otra manera de pasar unas vacaciones en el campo que henchido de aire puro, frente a un paisaje subyugante, impregnado de aromas silvestres, adormilado por el silencio, prisionero de una soledad tan beatífico-mística como deseada. Hummm…! Y si cada equis horas sacio la sed con un vinito regocijante y el hambre con unas viandas de figón honrado, pues mejor que mejor. Un soplo de gloria divina.

Por eso no me entra la letra del turismo rural. Será que necesito sangre. O una ración de tentetieso. Lo que observo siempre en mis viajes por la piel de España es el signo indeleble del desarrollo. Un paisaje domesticado de postes eléctricos, cortafuegos forestales, repoblaciones montunas, molinos de viento, granjas eólicas, huertos solares, carreteras bien Sigue leyendo

El bazar europeo de las clasificaciones hoteleras

estrellas Un informe comparativo sobre los criterios mínimos exigibles a los hoteles de tres estrellas en la Unión Europea, publicado por el ECC-Net en 2009, me sirve de reflexión sobre los sistemas clasificatorios y su utilidad en el turismo contemporáneo tan focalizado en las redes sociales. Cuestión previa: Finlandia y Noruega no tiene un sistema de clasificación oficial de hoteles y alojamientos turístico, pues estos países tan poco dudosos de inframundo consideran que los viajeros pueden acceder a guías y páginas web que hacen evaluaciones personalizadas de su oferta hotelera. En varios países de la UE se aplican habitualmente un sistema nacional de clasificación obligatoria, salvo en España, Italia y Bélgica, donde los sistemas de clasificación están descentralizados y cada región o provincia autónoma regula sus propios hoteles.

La mayoría de los países (17) posee un sistema con una lista de criterios mínimos que se complementan con determinados criterios opcionales. Centrado en el rango de tres estrellas oficial, el estudio de ECC-Net presenta unos datos que no tienen desperdicio:

  • En la mayoría de los países (18), a los hoteles de tres estrellas se les exige un servicio de recepción permanente, o, por lo menos, un servicio de acogida temporal (un empleado en horas extras).
  • En casi todos los países se ofrece acceso a Internet, aunque no necesariamente en las habitaciones.
  • En 25 países están obligados a aceptar una tarjeta de crédito o débito como medio de pago.
  • En 19 países los empleados de la recepción deben hablar un idioma extranjero, además de la lengua nacional.
  • En todos los países han de proporcionar servicio de desayuno y, en 17 países, también  Sigue leyendo

La ciencia funcional del hotel

¿Estamos seguros de que el colchón sobre el que dormimos durante nuestra noche en el hotel no nos va a baldar la espalda?

¿Sufrimos un tirón cada vez que apoyamos la mano sobre la mesa para hacer un clic en el teclado del ordenador?

¿Al acostarnos nos disponemos de luz suficiente para leer?

¿El lavabo es tan minimal que vierte aguas sobre nuestros pies?

¿Nos hemos resbalado porque el suelo estaba mojado?

¿Confunde llamar al servicio de habitaciones y que nos salga por el auricular el jardinero?

¿Es realmente absurdo ese letrero que pone “extintor” sobre el extintor cuando es obvio que no puede ser otra cosa y un chino sería incapaz de leerlo, pero sí de reconocerlo?

Todas estas preguntas se resumen en una: ¿los hoteles funcionan realmente bajo la lógica de la ergonomía?

Tomás ZamoraPara abordar esta cuestión hemos convocado en las próximas Jornadas de Innovación y Cooperación Hotelera de la Ruina Habitada una tertulia que nos disipará muchas dudas y responderá a todos estas preguntas de la mano de uno de los expertos más reconocidos en España: Tomás Zamora Álvarez, director del ámbito Hábitat en el Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV). Ingeniero Superior Industrial con especialización en desarrollo de producto, con 10 años de experiencia en investigación e innovación de productos para las personas, Zamora ha trabajado en sectores relacionados con el hábitat y construcción como pavimentos, mobiliario técnico, sistemas de descanso, mobiliario de colectividades, equipamiento de baño, electrodomésticos, domótica, iluminación, parques infantiles, señalética, semafórica y otros productos además del desarrollo de proyectos de edificación e infraestructuras de uso público. Lidera, además, el grupo de trabajo de calidad de vida indoor and outdoor en la plataforma europea de la construcción (ECTP).

