A propósito de saunas

Bota Bota - Montreal

Cuántas veces no nos habremos aburrido en el interior de una sauna. Cuántas veces no habremos sudado la gota gorda contando los minutos para salir de ese infierno inmerecido. Entre tanto, nuestros ojos se fijaban en un punto concreto del terrado, de la cubeta dimanante del calor, del ojo de buey que nos liberará de la reclusión voluntaria —y voluntariosa—. La apertura de miras que aporta esta imagen nos retiene, sin embargo, en un ejercicio de contemplación apropiado para la inescapabilidad del momento. Contemplación espiritual o simplemente mundana, curiosa, inquietante. Qué pocas saunas existen tan bien diseñadas como Bota Bota, en Montreal (Canadá). Porque la verdadera cualidad de su diseño es conducir la mirada hacia donde se quiere. Esto es, la panorámica urbana abierta al fondo. Y, para ello, el arquitecto solo Sigue leyendo