Volar no es cosa de locos

volar no solo para pájaros¿Puede un robot sufrir depresión? Después del trágico suceso del Airbus 320 de Germanwings estrellado en los Alpes por el copiloto Andreas Lubitz, uno de los interrogantes que todo el mundo se plantea es cuánto debe tener un avión de cerebro artificial o de gestión humana. En España, el Colegio Oficial de Pilotos ha dado una respuesta pública tan inmediata como desafortunada. La primera, firmada por su vicedecano Gustavo Barbas, se lamenta de «que los pilotos no puedan detectar los fallos de sistemas y computadores, y por tanto intervenir y corregirlos», sin plantearse siquiera la situación contraria, esto es, cuándo deberían tomar el mando los sistemas y Sigue leyendo

Los vigías de la torre

Los controladores aéreos están alcanzando una cotización en el mercado nacional de la corrupción muy cercana a la obtenida por los especuladores inmobiliarios. Ser controlador aéreo es ya, en el subconsciente colectivo, sinónimo de manipulador, chanchullero, mafiosillo, truhán. A pulso se lo han ganado desde hace tiempo.

Desde el sector turístico se pide al Gobierno negociación con este colectivo antes de que nos eche a perder el agosto. Es muy probable que lo consiga en las próximas horas, aunque para siempre quedará el daño que produce la imagen de un gremio consentido capaz de chantajear a su patronal, el Gobierno y la sociedad civil, por el nada despreciable sueldo de 320.000 euros al año. La opinión pública, sin embargo, no parece dispuesta a aceptar que sigan en sus trece… y con sus privilegios.

Los controladores aéreos españoles amenazan con una huelga

En su derecho están los controladores aéreos de exigir la remuneración que pretenden, e incluso de ir a la huelga que amenazan. Los sindicatos de controladores tienen toda la razón cuando acusan a su patrón de negarse a negociar unos mejores salarios para sus representados. Su misión es esa y su táctica consecuente, el hacer huelga.

Lo que parece reprobable en este conflicto es que sigamos funcionando todos con leyes cuyo espíritu representa el maquinismo del siglo XIX y el modelo hoy superado de la lucha de clases. No puede ser que una profesión como ésta se rija todavía según el esquema empleador-empleado, ni que su estructura sindical sea ostensiblemente vertical, ni que por el Sigue leyendo