El tema es divertido. Y la curiosidad nos ha sido servida por la cadena hotelera británica Travelodge que, en su intento de diferenciarse de otras al menos en su estrategia de marketing, me ha hecho llegar una nota de prensa con el listado de los objetos más extraños olvidados en sus hoteles durante 2010. A quién se le ocurre dejarse olvidadas en la habitación las llaves de su Rolls Royce Phantom… ¿Se ha ido del hotel en taxi? Más extraño resulta el olvido de un Dalek –criatura robótica de la serie de ficción «Doctor Who»- a tamaño real. El agente que se dejó su placa de identificación policial no podría haber detenido a nadie ese día… Qué codicioso, y a la vez repugnante, para la camarera de piso encontrase una dentadura postiza de oro con valor de 7.799,63 euros… Como para ponérsela. ¿Tan pequeño sería el cachorro de gato de Bengala que se quedó en el hotel para siempre? Porque sí entendemos que a algunos se les olvide la sentencia de su divorcio. Amar para olvidar…, siempre se ha dicho.
Nunca olvidará su experiencia aquel novio al que sus amigos lo dejaron atado a la cama en la víspera de su boda como broma. Al día siguiente nadie se acordaba de los hechos y la boda tuvo que retrasarse dos horas hasta que encontraron al novio.
Otrosí digo: un cliente llevaba encima el dinero para comprarse un coche. Finalmente la compra no se realizó porque el descuidado huésped tiró el sobre por equivocación al cubo de la basura. Pero el récord se lo lleva un señor que se olvidó su Rolex de diamantes, que acreditaba un valor de más de 60.000 euros.
Travelodge desglosa así, por conceptos, su lista de objetos perdidos:
1. Teléfonos móviles y accesorios – iPhone, Blackberry y los teléfonos Android
2. Gadgets – iTouch, e-readers y cámaras digitales
3. Portátiles / consolas de videojuegos
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Para gustos, los colores… ¿O no? A algunos les sonaría extraño el aserto si no fuera porque tal es el dicho popular. ¿Cómo el sentido del gusto puede expresarse con colores? Y los números, ¿cabe identificar el número 5 con el color amarillo? Y las letras, ¿puede la letra e expresar el color azul? Tonterías propias de alguien imaginativo, responderá alguno. Y, sin embargo, es cierto como la vida misma que muchas personas experimentan sensaciones de una modalidad sensorial a partir de la estimulación de otra distinta. En un experimento científico hubo quien identificó un piano como una neblina azul, una guitarra eléctrica con líneas anaranjadas o rojizas flotando en el aire.


