Jornadas en Valparaíso – Hoteleros asistentes

En Valparaíso, Chile, durante los días 21, 22 y 23 de agosto de 2008, el arquitecto español Jesús Castillo Oli, las arquitectas chilenas Mireya Danilo e Isabel Soto, los consultores turísticos Ismael Quintana y Pablo Traub, así como el periodista español Fernando Gallardo han organizado unas jornadas para hoteleros e inversores sobre la Arquitectura de los Sentidos. A las sesiones han asistido unas 200 personas en el Aula Magna de la Universidad Católica de Chile en Valparaíso (DUOC) y en el Salón de Honor de la Municipalidad de Valparaíso.

Entre los asistentes destacaron por su interés en proyectos hoteleros de nuevo cuño o de reforma de los existentes los siguientes empresarios:

Renato Airola Martínez
Restaurante Portofino
Teléfono: +56 32 2213200
Email: renato_airola@yahoo.com
Plaza Sotomayor esq. Serrano, Valparaíso

Jorge Camus
Gerente ZeroHotel
Teléfono: +56 32 2113113
Celular: +56 9 94302832
Email: jorge@zerohotel.com
Lautaro Rosas, 343 – Cerro Alegre, Valparaíso

Romina Norambuena Alvear
Hotel Bahía Valparaíso
Teléfono: +56 8 5988003
Email: rrpp.bahiavalparaiso@gmail.com
Victoria 2830 – Valparaíso

Carlos Cáceres
Valpodisea, transporte privado de pasajeros
Teléfono: +56 32 2319545
Celular: +56 09 92250891
Email: cpcr_2004@hotmail.com
http://www.valpodisea.blogspot.com

Paulo Briceño Guarachi
Gerente Gran Hotel Gervasoni
Teléfono: +56 32 2239236
Email: paulobriceno@hotelgervasoni.com
Paseo Gervasoni, 1 – Cerro Concepción, Valparaíso

Alejandro Briceño
Propietario Gran Hotel Gervasoni
Teléfono: +56 32 2239236
Celular: +56 9 2284933
Email: paulobriceno@hotelgervasoni.com
Paseo Gervasoni, 1 – Cerro Concepción, Valparaíso

Ricardo Hurtado Morom
Director de la revista Chef&Hotel
Teléfono: +56 3237073
Fax: +56 3231733
Celular: +56 9 98223392
Email: info@chefandhotel.cl
Av. Lago de Lugano18519 Maipú – Santiago

Pedro Moya González
La Piedra Feliz, proyecto hotelero
Teléfono: +56 3256788
Celular: +56 68366666
Email: pedromoyag@gmail.com
Errázuriz 11054 – Valparaíso

Roberto Fisher
Proyecto hotelero de ruina en Valparaíso
Celular: +56 93090001
Email: rfd671@gmail.com
Valparaíso

Ismael Quintana Vila
Socio Director Experiencia Austral
Teléfono: +56 2 2442390
Email: iquintana@experienciaaustral.com
Av. Santa María 2670 Of. 505 – Providencia, Santiago

Pablo Traub
Socio Director Experiencia Austral
Teléfono: +56 2 2442390
Email: ptraub@experienciaaustral.com
Av. Santa María 2670 Of. 505 – Providencia, Santiago

Ciegos sentidos

Escribo desde Oslo, pero para hablar de una iniciativa en mi país: «Lisboa sensorial». Es una manera diferente de (re)descubrir la capital de Portugal. Más conocido por la encantadora luz reflejada en la piedra blanca de su arquitectura, el centro histórico de Lisboa se ofrece sin embargo a los otros sentidos acoplados por el sonido del fado que sale de las ventanas y por el olor delicioso a sardinas asadas en la hora de la comida.

