El futuro conserje de hotel es cuadrangular

Como locas se han puesto en estas últimas semanas las cadenas hoteleras a resucitar la figura del extinguido conserje. Supongo que no por nostalgia del pasado, cuando era el verdadero factotum del hotel, ni por ese complejo de culpa que les entra al recordar que las libreas de los porteros y los conserjes era el nexo necesario e imprescindible entre el hotel y la ciudad. El motivo indisimulado de este renacimiento es el poder aplastante de la tecnología y el desplazamiento del campo de operaciones internas a las redes sociales. Son numerosas las iniciativas promovidas desde la aparición del iPad y su consideración como un gadget atractivo desde la experiencia de usuario para que el huésped se sienta conectado al hotel y a la ciudad.

Hyatt, por ejemplo, acaba de anunciar que proveerá a sus clientes de una aplicación gratuita para el iPad con la que podrá buscar las direcciones más recomendables de la ciudad, conseguir entradas a espectáculos a través de una pestaña de reservas y establecer un chat con la persona encargada de recepción para cualquier menester que se le ofrezca. Por su parte, Intercontinental Hotels instruirá a su personal de recepción en el uso del iPad desde una aplicación en que se podrá visualizar un mapa en 3D de los alrededores. Su marca Andaz ha sustituido ya los clásicos mostradores de recepción por unos dispensadores informáticos en los que tramitar el registro del cliente, aunque sin perder el lado humano de la atención personalizada de carne y hueso. Diversos hoteles independientes, como el Eccleston Square, de Londres, han invertido igualmente en una aplicación para iPad de la mano de la tecnológica Intelity, autora de la app del Plaza Hotel de Nueva York.

En España conocemos también algunos movimientos de cadenas y hoteles independientes para dotar a sus habitaciones más tecnológicas de un iPad que recuerda la época en que anunciaban el ofrecimiento de un portátil de cortesía en la habitación (y casi nunca funcionaba…).

De cara al futuro, la pregunta es si consideramos así sustituible la figura del conserje de hotel o nada hay como el calor humano para recomendarnos un buen restaurante en las proximidades. Sigue leyendo

Qué culpa tiene el tomate… (transgénico)

He seguido de lejos, pero con sumo interés, los Diálogos de Cocina que hoy se han celebrado en San Sebastián, bajo la tutela organizativa del grupo GSR, con quienes organizamos hace unos meses nuestras Jornadas de Innovación Hotelera de la Ruina Habitada. Los equipos del hotel-restaurante Echaurren y el Mugaritz se han mostrado especialmente activos en el tuiteo de las ponencias y me han iluminado sobre aquello que en la sala se debatía. Mi atención estaba centrada, no obstante, en la reflexión que hizo el profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Pere Puigdomènech, acerca de la genómica de las cucurbitáceas y la variabilidad de las especies en el desarrollo de las semillas para cultivo.

Al respecto de la secuenciación genómica me vino enseguida a la mente una vieja conversación con el difunto Santi Santamaría (que Dios le tenga en su gloria y lo ilumine ahora que le asiste sobre los transgénicos) en la que reivindicaba por encima de cualquier otra consideración la denominada «cocina del kilómetro cero». Entiéndase esta corriente filosófica como un apéndice del movimiento slow que obliga a los restaurantes acólitos a cumplir ciertas premisas fundamentales, como son el comprar los alimentos directamente a los productores en un radio inferior a 100 kilómetros y que los productos adquiridos sean ecológicos y cuenten con su correspondiente certificación. Como parece razonable y hasta cierto punto obvio, la propuesta no puede ser más onírica y entusiasmante en la sociedad del bienestar en que vivimos, al menos por el momento. Pero el talibanismo del ecochef mentado provoca numerosas dudas en aquellas sociedades más menesterosas en que el acto de comer no reviste todavía esa pátina cultural que ejerce en nosotros Sigue leyendo

