Asistí ya antes del verano a una Jornada Hotelera en la Ruina y repito el próximo día 20 de Octubre. Confieso que es un placer estar en un mundo y en unas circustancias reservadas a muy pocos en este planeta y además en un trozo de territorio español.
Las piedras, los ladrillos, el campo, el aire, las personas, el ambiente, el aire…, todo se mezcla y convive en un remanso de paz que muchos maestros yogis quisieran para sus clases occidentales de yoga en el mundo civilizado. Pero los proyectos, las ideas, las realizaciones, al final existen y se exponen, se hacen públicas, se ofrecen, se venden, se pueden comprar… se mercadean…
Todo en nuestra sociedad, esta bañado en el Marketing («mercadeando»), esa capa de lluvia fina que como un sirimiri no para de caer y moja y empapa absolutamente todo en nuestro mundo. ¿Cómo llegar a todos a través de cualquier medio? ¿Cómo poner del modo más eficaz y eficiente cualquier producto o servicio consumible al alcance de cualquier cliente?
Todo, pues, es un gran mercado, un gigantesco zoco donde unos venden y otros compran, donde todo está revuelto y ordenado a la vez, donde todo se hace viejo y se renueva, donde se almacena y se vacía, donde se va y se viene, donde se vive y se convive, donde se sobrevive y donde también se vive bien…Pero todos sabemos que en los mercados, siempre hay quien tiene el producto raro, la joya de la familia, la antiguedad, la obra única, la perla, la y lo difícil de encontrar…
Creo firmemente que en este foro y en este núcleo se van a forjar las perlas raras del futuro en cuanto a la evolución de la arquitectura aplicada a los hoteles o alojamientos, en cuanto a los servicios que aun no existen y que van a nacer, en cuanto a la manera y el modo de acercarse a ellos y vivirlos.
Desde mi casa, mi cerebro, quiero contribuir especialmente a dar ideas de Marketing para todo lo que vayamos construyendo, sabiendo además que el camino será difícil, pues aunque las perlas raras o lo exquisito necesitan menos marketing, no por ello no serán objeto del mismo. Tendrá que ser un Marketing espectacular e innovador donde sus clásicas 4 «P» (precio, producto o servicio, posicionamiento, publicidad y comunicación) serán tratadas de un modo especial y/o sustituidas por nuevas «P»: la p de pureza; la p primordial; la p de palaciego, de panorama, de pieza musical…; la p de pincocho, de panda, de plasma, de palma; la p de paz, de pez, de paloma; la p de palabras y de paladar…
Habrá, tendremos que, tendré que inventar un Marketing diferente o un no-Marketing, tal y como lo entendemos hasta ahora.
Contad conmigo.
Rafael Moreno, director comercial de Bancotel