Este verano, el estudio de design interdisciplinar Cabracega invita a quien quiere descubrir estos y otros estímulos a pasear durante una hora, con los ojos cerrados, el barrio de Alfama, uno de los más típicos de Lisboa, guiado por un ciego…

Creo que esta iniciativa refleja una toma de conciencia acerca del potencial -turístico también- que acumula la riqueza multisensorial, no sólo en el interior de los edifícios sino también en el propio espacio urbano. Apunto aquí este enlace por si alguien desea saber un poco más sobre esta «sentida» experiencia:
http://www.cabracega.org/lisboa-sensorial

Sara Silva Natária, arquitecta

Un Eldorado en Chile

Vengo de darme una vuelta por las calles del barrio de Providencia, en el centro financiero de Santiago, en torno al hotel Intercontinental donde resido estos días. ¡Hay que ver lo que ha crecido esta ciudad! Pensar en la primera vez que estuve aquí…, apenas tres millones de personas la habitaban. Hoy se arraciman al pie mismo de la cordillera 6,7 millones de almas, como si un pasmo germinal les hubiera dado a todos sus vecinos, como si regalaran algo a la puerta de sus edificios.Recuerdo que aquellos tiempos, bajo la dictadura de Pinochet, los únicos vehículos que transitaban por sus calles eran los del cuerpo diplomático norteamericano, los haigas de las élites chilenas y multitud de guaguas (microbuses) atiborradas de pasajeros. Era una ciudad de Sigue leyendo

Arquitectura que da gusto… o no

Como muchos de vosotros ya sabéis, recientemente distintas actividades nos han llevado hasta otras latitudes. Del Seminario Internacional de Arquitectura de los Sentidos ya ha dado buena cuenta Fernando Gallardo, que se ha erigido en cronista oficial del evento. En breve intentaré cambiar el grafito por la pluma y trataré de esbozar una visión propia de lo que allí aconteció, pero hoy quiero hacer una pequeña reflexión en torno a otro asunto que me llevó a ese paraíso austral que es Chile.

Mi destino estaba a dos horas de vuelo al sur de Santiago, sobrevolando el volcán Osorno, a cuya base bañada por el lago Llanquihue se desplazan en penitencia sensorial numerosos japoneses  a admirar la perfecta geometría de su cono que quiere competir con el sagrado Monte Fuji. Desde el aeropuerto de Puerto Montt, unos kilómetros más en auto, transbordador y llegada a Ancud, capital de ese archipiélago salpicado de diminutas islas que es Chiloé. Allí tuve la suerte de recorrer algunas de las iglesias de madera de la Escuela Chilota que en estos momentos se están restaurando, y lo Sigue leyendo

Cuestión de diseño

Sí, leedme bien: está de moda estar de moda… Ahora todo es de diseño. Se vive con diseño. Se piensa en diseño. Se trabaja sobre el diseño.

En el aire siempre queda una misma pregunta: ¿qué es el diseño? Etimológicamente, el término italiano disegno quiere hacer referencia al dibujo, al designio, signare, «lo que está por venir». Sí, lo hecho es la obra, lo por hacer es el proyecto, el acto de diseñar como prefiguración es el proceso previo en la búsqueda de una solución o conjunto de las mismas. El sustantivo «diseño» se refiere al plan final o proposición determinada fruto del proceso de diseñar (dibujo, proyecto, maqueta, plano o descripción técnica). Es el resultado de poner ese plan final en práctica (la imagen o el objeto producido).

Lo queramos o no, el diseño se encuentra hasta en lo más ínfimo del ser humano. ¿Qué sería de la vida cotidiana sin un diseño apropiado para cada una de las cosas y objetos?

Entonces por qué tanta perorata sobre este término si todo lo abarca y todo se encuentra a disposición del visor humano, se preguntan ya algunos. Pues parece que su banalización ha rebajado la calidad de la palabra inicialmente usada para describir al producto sensato de la creatividad humana. Ahora, el diseño se utiliza en los medios de comunicación como sinónimo de originalidad, estética y, sobre todo, de modernidad. Es diseño lo que huele a vanguardia. Y, sin embargo, con frecuencia se ignora la condición intrínseca del diseño que es su usabilidad.

Sí, el ingenio es la bisutería del talento, dijo Oscar Wilde.

Lo hemos propuesto estos días pasados en las Jornadas de Arquitectura de los Sentidos, en Valparaíso (Chile). No somos nosotros los que tenemos que entender el diseño. Es el diseño el que tiene que entendernos a nosotros.
Sofá

Si analizas la imagen, el sofá se adapta a nuestro cuerpo, no el cuerpo se adapta al sofá. ¿A que ahora nos entendemos?

Fernando Gallardo

¿O hartazgo de diseño?

