Las casitas del barrio alto

Valparaíso es una ciudad extensa. He vuelto de allí abrumado por la tarea. Hay tantas cosas que hacer allí que uno no sabe por dónde empezar. Veamos.

Con buen criterio, los urbanistas y ediles municipales están empeñados en que la hotelería de Valpo cobre vigor en el segmento aquí denominado «hoteles boutique», que es lo que nosotros conocemos, modestia aparte, como «hoteles con encanto». He recibido unas elucubraciones de Bernat Jofre, muy interesado en invertir en Chile, que apuntan a un hotel de 200 habitaciones. Dice nuestro forista:

«Después de pensar un poco, aquí van mis propuestas para una habitación no ya de los sentidos, sino de hotel. Sencillamente eso, de hotel. 25m2, diáfana, sin columnas, gran cama y sillón, zona de aseos sin separación. Es el concepto del todo en uno, de MCitizen, si se quiere. Me disgustan, y mucho, las separaciones en las habitaciones, en los baños, las camas estrechas y, sobre todo, esas puertas donde uno no cabe con la maleta. He aquí un hotel que me gustaría hacer: de planta cuadrada o redonda, con el leit motiv de ninguna habitación interior. Todas exteriores. Si estamos en una bella ciudad, disfrutémosla. Pienso en una planta tipo de 30×30 metros, ya que si pensamos 25×25 o 20×20 realmente las habitaciones serían pequeñas y, si se quieren ofrecer unas 200 habitaciones, el edificio debería crecer mucho. Con una planta de 30×30 la altura no debería superar los 13 pisos de habitaciones, más la planta baja, el párking subterráneo y -se supone- los dos pisos superiores donde estarían ubicados el restaurante, la cafetería y el spa con piscina panorámica. Según los parámetros barajados y los costes en Chile, si compramos un solar de 50×50 (2.500m2) en el sitio más cotizado de Valparaíso (Cerro Alegre), el presupuesto se nos va a 2.250.000 euros. Si el coste de construcción se acerca a los 1.300 €/m2, el de llave en mano alcanzaría aproximadamente los 22.140.000 euros.”

Nuestro forista y amigo hace los cálculos correctos, a tenor por lo analizado estos días en Chile. En este punto debería intervenir un experto en la materia que pueda enfocar un plan de viabilidad según los costos vigentes en el país andino, así como la tramitación necesaria para ponerse manos a la obra. Antes, no obstante, conviene dar otros pasos. Como el primordial de la definición del proyecto.

Desde luego, el Hotel de los Sentidos en el que muchos pensamos dista mucho de ofrecer 200 habitaciones. Es más, la municipalidad jamás consentiría un hotel de esta envergadura en ninguno de sus 42 cerros. Habría que irse a Viña del Mar o al extrarradio montuoso de Valpo, y ni por esas.

Seamos realistas, pues. Bernat Jofre me remite a continuación un correo particular en el que avanza sobre la cuestión.

«Estoy un poco confundido con los precios de Valparaíso. Por un lado hago una sencilla multiplicación y me sale un resultado… sensorial, por decirlo de alguna manera. Por otro visito webs chilenas de «desarrollo inmobiliario» -me gustan estos chilenos, vaya nombres…- y por casas enteras, grandes, donde poder ubicar un hotel boutique de pongamos 25-30 habitaciones. Y, entonces sí, sensorial…. me salen los números. En Cerro Concepción o en Cerro Alegre. Casas de unos 900-1000 metros cuadrados, antiguas, enclavadas en los cerros y con un potencial importante. Se pueden unir un par de casas en los cerros porteños y hacer un hotel sensorial como el EME Fusión, de Sevilla. Nada de levantar 15 pisos, como un Hilton. Aprovechar lo existente. Entonces sí, salen los números. Si estos precios son reales… pues hay para pensárselo. Y mucho.»

Claro que es para pensárselo. El tipo de casas a las que se refiere Bernat es el que se ve en la foto que ilustra este comentario. Ésta, concretamente, se encuentra en el sector Maipo, en la calle Gran Bretaña. Su coste es de 172 millones de pesos chilenos (unos 225.000 euros). Son 450 metros de suelo y 402 metros construidos. Evidentemente, es una casita para ser usada como vivienda particular. Por otros 100.000 euros de rehabilitación se consigue un palacete de gran lujo.

