American Express, la proscrita aliada del cliente

amexUno de los impactos más fuertes y que más quejas suscitan cuando uno aterriza en España desde los Estados Unidos es comprobar que la mayoría de los comercios, gran parte de los restaurantes y un número aún considerable de hoteles no aceptan la tarjeta de crédito American Express. Quien esto escribe se ha quedado en más de una ocasión sin poder pagar el hotel, aunque sus responsables siempre han aceptado —no les quedaba otro remedio— una transferencia bancaria emitida días más tarde.

Entiendo que tanto el comprador como el vendedor deben tener la libertad de pagar o cobrar con el instrumento de cambio que mejor le parezca. Un contrato se celebra cuando las dos partes coinciden en los términos. En caso contrario, no ha lugar al contrato. Si yo quiero pagar una noche de hotel con cinco pollos o quince kilos de patatas, estoy en mi derecho. Otra cosa es que el hotelero me acepte el trueque. Si yo quiero pagar esa noche con una pulsera de plata, está en manos de quien recibe el estipendio aceptarlo o no. Incluso si mi deseo es abonar la factura en metálico y el Sigue leyendo