Airbnb, una cuestión de precio

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Dice el refrán que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y, por lo visto, la profesión hotelera está llena de ciegos peores que los ciegos, pues muchos de sus portavoces se muestran empeñados en cerrar los ojos ante la realidad ascendente de la economía colaborativa del turismo. La crítica del alquiler vacacional de viviendas privadas se ha llenado de tópicos que, en algunos casos, llegan al paroxismo. Como afirmar que un apartamento turístico anunciado en una plataforma tecnológica puede ser la guarida preferida de los terroristas y nunca un hotel. O que la economía colaborativa es economía sumergida porque la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) exime a los alquileres de estar sujeto a IVA. Incluso que la única razón del despegue de este tipo de alojamientos se debe a su bajo precio y significan, por ello, una competencia desleal para los hoteles.

Lo cierto es que estos estrambotes se descalifican por sí mismos. Olvidémonos del conocimiento exacto que últimamente los yihadistas tienen de los establecimientos hoteleros en que atentan. Dejemos que la LAU siga declarando el alquiler de viviendas una actividad exenta del impuesto sobre el valor añadido (IVA). Y hablemos de precios frente a quienes creen religiosamente que el turismo de Airbnb es alpargatero y no Sigue leyendo

Airbnb compite con los hoteles en Nueva York

Con razón debe temer la industria hotelera neoyorquina a Airbnb. A corto plazo se está convirtiendo en un gigante de las preferencias de los viajeros que ya comercializa 27.000 unidades de alojamiento en la ciudad, según un estudio reciente efectuado por la consultora STR, Inc. De este inventario alojativo, el 55% corresponde a apartamentos de alquiler completo, el 42% a habitaciones privadas y el 3% a la modalidad de habitaciones compartidas. Indudablemente, la primera modalidad es la que compite directamente con los hoteles. Esto es, 14.850 unidades de vivienda turística frente a las 105.635 habitaciones de hotel disponibles en Nueva York.

Los precios de Airbnb no son tan diferentes al de los hoteles como muchos usuarios creen y el lobby hotelero defiende. STR ha calculado el ADR global de la ciudad, en el que el promedio de las habitaciones de Airbnb alcanza los 256 dólares, mientras que el de las habitaciones de hotel supera los 289 dólares. Sin embargo, en tres de los cinco distritos, el precio de Airbnb es superior al de la industria hotelera. Esto se debe a la calidad creciente de la oferta de viviendas turísticas en Nueva York, lo que ha dejado bastante descolocado al lobby hotelero, que ha templado la agresividad de sus proclamas en contra de Airbnb al entender que el precio no es siempre el motivo por el cual los viajeros escogen su alojamiento. Sigue leyendo