No hay que esforzarse mucho para extrapolar los términos y lograr una ruina en buenas condiciones de 600 metros cuadrados sobre la que edificar un hotel de unos 1.200 metros construidos. Al coste referido, la inversión total rondaría el millón de euros en la mejor zona de Valparaíso. Prefiero no deslizar más datos sobre las unidades habitacionales porque sugiero para el debate el concepto de la habitación elástica. Pero pongamos que el número máximo de plazas estaría alrededor de las 30. El precio medio de los hoteles con encanto en la ciudad es de 80 euros por cama. La inversión requerida por cama sería de 30.000 euros.

Que alguien me corrija si me equivoco en los datos. No he profundizado más porque estoy a la espera de que algunos expertos y un hotelero de Valparaíso aporten más datos que complete lo expuesto. De lo que no me cabe la menor duda es que Valparaíso ya ha empezado a desarrollarse como destino turístico. Es la segunda ciudad de Chile y allí tiene su sede el Parlamento nacional.

Fernando Gallardo

Arquitectura para el arte

El viernes pasado almorcé en la galería de arte más cool de Santiago de Chile. Patricia Ready, su propietaria, ama la pintura y el conjunto de las artes plásticas que expone en su deslumbrante espacio de la avenida Vitacura. Y ha sido precisamente esa devoción sin cortapisa por la expresión sensual la que le ha aconsejado confiar el nuevo edificio a unos arquitectos jóvenes (Luis Izquierdo, Antonia Lehmann, Mauricio Léniz y Mirene Elton) que se han embarcado en un proyecto ilusionante, rupturista, innovador, elegante y decididamente social.

Porque la galería Patricia Ready regala al paseante un escenario arquitectónico único entre las reconocidas galerías de este mundo, todo en una plancha de hormigón en tres planos y abierta a la calle  Sigue leyendo →

Entramos en materia…

El Hotel de los Sentidos comienza a generar debate. Hacía falta que alguien lanzara propuestas no ideológicas, sino conceptuales y pragmáticas, pues hemos comenzado la participación en este Foro de la Ruina con una aproximación al diseño de lo que puede llegar a ser nuestro hotel en Valparaíso. De viaje por la costa mediterránea apenas he respirado un minuto para leer lo que algunos suscriptores del Foro han anticipado. Veamos.

La reunión. Considero que aún es pronto para que algunos interesados se reúnan en alguna parte a proclamar un enunciado sobre el Hotel de los Sentidos. Quizá no se hayan puesto sobre la mesa de este foro demasiadas ideas de lo que podría ser el proyecto, ni con cuánto presupuesto se dispondría, ni qué financiación requeriría. Es ahora el momento de la tormenta de ideas. Hemos de leer más acerca del proyecto en Valparaíso.

El emplazamiento. Bernat Jofre nos emplaza a ejecutar el proyecto en el campo, en los alrededores de Santiago o Valparaíso. El modo de comercialización de este producto se confiaría en una cadena internacional tipo Six Senses. Otros dejan reposar sobre mis hombros la decisión de implantarlo en Valparaíso ciudad, quizá porque allí el mercado está ya muy hecho y las ayudas financieras son más evidentes por parte del gobierno chileno. Sería necesario, por tanto, ahondar en estos argumentos.

El proyecto arquitectónico. Aún por definir, contamos con el aliciente del fascinante experimento que llevamos a cabo en agosto con 15 jóvenes arquitectos chilenos. Naturalmente, nuestro arquitecto de cámara, Jesús Castillo Oli, estará al frente del proyecto. Requisito apuntado como indispensable por Paco S. Rico, junto a mi padrinazgo ideológico. Pero la manera de engarzar los equipos está aún en el aire, pese a que ya se han reunido los antes mentados diseñadores para engastarse en las vainas de este proceso.

El plan de viabilidad. Hay consultoras que ofrecen estos servicios. Sin embargo, la experiencia hotelera de los inversionistas, su buen talante y la ilusión en hacer un experimento debe incentivar su elaboración en el contexto de este proyecto. Y por si faltara poca colaboración, Inma Ranera, de Christie+Co, promete ayudar en lo que pueda. Estamos a la espera, igualmente, de que los responsables de la consultora Experiencia Austral demuestre lo que por el nombre anuncian…

La explotación. Está totalmente por definir, si bien esto debería dejarse para el final.