Su dilatado currículo faculta a Tomás Zamora para guiar a los hoteleros participantes en estas jornadas de Gastronomika 2010 en el abordaje de los problemas suscitados por la relación del Sigue leyendo

Amistad, qué hermosa palabra

amistad Abierta la caja de Pandora, hace tres meses, todo podía ocurrir en el proceso de selección de la guía de Hoteles con Encanto 2011. El riesgo de experimentar con un libro cuyo título se ha convertido ya en un genérico del turismo era muy grande, como el sueño de los valientes. Y las dificultades en su gestación solo nos podía animar más en la evolución de esta pieza angular de la edición turística en España.

Así pues, lo que tenía que suceder ha sucedido. Un correo personal me ha llegado esta mañana firmado por el propietario del hotel Anatur, situado en la Mariña lucense, y candidato Sigue leyendo

Hay que ir a la escuela

Durante el proceso de cumplimentación de datos para el listado de los Hoteles con wifi gratuita en las habitaciones, cuyo grupo en Facebook está de lo más animado, observo dos fenómenos dignos de análisis.

twitter-follow-meEl primero es la constatación de que un gran número de hoteles encuentra imprescindible en estos tiempos ser conocidos a través de Internet y las redes sociales. Tanto que le pueden dedicar bastante más tiempo del habitual en otros sectores para registrar sus datos y estar en aquellas listas y en aquellas páginas que le resultan, a su parecer, relevantes. Una de ellas es, desde luego, nuestro Foro de la Ruina Habitada, visitado a diario por más de 1.200 hoteleros de toda España y parte del mundo. Hasta ahí bien, y qué ilusión hace saber que el trabajo de quien suscribe tiene valor para muchos. Anima a seguir.

El segundo es la decepción que provoca en uno la insalvable dificultad de numerosos, muchísimos hoteleros, en manejarse con estas nuevas herramientas digitales, tales como una hoja de cálculo online. Es una verdadera sorpresa comprobar el desfase generacional existente entre los propietarios de establecimientos turísticos, cuya quimera parece ser la de anotar una línea de datos al final de una cuadrícula digital. A más edad, mayores trabas.

Lo sabíamos, pero no nos imaginábamos que a estas alturas la cultura digital no fuera de andar por casa en un negocio tan susceptible a Internet y las redes sociales como el turístico. Porque no basta tener comprensión por aquellos que no han sido nativos digitales, pues incierto se les está presentando ya el reinado (cibernético) de Witiza… A menos que pasen por la escuela y reciban un curso acelerado de Internet, Facebook, Twitter y todo lo que está por Sigue leyendo

A vueltas con la idea de la no recepción

CaribeRoyale Lobby Desk Garland1b No falla. Lo más agrio en la experiencia de un hotel es el instante de la llegada. Cuando todo aconseja que se abran las puertas de la imaginación y la hospitalidad, un obstáculo se interpone casi siempre en tu camino a la felicidad: el mostrador de recepción, la última frontera. No acabamos de encontrar el camino. Se impone el telón de acero. ¿Y qué puedo hacer yo?, replica cualquier hotelero con deseos de ruptura; es lo más práctico para recibir a los clientes, es lo más útil para tomarles su filiación, es lo más office para tener el control del hotel. Algunos, los más pequeños, esgrimen que en ese artilugio mueble se facilita la comunicación con el recién llegado y que ningún sistema de check in electrónico puede reemplazar la calidez del contacto humano.

Face to face sí, pero casi nunca bis a bis. Un expendedor siega siempre la relación de igual a igual. O mejor, de huésped y anfitrión. Repasemos la historia. Cuando se concibió por primera vez, la recepción era un escritorio donde los viajeros firmaban su contrato de estancia en un libro con tapas de cuero, primorosamente entregado por el recepcionista, el personaje clave del hotel según el relato de Hollywood. En aquel escritorio no podía faltar el timbre de sonajas, las bandejas de registro, la tablilla de precios y, por supuesto, el llavero, casi siempre compartido con el cajetín del correo. Con el paso del tiempo, ese mostrador burocrático se fue Sigue leyendo