Las genialidades surgen aisladamente, y muy pocas veces en parejas; creo sinceramente que La Ruina Habitada y Les Cols son dos genialidades de arquitectura de los sentidos. O sin los sentidos. Son conceptos únicos, pero no me gustaría estar encontrando ruinas habitadas y hoteles Les Cols por todos los rincones de este país o fuera de este país. Y creo que es lo que puede empezar a pasar si la única consecuencia que sacamos de las reuniones de la Ruina es hacer un nuevo hotel que tiene que ser más novedoso que ningún otro.

No se trata de empezar la carrera de a ver quién hace el hotel de los sentidos más espectacular y, paso a paso, caer en la extravagancia más absurda, pues si Les Cols es una genialidad, el Aire de Bardenas con todos mis respetos no lo es. ¿Dónde esta la línea entre una cosa y otra?

Supongo que en el trato, en el servicio, en los pequeños detalles únicos, en el buen funcionamiento de toda la parte mecánica y tecnológica del hotel, pero sobre todo el espíritu y personalidad que imprimen los que dirigen y trabajan en el hotel.
En un sistema tan competitivo como éste, el ser único es una ventaja enorme, y ser el hotel al que hay que ir esté donde esté, es todavía mejor. Estoy de acuerdo en que para ser único el hotel ha de ser que no lo tenga nadie, y ello se consigue con conceptos nuevos y con nuevas tecnologías en materiales y diseños. Esto desemboca en nuevas ideas que salen de muchas reuniones como las de la Ruina, o fruto de alguna genialidad individual. Pero esto no significa que al hotelero o empresario le vaya a garantizar tal ventaja durante mucho tiempo, pues siempre habrá alguien más innovador y más espectacular. Y ya estamos otra vez en el principio.

Hablamos de arquitectura de los sentidos en un sentido tan amplio que sirve para todo. Y lo mismo tiene que encajar en un paisaje desértico que en una selva tropical, como si la arquitectura fuese ajena a la naturaleza y al ambiente que la rodea. Se puede hacer arquitectura tradicional donde el ambiente y el paisaje lo necesite, y proponer una arquitectura de los sentidos con otras formas distintas. Y ahora, para aumentar el espectro conceptual y rematar la faena, nos vamos a la Arquitectura de la Nada… Pues lo tenemos claro. Si ya tenía la idea de hacer un hotel de los sentidos, creo que voy a cambiar: es mucho más impactante la Arquitectura de la Nada. Por lo menos, los medios de comunicación van a flipar, y me garantiza que estaré en ellos durante una buena temporada, suficiente para amortizar y amasar una fortunita que me permita afrontar el próximo paso hacia la Arquitectura de la…

No llevo mucho tiempo en este negocio de la hostelería. Quince años no es nada, y no puedo presumir de saberlo todo, pero a base de aciertos y desaciertos he ido comprobando ciertas pautas que el cliente busca, y no olvidemos que nuestros hoteles sin los clientes no son más que cascarones vacíos por mucho diseño o arquitectura que tenga. Y tales pautas son ancestrales: reconocimiento, atención, mimo, que atiendas sus pequeñas manías y que le hagas caso. Y si a todo esto le añades paisaje, arquitectura, diseño, tecnología y un mono con un tambor… pues la Biblia en pasta.

Pero no olvidemos que para conseguir la primera parte se necesitan personas humanas (como dice algún colega) con educación, preparación, estilo y buen hacer. Y me barrunto por experiencia que esto es más difícil conseguir que la segunda parte.

Genialidades surgen de vez en cuando y aprovechando el tirón una pléyade de arquitectos se pondrá a diseñar hoteles geniales, grandes o pequeños, y esto se convertirá en los pabellones de ferias y exposiciones de nuestra hostelería. Ya he oído en el mundillo de la pequeña hostelería decir: yo quiero un hotel como Les Cols…, pero distinto. Entonces pienso: la hemos cagao. En el próximo hotel más cool me veo durmiendo en el techo, comiendo en la pared y cagando en el filo de la navaja.

Empiezo a estar un poco harto de tanto hotel de diseño, donde casi nada funciona como debía funcionar y donde se necesita un manual de instrucciones para utilizar una habitación, donde el servicio es casi inexistente, con la excusa de la modernidad, y donde el trato es infame.

Francisco S. Rico, hotel El Milano Real