Instalaciones. Bernat Jofre sugiere la apertura al público de un restaurante situado en los últimos pisos del inmueble, panorámico. Si algún cocinero de prestigio se prestara a crear una Cocina de los Sentidos, sería un aldabonazo definitivo para el establecimiento. Sólo que en Chile no podemos hablar de un chef mediático como lo entendemos en España. Nuestro forista defiende también la construcción de un spa en los últimos pisos del hotel, con vistas a la inmensidad de Valparaíso y sus cerros. Y si es posible una piscina infinita en la terraza, mejor que mejor. Pero ahí no queda la cosa: sería necesario también un Business Center de 200 personas en los bajos, que podría atraer a un público más diverso que el vacacional, pero aún en precario en esta ciudad. Ahora falta presupuestar todo esto y escudriñar en las zonas altas de la ciudad si existe un solar o ruina lo suficientemente grande como para albergar tan numerosas instalaciones.

Habitaciones. En este punto, el único que ha avanzado algunas ideas ha sido el mallorquín Bernat Jofre, un enamorado de Chile. No se arriesga en cifrar el número de habitaciones que debería tener el hotel, pero sí sus dimensiones: 25 metros cuadrados por lo menos, con una estructura de edificio cuadrado y vistas al mar. Esta medida es muy razonable, pues lo situaría en las cinco estrellas oficiales españolas. Y, ¿acaso no son también convenientes los 100 metros cuadrados por habitación? Menudo lujo… ¿Y por qué iba a desmerecer un dormitorio de 10 metros cuadrados si su distribución interior estuviese bien planteada? Es lógico que todo el mundo piense en amplitud versus rentabilidad. Pues quien escribe no. Si estamos ideando un hotel experimental, experimentemos con la geometría variable. Habitaciones que ofrezcan indistintamente 10, 25 y hasta 100 o 200 metros cuadrados, modulares y variables, como el yield management. ¿Cómo se guisa esto? Pongamos a los arquitectos, hoteleros e ideólogos a pensar. Que diseñen esto y las habitaciones sin cama, sin mesa, sin silla, sin lavabo, sin bañera, sin… ¡Imaginad!

Márketing. Ideas, vamos, ideas… ¿Qué celofán habría que añadir? ¿Se hará publicidad por sí mismo un hotel así? El Hotel de los Sentidos… ¿es un nombre con gancho? O, como sugiere, Jofre, el nombre adecuado es el Hotel Sensorial, el Hotel Singular, El Destino…

Financiación. Otro asunto espinoso. Paco S. Rico propone la creación de un fondo de inversión bajo identidad societaria y registro legal. Nadie ha apuntado un límite en el accionariado ni una estructura de capital. Pero en algunos oídos resuenan, cuestión aparte la asignación presupuestaria y las ayudas oficiales, participaciones accionariales de 50.000 o 100.000 euros. El fondo de capital daría para una inversión cercana al millón de euros que, en Valparaíso, doblaría lo invertido por cualquier hotel de los denominados boutique.

Ya estamos metidos en faena, así es que la estructura expuesta puede ser muy bien el eje vertebrador de este proyecto. Naturalmente, otras mentes pensantes más duchas en la materia y mejor organizadas que un servidor añadirán o modificarán esta estructura de trabajo. Estamos en ello. Mañana mismo tomo un vuelo a Chile que me tendrá de nuevo por este país andino tres deliciosas semanas de primavera austral.

Y trabajaremos cada día desde Santiago y desde Valparaíso para concretar ya algunos detalles sobre esta extraordinaria iniciativa de nuestro Foro de la Ruina.

Fernando Gallardo

Diseño académico en la Montaña Mágica

Animados a seguir innovando y gracias al despegue que se está produciendo en el proyecto de Arquitectura de los Sentidos, hemos decidido emprender a nuestro modesto nivel una iniciativa que seguro interesará a todos los miembros de este foro. Los próximos 13 y 14 de octubre nos visitarán en nuestro hotelito asturiano 35 alumnos del I.E.D ( Instituto Europeo de Design), con sede en Madrid, de la especialidad de interiorismo. Se nos ha ocurrido formar grupos de tres personas para que propongan distintas ideas de redecoración de espacios comunes, habitaciones, etc., que convertirán en su trabajo académico durante el trimestre que viene. En diciembre se oficializarán las propuestas en un acto que se celebrará en el IED.

