Un nuevo espíritu de cooperación entre hoteles

Hace un año y medio nació en el hotel El Rodat el denominado “Espíritu de Jávea”. Surgió de una risa libre, espontánea, cómplice. Una risa contagiosa, incontrolada durante aquella larga media hora en que 80 empresarios hoteleros venidos de todos los puntos de España entonaron un canto poético a la cooperación y a la amistad. Sucedió en el marco de las primeras Jornadas de Innovación y Cooperación que se desarrollaron fuera de La Ruina Habitada, germen de la nueva hotelería de los sentidos.

¿Por qué reír cuando tocaba llorar en plena crisis turística? Durante los dos días de jornadas lanzamos una propuesta de integración colectiva que daría lugar, meses más tarde, a la creación del Clúster de la Ruina Habitada, una agrupación de interés económico que aúna ambas dinámicas, la de innovación y la de cooperación, para constituir una red neuronal de conocimiento beneficiosa para todos. No queríamos un club de calidad, ni una asociación gremial, sino una red de empresas multisectoriales que obtuvieran beneficio de los programas de innovación concordantes a las aspiraciones generales y provocaran entre sí sinergias más ambiciosas que las puramente económicas, sinergias de amistad humana y ética corporativa.

Entendamos bien esta nueva dimensión de las relaciones interempresariales que estamos creando bajo el Espíritu de Jávea. Reconozcamos en la innovación el nuevo motor sostenible de la dinámica corporativa. Porque la innovación a veces se nos aparece con alma (¿y cuerpo?) de alta tecnología inaccesible a las pymes e incluso a las grandes cadenas hoteleras. Innovar es, naturalmente, mandar un cohete a Marte, desarrollar el avión invisible en la industria militar, estudiar el genoma humano o avanzar en la investigación de la nanotecnología; es decir, el procedimiento para fabricar una mesa de madera desde el mismo Sigue leyendo