El turismo de los gallineros

El tema del gallinero se está viralizando. A muchos les resulta insólito que los huéspedes de un hotel rural se quejen de los ruidos de una explotación rural. Pero esto forma parte del marketing campestre al que todos los alojamientos turísticos se han sumado: la ventaja del campo es el silencio. Así es que no son los viajeros los que no saben viajar, ni la autoridad que ha abierto expediente al gallinero un funcionario con mentalidad urbana. Los consumidores de alojamientos rurales compran lo que se les vende: el silencio. De igual modo que los urbanitas no son gente estresada. Compran la eficiencia del hábitat compacto, la accesibilidad de los servicios, el confort de la vida comunitaria.

No es casualidad el vigente desencuentro entre los habitantes del campo y los urbanos, la dicotomía entre la turistificación de las ciudades y la despoblación del medio rural. Sigue leyendo

¿Montarías hoy un hotel con encanto?

google earthAyer leí el enunciado de un debate en LinkedIn con el siguiente arranque: «Me he unido a este grupo porque me ronda hace mucho tiempo el crear un hotel con encanto… ¿Es una idea disparatada?» Lo firmaba Rebeca Almeida, experta en temas de calidad ambiental, imagino que entusiasmada por el sueño de regentar un lugar que fuera ejemplo de aquello en lo que posee experiencia. El debate, hoy desaparecido misteriosamente del grupo de Hoteles con Encanto en esa red social, estuvo animado durante unas semanas en las que se pudieron leer diversos comentarios (más a favor que en contra) sobre esta importante cuestión. ¿Es el momento de invertir en hoteles pequeños de interior o no?

Tras varias sesiones mordiéndome los labios, no he podido resistirme a la tentación de contestarle en los términos que siguen. Y que espero no hayan causado desánimo en la emprendedora en potencia de un hotel rural.

Hola, Rebeca. Si quieres mi opinión, dado que en el fondo de la cuestión me siento responsable de haber embarcado con mis guías a miles de hoteles rurales que hoy yacen dolientes por la geografía española, creo que la pregunta que deberías hacerte no es esa. ¿Es una idea disparatada? Nadie lo sabe. Solo tú misma lo puedes Sigue leyendo