Por supuesto, nos ha parecido interesante que este trabajo experimental quede reflejado en el Foro de la Ruina, cuya referencia hará que estos alumnos puedan explorar y orientarse en la definición práctica de la Arquitectura de los Sentidos.Ahora que empezamos a tener un poco más de tiempo y ganas intentaremos participar con mayor asiduidad en el Foro de la Ruina.

Carlos Bueno, hotel La Montaña Mágica

Asia es el tema

Es un poco Disney, pero la noche huele a durazno, a pachulí y a azahar. Mis vecinos de suite jadean a quemarropa sobre mi soledad. La luna no riela en el mar porque amenazan chusbascos sobre Benidorm. Estoy bien cenado de picantón asiático, bien regado de Exopto, bien cafeteado sin ningún té de media tarde, bien soñado y mejor instruido sobre lo que este resort recién inaugurado junto a Terra Mítica va a suponer en la cuenta de resultados de la cadena Barceló, con o sin punto com.

Digo esto porque lo que más me ha llamado la atención aquí no es la arquitectura –Asia según la estética Dubaití-, ni los jardines preñados de palmeras, estanques y sahumerios orientales, ni los masajes prometedores del Thai Spa –domani sarà un altro giorno-, ni siquiera esos ventiladores indonesios que simulan haber sido inspirados por la Vuelta al mundo en 80 días… Lo que aprecio más que nada es el puzzle de piscinas y saltos de agua configurado frente a la terraza privada de mi suite en el hotel Barceló Asia Gardens.

Como quien no quiere la cosa, la cadena mallorquina se ha adelantado a muchos hoteleros pensantes en la definición lúdica de un espacio para los sentidos. Hablo de una piscina recóndita cuyo acceso sólo puede afrontarse a nado. ¿Cabe mayor provocación? Una balsa de remojo en la que, si quieres gozar, estás obligado a nadar, guardar la ropa y asumir el desafío venal de la isla remota. Como aquella ínsula Barataria a la que me referí el mes pasado cuando holgaba en Rapa Nui… Lo dicho, el hotel será un poco de cartón piedra, pero sus arquitectos –han intervenido siete, con el paisajista a la cola- no han tramitado simplemente los planos de un típico resort de costa, sino que han dado una vuelta de tuerca al espacio que disponían: una piscina remota, inaccesible, salvo que exploremos el terreno con todos los sentidos y nos animemos a emprender este viaje a nado.

Mañana me visto de explorador con sextante y salgo en busca de la ínsula perdida. En cualquier esquina nos abordará el duende de los sentidos vestido de fantasía.

Fernando Gallardo |

Strangers in the night

Pipas de mandarina… Gominolas de shiso… Galletas de tomate… Orquídeas de pasión… Bombones de piñones al chocolate… ElBulli me ha devuelto ayer la ilusión desvanecida la temporada anterior. Con la boca pequeña -uno siempre tiene miedo a equivocarse- ya había comentado que Ferran Adrià se había distraído en demasía con sus conferencias internacionales, sus Madrid fusiones, sus altos vuelos artísticos en la Documenta de Kassel y sus apasionados viajes por el continente asiático en compañía de Isabel, su mujer. La desgustación, el año pasado, me pareció en exceso golosa, reiterativa, larga, superpuesta en sabores y algo confusa en su secuencia. Ojo al ídolo, advertí, que se nos puede caer aunque no tenga los pies de barro. Y parece que gracias a Dios, que comparte con él sus alturas, el mito sigue vivo. Vivito y coleando por un año más.

Seguro que los exabruptos lanzados por el escasamente iluminado Santi Santamaría han tenido que ver en la reacción del maestro de Cala Montjoy. Y su liberación de esas ínfulas artísticas cultivadas en Centroeuropa, donde noy hay cocinero loco que se le resista. Y el Sigue leyendo →