Hoteles con Encanto 2011: segunda fase electoral

Hoteles con Encanto 2011 Está siendo divertido y eso nos anima a todos. El proceso de selección para la guía de Hoteles con Encanto 2011 continúa con la apertura de una nueva fase en la que quien lo desee puede votar sus hoteles preferidos de entre la lista de candidatos que hemos confeccionado a partir de todas las sugerencias presentadas durante la fase electoral anterior. Junto al listado por grupos de hoteles a votar en positivo y en negativo, escogidos de la edición anterior de la guía, aparecía un recuadro para que cada votante apoyara a aquellos establecimientos que no figuraban en la lista. Pues bien, los hemos reunidos todos, los hemos ordenado y ahora los presentamos a votación pública junto a algunos enlaces de ayuda que descubrirán a quienes no los conocen cómo son aparentemente estos hoteles.

Como durante la primera fase, el seguimiento se hará a través de Facebook. Allí se han producido diálogos, reflexiones y aportaciones personales que nos ayudado a mejorar la estrategia que seguimos en este experimento digital. No sé si el papel analógico y el monitor digital llegarán a darse la mano, pero ésta es una aportación innovadora para que así sea. De entre los comentarios leídos en Facebook hay quien señala “Me quedo con las ganas de saber el alcance de las votaciones, geográficamente, etc. ¿Son la mayoría de los votantes usuarios u hoteleros? ¿Los votantes votan hoteles que no conocen? ¿Votan a los de su zona? ¿Encaja la selección con el criterio de quien más sabe porque a todos los conoce? Cuéntanos esas cosas, Fernando. No te tardes en ilustrarnos en esta experiencia, lo estamos pasando muy bien todos”. Pues bien, en esta segunda fase introducimos un listado de provincias para que cada votante nos comunique desde dónde vota.

Más opiniones: “Como dices [en la reflexión sobre el resultado electoral], el lobby asturiano ha sido el más votado pero el grupo C tiene una media de 48,75 votos por hotel frente a los 44,72 del grupo B. Por cierto, sorprendente el puesto de Rocamador (para mí, injusta su clasificación)”. En la fase siguiente, una vez elegidos los aspirantes reales a entrar en la guía

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Hoteles con Encanto 2011: votaciones de candidatos al descenso

Los dígitos que acredita cada hotel no corresponde al número absoluto de votantes, sino a la variación registrada entre los votos asignados a subir y los asignados a bajar. Es la diferencia entre los que han votado hacia arriba y hacia abajo para sacar a sus hoteles menos favoritos de esta guía. El número total de votantes, tanto a aupar hoteles como a apearlos de la guía, ha sido de 3.247. Sigue leyendo

Hoteles con Encanto 2011: candidatos a salir de la guía

La primera fase de las votaciones para seleccionar, junto a este prescriptor, los hoteles que saldrán publicados en la edición 2011 de la guía de Hoteles con Encanto se ha terminado hoy, 15 de junio. Una concurrencia no habitual en estos experimentos digitales ha cliqueado durante tres semanas sus hoteles favoritos, ¡nada menos que 3.247 votantes!

votaciones Hemos aprendido mucho de este experimento. Tanto como seleccionar también a los votantes según su IP en Internet, su procedencia y hasta la presunción de campañas a favor de determinados hoteles, cuando era nuestra voluntad que todos participaran en la construcción de esta guía, no que se estableciera una competencia entre hoteles como la que se celebra estos días en Suráfrica. También hemos aprendido a valorar la presencia de los hoteles en las redes sociales y su dedicación al marketing online. A muchos les parecerá injusta esta prevalencia de lo digital, pero los que vivimos ya en el futuro sabemos que la transición del papel al soporte digital requerirá mucha lucidez y audacia en su secuenciación, así como mucho conocimiento de la materia y preparación virtual.

Estoy entusiasmado con los resultados porque no difieren sustancialmente de los que yo mismo habría presentado al inicio de las votaciones. Señal de que el triángulo colaborativo hotel-clientela-prescriptor acuna un mismo vértice, lo que redundará siempre en beneficio de las tres partes. El hotel, porque necesita de la clientela. La clientela, porque necesita hoteles a su gusto y apetencia. El prescriptor, porque sin hoteles que recomendar ni lectores que lo lean, se queda sin el negocio informativo.

