Tinta blanca para viajar

Si el libro en papel tiene algún futuro será con ediciones de coleccionistas como la que acaba de estrenar mi amigo César Hernández con su nueva editorial Tintablanca. Nos reunimos hace poco frente a un cocido madrileño en La Bola, como solemos hacer periódicamente en distintos restaurantes de la capital, y en los postres ha tenido el gesto de regalarme uno de los más hermosos ejemplares librescos que he tenido nunca en las manos.

Nueva York desde la visión de Mariano López en los textos y del arquitecto Miguel Ángel Berges en las ilustraciones. Indescriptible fue el momento de emoción vivido al recordar en sus páginas todos esos lugares neoyorquinos que me acompañaron durante los años que viví en Manhattan. Lugares ciertamente turísticos como la estatua de la Libertad, los puentes que unen la isla de Manhattan con el resto de la ciudad y sus barrios, la sombra de King Kong sobre el Empire State, la huella literaria de Walt Whitman, el icónico hotel Chelsea, la escalinata del MET que da justo a mi calle… Salvo ésta última, no eran aquellos los paisajes cotidianos de mi hábitat neoyorquino, Sigue leyendo