La fiesta del alquiler turístico en Córdoba

patio cordobés

Los patios constituyen el mayor atractivo turístico internacional de Córdoba. Especialmente durante el mes de mayo, cuando el festival y concurso que premia su embellecimiento floral atiborra las calles de visitantes y se originan colas interminables frente a los portales de todos los concurrentes.

Habrá quien considere esta aseveración algo exagerada, habida cuenta de que la ciudad califal concentra su importante herencia musulmana en la mezquita aljama, uno de los monumentos más valiosos del mundo. Casi dos millones de personas la visitan Sigue leyendo

Madrid sufre pytyriasis

aloe veraYa os lo digo ahora: os vais a equivocar una vez más. Lo repito 20 años después, como en su día se lo dije al difunto José Luis Fernández Noriega, consejero de Turismo de la Comunidad de Madrid, en un viaje que compartimos a Lisboa. Promocionar un mal producto es la manera más expedita de finiquitarlo. Y no os enteráis, pese a los años que acumulamos en nuestra espina dorsal.

Se lo digo a las federaciones de empresarios turísticos reunidas estos días para darle un impulso vital a la capital de España, que ha asistido impávida a la caída en picado de su turismo y de la actividad aeroportuaria en Barajas (en mal momento rebautizado Adolfo Suárez). A todos les digo que el problema de Madrid no es su casta política, a pesar de lo mucho que tiene de política y poco de casta. Tampoco de su empresariado, que sigue gobernado por hosteleros de zarzuela y negocios chulapos. Ni mucho menos por el florilegio monumental que conserva de aquella época en que Felipe II prefirió regentar la Sigue leyendo

Vive tu propia historia

Nueva entrega de una serie en que la provocación del comentario nos sirve a la reflexión sobre la imagen escogida. El establecimiento al que corresponde esta foto describe un paisaje interior casero de evocación histórica en contraste con el paisaje exterior, que anticipa una experiencia sensorial en la naturaleza.

enfucsia

Jesús Castillo Oli, arquitecto: “Esta imagen sugiere que nos encontramos en un edificio histórico, de rancio abolengo… qué duda cabe. Se sugiere por sus suelos de barro antiguos encerados a lo largo de los años. También, por el carácter sobrio de sus paramentos, todos en pintura al temple blanca, que transmite ese aspecto espartano de la arquitectura castellana, con algún resquicio de diseño de Muguruza en los muebles (véase la lámpara de pie). Los cortinajes, doseles, faldones de cama y el biombo que se adivina a la izquierda enfatizan esa intención de transmitir sensación nobiliaria. El televisor, pequeño y de cañón de electrones, denota la antigüedad del hotel y nos traslada a un tiempo donde esta decoración constituía cierta moda.

En cuanto a la arquitectura, percibimos un espacio abigarrado, donde el lujo casi llega del horror vacui en lo que se refiere al mobiliario, quedando en contra de esa limpieza espartana y claustral que dimana de sus pulcras paredes. Llego a contar, entre mesas y mesillas, cinco elementos que llenan y perturban el espacio; algo similar ocurre con las lámparas, de pie de pared, de mesa… También, y debido al carácter extra superior de la habitación, existe un sofá con bonitas vistas… a la cama. ¿Quién a la vista de esta imagen no sabe que está en una habitación de hotel?

La tipología del dormitorios es la misma que hemos visto, vemos y veremos en el 99 por ciento de los hoteles. Me reservo el gusto de habitar el 1 por ciento restante.

* nota: estos comentarios están hechos desde el sillón de la buena intención. ¿Quién, a la vista de esta imagen, no siente unas ganas terribles de visitar este sitio único esté donde esté? Perdóneseme la ironía, pero seguramente el único atractivo de la habitación es lo que se vislumbra fuera, un atisbo de frescura vegetal. Con el cariño que me brinda la ironía, pero nunca el sarcasmo.

Jesús Castillo Oli, arquitecto |

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