Hoteles con Encanto 2011: candidatos a salir de la guía

La primera fase de las votaciones para seleccionar, junto a este prescriptor, los hoteles que saldrán publicados en la edición 2011 de la guía de Hoteles con Encanto se ha terminado hoy, 15 de junio. Una concurrencia no habitual en estos experimentos digitales ha cliqueado durante tres semanas sus hoteles favoritos, ¡nada menos que 3.247 votantes!

votaciones Hemos aprendido mucho de este experimento. Tanto como seleccionar también a los votantes según su IP en Internet, su procedencia y hasta la presunción de campañas a favor de determinados hoteles, cuando era nuestra voluntad que todos participaran en la construcción de esta guía, no que se estableciera una competencia entre hoteles como la que se celebra estos días en Suráfrica. También hemos aprendido a valorar la presencia de los hoteles en las redes sociales y su dedicación al marketing online. A muchos les parecerá injusta esta prevalencia de lo digital, pero los que vivimos ya en el futuro sabemos que la transición del papel al soporte digital requerirá mucha lucidez y audacia en su secuenciación, así como mucho conocimiento de la materia y preparación virtual.

Estoy entusiasmado con los resultados porque no difieren sustancialmente de los que yo mismo habría presentado al inicio de las votaciones. Señal de que el triángulo colaborativo hotel-clientela-prescriptor acuna un mismo vértice, lo que redundará siempre en beneficio de las tres partes. El hotel, porque necesita de la clientela. La clientela, porque necesita hoteles a su gusto y apetencia. El prescriptor, porque sin hoteles que recomendar ni lectores que lo lean, se queda sin el negocio informativo.

De los resultados caben extraer varias conclusiones inmediatas. Una que sorprende es la cantidad de votos dirigidos hacia el grupo de Asturias, quizá porque el lobby asturiano se ha significado mucho últimamente en Facebook, que es la plataforma desde la cual hemos venido

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Aerorruinas Argentinas

¿Surrealista? No, esquizoide. Cualquiera que pise territorio argentino puede comprobar con una simple llamada telefónica a qué punto de esquizofrenia, talante chusco y bobería infantiloide han llegado sus aerolíneas de bandera, la denostada compañía de transportes Aerolíneas Argentinas. Después de cuatro demoras consecutivas, de pasar noche involuntariamente en un bed & breakfast barato de Buenos Aires, de quedarnos en tierra también involuntariamente y en un lugar insospechado como El Calafate, pues por dos veces el avión que nos debía de trasladar de Buenos Aires a Río de Janeiro sufrió una avería, después de un retraso en llegar a nuestro destino de casi tres días, después de… Después de esta inédita aventura y con todo el itinerario previsto basculado, si no destrozado, fue cosa de llamar al teléfono de atención al cliente que la aerolínea publicita para intentar arreglar por enésima vez el desaguisado… ¿Y cuál fue la respuesta?

aerolineasRing, ring… (Descuelga un contestador automático)… “Bienvenido a Aerolíneas Argentinas, la compañía que le llevará a su destino. Porque nuestro destino es celebrar la recuperación de nuestra línea de bandera, la bandera más grande del mundo. Estamos orgullosos de que nuestras Aerolíneas sean ahora más Argentinas que nunca”. (Suena entonces, en un insólito in crescendo de trompetas y timbales, la Novena Sinfonía de Beethoven: tan ta chan ta chan…). Un instante después oigo a través del audífono una voz femenina: “Aerolíneas Argentinas, mi nombre es…, ¿en qué le puedo achudar?”

Perdón, creí que estaba hablando con la oficina del Reichführer…

Fernando Gallardo |

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