De los resultados caben extraer varias conclusiones inmediatas. Una que sorprende es la cantidad de votos dirigidos hacia el grupo de Asturias, quizá porque el lobby asturiano se ha significado mucho últimamente en Facebook, que es la plataforma desde la cual hemos venido

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Aerorruinas Argentinas

¿Surrealista? No, esquizoide. Cualquiera que pise territorio argentino puede comprobar con una simple llamada telefónica a qué punto de esquizofrenia, talante chusco y bobería infantiloide han llegado sus aerolíneas de bandera, la denostada compañía de transportes Aerolíneas Argentinas. Después de cuatro demoras consecutivas, de pasar noche involuntariamente en un bed & breakfast barato de Buenos Aires, de quedarnos en tierra también involuntariamente y en un lugar insospechado como El Calafate, pues por dos veces el avión que nos debía de trasladar de Buenos Aires a Río de Janeiro sufrió una avería, después de un retraso en llegar a nuestro destino de casi tres días, después de… Después de esta inédita aventura y con todo el itinerario previsto basculado, si no destrozado, fue cosa de llamar al teléfono de atención al cliente que la aerolínea publicita para intentar arreglar por enésima vez el desaguisado… ¿Y cuál fue la respuesta?

aerolineasRing, ring… (Descuelga un contestador automático)… “Bienvenido a Aerolíneas Argentinas, la compañía que le llevará a su destino. Porque nuestro destino es celebrar la recuperación de nuestra línea de bandera, la bandera más grande del mundo. Estamos orgullosos de que nuestras Aerolíneas sean ahora más Argentinas que nunca”. (Suena entonces, en un insólito in crescendo de trompetas y timbales, la Novena Sinfonía de Beethoven: tan ta chan ta chan…). Un instante después oigo a través del audífono una voz femenina: “Aerolíneas Argentinas, mi nombre es…, ¿en qué le puedo achudar?”

Perdón, creí que estaba hablando con la oficina del Reichführer…

Fernando Gallardo |

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El triángulo de la buena vida

Inteligencia colectiva. Es el nuevo fenómeno de la red, la tendencia más nítida a seguir, la revolución digital en marcha que nos está conduciendo a la sociedad del siglo XXI. Y el gran cambio que nuestra guía de Hoteles con Encanto pedía a gritos para seguir publicándose. La próxima edición, en 2011.

Las votaciones continúan a buen ritmo. De hecho, se incrementan cada día desde que hicimos público este experimento: los usuarios participan en la selección de los hoteles. Y se ve que muy animosamente, a juzgar por los resultados y el tiempo que le dedican a puntuar un formulario tan largo. Hoy, sin ir más lejos, se ha producido el mayor número de votaciones. Y, aunque es prematuro dar resultados, sí que se observan ciertos comportamientos muy claros.

Por un lado, el gusto de la mayoría de los usuarios coincide grosso modo con el del prescriptor de la guía, señal de que nuestros viajeros tienen un nivel cultural y una percepción del turismo verdaderamente envidiables. Alguien ha señalado en Facebook que mediante este procedimiento tan democrático al final acabará ganando Belén Esteban… Afortunadamente, los huéspedes de los establecimientos seleccionados en la guía de Hoteles con Encanto durante los años pasados no tienen mucho que ver con los telespectadores de esos programas.

Por otro lado, los votantes se están inclinando manifiestamente por aquellos establecimientos que hacen un buen trabajo en las redes sociales. Debemos recordar que la propuesta de votación salió publicada en este Foro de la Ruina Habitada antes que en cualquier red social, por lo que cabe deducir una favorable interconexión de plataformas de expresión, que es el territorio natural en que ahora habitamos Internet.

La cuestión más delicada ha suscitado un debate en Facebook sobre la idoneidad de abrir la guía a la gente de la calle y disminuir el protagonismo en ella de su prescriptor, este servidor. “¿Tiene sentido una guía personal condicionada por votaciones populares? ¿Hasta dónde llegará la opinión del prescriptor y hasta dónde la presión popular (más o menos orquestada)?”, se ha preguntado alguien. Estos son precisamente los interrogantes a los que debe dar respuesta este experimento.

“La contribución indiscriminada de la calle seguro que posiciona a Belén Esteban…, pero afortunadamente la guía tiene firma y la seguirá teniendo, aunque no cabe duda de que así subirá su audiencia, una estupenda forma mantener posicionado el papel frente a los bytes” ha respondido otra lectora de nuestro Foro.

