Sublime fuego de verano

Sublime Comporta

Así habló Zaratustra: «Cosas brillantes en lugar de llanto será la Recompensa para las personas que se acerquen a la Posesión de la Verdad» (extracto del gatha de las druj).

Los persas imaginaban que el fuego provenía del cielo, principio y fin de todas las cosas. Zoroastro, su profeta, lo depositó sobre el altar del primer templo que mandó edificar en la ciudad de Xis, con la prohibición de arrojar en él nada que no fuese puro. Sus sacerdotes lo conservaban en secreto, mientras hacían creer al pueblo que era inalterable y se alimentaba de sí mismo. Entre el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, el fuego era la personación física del dios Mazda, la luz eterna del universo.

Desde entonces, numerosas culturas y religiones monoteístas utilizan el fuego en sus liturgias más sagradas. Los fieles lo admiran, y hasta los ateos lo miran. Contemplar la Sigue leyendo