Seminario de Innovación Turística, el próximo 6 de mayo en Santander

SIICuántas veces no habremos dicho que la crisis turística está sentando muy bien a todo el mundo. Un paso atrás para tomar carrerilla e impulsar dos pasos adelante. ¡Qué bien! Con los recortes astringentes, los gobiernos se han quedado sin el instrumento más cómodo para hacer política: el gasto público. Y, a riesgo de desaparecer, o de menguar en su composición orgánica, se han puesto las pilas para desarrollar lo que siempre hemos esperado los ciudadanos del Estado: el amparo del derecho, el respeto a las libertades individuales y el aseguramiento de la igualdad de oportunidades. Ejercicios que no cuestan, desde luego, tanto dinero como la construcción de aeropuertos o la subvención a empresas y trabajadores sin visos de prosperar en su independencia económica.

Una de las partidas presupuestarias que bien podrían no ser consignadas como gasto, sino como inversión, es la educación. Y, para el caso que nos ocupa, la formación contínua de emprendedores, empresarios, trabajadores asalariados y autónomos. Así lo Sigue leyendo