Enseguida ha terciado otro forista: “A mí me parece muy acertada la iniciativa de involucrar a la gente. Estamos hablando de definir, junto con su autor, una guía de Hoteles con Encanto (hablo de definir «junto» no «sobre»). En este tipo de hoteles es vital la relación hotelero-cliente (a mí me gusta más hablar de huésped), y la percepción que el huésped ha tenido durante su estancia, pues lo que diferencia Hoteles con Encanto de otro tipo de hoteles es el trato personalizado, el cuidado por el detalle, el trato cercano que el huésped percibe y que le hace repetir, y que permite al hotel crear una «familia de clientes». En este tipo de hoteles creo que debemos hablar de «familia de clientes» más que de «cartera de clientes». (Aplaudo)la iniciativa de considerar la opinión de los huéspedes de los hoteles, ya que han vivido el hotel y es un valor más que el autor puede considerar para definir la guía”.

En efecto, creo por ahí avanzamos. Igual que el hotelero debe escuchar a su cliente, conversar con él, el prescriptor hará bien probablemente en escuchar a su lector, conversar con el huésped, para publicar con más brillantez la guía y redondear ese triángulo de la buena vida que forman el hotel, el huésped y el prescriptor.

Por supuesto que los riesgos de este experimento conciernen a la limpieza del proceso electoral, como siempre que se somete a votación una cosa. El prescriptor no solo es consciente de ello, sino que incluso ha advertido algunas irregularidades como voto sin firma (no se contabiliza), firma falsa (detectable automáticamente mediante un programita de email verifier), que también las ha habido, votos en oleadas (muy fáciles de detectar) y, lo más controvertido, el voto inducido. Es cierto que muchos hoteles han movido a su gente (clientes, conocidos, amigos de Facebook) para que voten a su favor, pero este “efecto Doppler” podría resultar muy beneficioso para los hoteleros, que estrechan así su relación con el cliente, y para el prescriptor, que suma adeptos a su guía.

Lo más excitante, en cualquier caso, es que un experimento así, como todos los experimentos, engendra ideas, debates, reflexiones y mucha innovación. Porque si le estamos pidiendo a los hoteles que innoven mal podríamos justificar esta doctrina si no nos animáramos también a innovar en nuestra propia casa.

Fernando Gallardo |

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Hoteles con Encanto 2011

Tiempos nuevos, tiempos salvajes. Así comenzaban Los Ilegales su duro manifiesto nihilista en los años 80. Por aquellos días, nadie regala nada, alumbrábamos un concepto hotelero casi inexistente en España que reclamaba espacio para el turismo de interior, un modelo de explotación familiar y anárquico, aunque refrescante, unas capacidades exiguas para que aquellos negocios fueran negocios, un canal de comercialización diríase esculapiano –boca a boca– y HotelesConEncantocierta mística new age entre sus promotores. Lo describimos así: “pareja de urbanitas estresados que escapan al campo ya no para cultivar un huerto, sino para vivir de la hospitalidad; son los nuevos hippies…”

Era nuestro amanecer de la iguana. En la fertilidad del tiempo observamos que la España interior estaba aún por descubrir y nos echamos a la carretera, 80.000 kilómetros al año, en la busca de un hotelito con gavillas del que informar a nuestros lectores. Cuando reunimos los suficientes, apenas un centenar en aquellos ingenuos días, ideamos un compendio de los mejores (la Guía de la Buena Vida, ¿recuerdan?) y luego otro más centrado en la fórmula campestre y neojipiosa al que, después de mucho discurrir durante varios meses, acuñamos con unas palabras mágicas: Hoteles con Encanto.

Aquellos tres vocablos recorrieron el éter y las redacciones a la velocidad de la luz. No recuerdo cuántas entrevistas tuvimos que conceder para explicar lo obvio: a qué sabían esas palabras, a qué olía la marca creada, qué atmósfera destilaban, qué texturas evocaban, de qué color era el caballo blanco de Santiago… Hoteles con Encanto, sí; y lo registramos. Para nada en particular, pues sabíamos que el tiempo y el uso popular acabaría sobando esa idea como los Kleenex o la Termomix. Pero lo registramos, Sigue leyendo