El buen servicio es una buena conversación

El auge irresistible de las redes sociales da mucho que pensar en estos tiempos a intelectuales, artistas, deportistas, políticos, profesionales de toda clase… y también a los empresarios. Nadie duda de su utilidad en la comunicación y venta de los productos, en la fidelización de los clientes, en la internacionalización de los mercados. Pero, ¿y en las relaciones internas de las empresas? Entre los distintos escalones de la cadena de mando. Entre los empleados mismos. O entre los empleados y sus clientes…

Ahí no parecen los empresarios españoles tan convencidos del valor de Internet. Un estudio de la consultora OpenDNS señala que el 14,2% de las empresas bloquea el acceso a las redes sociales, mientras que sólo el 1,2% impide el acceso a Playboy y otros sitios pornográficos. Sin ser alarmante, la cifra revela que los empresarios y directivos españoles andan escamados con el potencial de las redes sociales y demonizan su uso personal con el temor (puede que fundado) de Sigue leyendo

Riu: no nos interesan los clientes

El talento es tan notorio como la falta de talento. Muestra de ello es la insólita respuesta que hemos recibido estos días en la casa madre de las guías de EL PAÍS-Aguilar y el portal Notodohoteles.com. Ante la solicitud habitual en los últimos 22 años de rellenar un cuestionario personalizado para la actualización de los datos sobre cada hotel en dichas guías y en la referida web, la respuesta del departamento de prensa de la cadena mallorquina Riu ha sido ésta:

Siento no poder ayudarte con el cuestionario. En esta ocasión no podremos colaborar con ustedes porque el cuestionario es demasiado detallado. Pide información de la que no disponemos en el departamento de prensa y nuestros hoteles no pueden Hoteles Riudedicar tiempo a contestar el cuestionario.
Espero lo comprenda.
Muchas gracias,
Saludos cordiales,
Marina Oliva
Press Department
RIU Hotels & Resorts
Tel. +34 971 74 30 30

Mi primera reacción al leer este colaborativo correo fue de asimilación por lo que estaba sucediendo en Mallorca bajo el síndrome de la crisis turística. De comprensión y casi de solidaridad con aquellos que están perdiendo la cabeza acuciados por unos resultados tan desoladores originados por una caída de la ocupación. Pero me repuse enseguida del dolor y, en un giro de cabeza fría, adiviné que la cadena Riu, o sus head hunters, habrían confundido el puesto de relaciones públicas con el de un ministro o un consejero autonómico. No quiere decir esto que todos los ministros o ministrines se caractericen por su extraordinaria capacidad laboral, pues algunos hacen gala con frecuencia del religioso mandato del descanso. Pero, me dije inmediatamente, si un cargo de relaciones públicas no se relaciona públicamente qué clase de cargo es.

¡Cómo está el servicio!, que diría mi abuela. Todavía añoro al antiguo director de comunicación de la cadena Riu, Miguel Ángel Violán, al que tuve siempre como un relator profesional agudo

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