Trigo limpio en nuestro turismo

Rajoy ha recordado en su discurso de investidura lo que veníamos sosteniendo desde hace un tiempo: el futuro del turismo en España apunta a la gastronomía. Por eso a este país no le hace falta un ministerio de Turismo, sino uno de Agricultura. Desde la industria agroalimentaria podemos, no solamente exportar más y a muchos sitios, sino desarrollar mejor la cultura de la innovación.

No, no se trata de una involución. Nadie habla de volver al arado, ni al bocio hurdano. La Mancha no debe seguir siendo únicamente la fábrica de graneles vinícolas, como tampoco parecería justificable el que los montes de Jaén se hinchasen de aceite refinado, por muy de oliva que fuese. El agro español debe avanzar hacia el talento, el conocimiento, la investigación y el desarrollo a fin de evitar la deslocalización que, por falta del músculo innovador, le ha sucedido a parte de la industria nacional con eso de llevarse la producción a la barata China. Tampoco debemos caer en el Sigue leyendo