IVA y venía en materia de precios

Se rumorea que el PP introducirá en su programa la propuesta de aplicar un IVA superreducido del 4% para salvar al turismo de la crisis en que ahora vive. Habrá quien se frote las manos después de hacer bien estas cuentas. Si reservamos hoy mismo una habitación en el hotel Room Mate Marcos, por ejemplo, nos costará 49 euros y un incremento de 3,92 euros en concepto de impuesto sobre el valor añadido. Lo que propone el partido de la oposición es algo así como una reducción de velocidad a 110 km/h para ahorrarle a cada contribuyente el energético gasto de 1,96 euros en el precio de su habitación. Como si los precios en la hotelería no hubiera caído ya lo suficiente durante estos malos tiempos para la lírica.

Nos empeñamos siempre en lo mismo, en lo más fácil. Da igual si la propuesta viene del PSOE, del PP o del propio empresariado. No hace falta innovar mucho para darle un tajo a los precios. Cuesta menos que usar el cuchillo, mucho menos que sacar la goma de borrar. Ahora basta con un clic, y a veces automático, para cambiar el valor de nuestro negocio. Competimos sobre un territorio ya explorado, con unas armas ya manidas. Si esa es la práctica lúcida de todo un sector como el hotelero, qué no cabe esperar de una política de país… Ganar clientela a costa del IVA.

Si lo pensamos de otro modo, un 4% no puede ser la salvación del turismo en España porque si así fuera malos gestores tendrían los hoteles que han cercenado sus precios hasta un 50% cuando solo les cabía hacerlo un 4%. Si el tajo ha sido mayúsculo es porque a eso conduce toda guerra de precios, no importa cuáles sean los demás argumentos para defender la viabilidad de sus negocios. Y por las mismas veremos a partir de ahora cómo se sume a la guerra de precios otra guerra no menos incruenta, la de la bajada de impuestos. Un bálsamo de fierabrás que no se creen ni los Sigue leyendo

La recepcionista geminoide

Una de las tendencias más pronunciadas que se vislumbran para esta década que ahora comienza en el sector hotelero es la robótica. Las aplicaciones en este campo son infinitas o, al menos, tan ilimitadas como la imaginación humana. Su uso y extensión ya no depende solamente de los laboratorios de robótica, como los miles que han proliferado en Japón, el país más avanzado del mundo, sino de la voluntad, perseverancia, ingenio y cultura de la innovación que pongan sobre la mesa (de sus despachos) los propietarios o gerentes de hotel.

Imaginémonos por un instante todo lo que podría dar de sí en la recepción de un hotel este androide experimental creada en el departamento de robótica de la Universidad de Osaka con el nombre de Geminoide F.

Se me dirá enseguida que he caído en ilusión de los replicantes (Blade Runner, de Ridley Scott) y que nada podrá sustituir a una joven recepcionista de carne y hueso capaz de hacernos sentir cómplices de su humana presencia e incluso de sus humanos olvidos, errores o displicencias. Pero, Sigue leyendo

Cómo lograr que repunte el turismo rural en España

Los datos del turismo rural se presagiaban malos para toda la península Ibérica, pero quizá no tanto. Según el INE, y aunque su sistema estadístico no nos parece totalmente fiable para el turismo rural, noviembre pasado se ha cerrado con una caída del 15,1 por ciento en España y del 26,2 por ciento en la comunidad líder en este segmento que es Castilla y León. Su Administración turística publica unos datos algo más optimistas: 107.333 pernoctaciones, con un descenso del 13,65 por ciento, que no es poco. La lógica de la crisis global se ha impuesto. Si la clientela del campo es mayoritariamente española, y el 20 por ciento de los españoles se encuentra en situación de desempleo, nada extraña que el turismo sea una de las grandes sacrificadas en el gasto per cápita. Consecuentemente, Castilla y León debería ser -y es- la comunidad autónoma que más sufriera la caída del consumo en el segmento de mercado con menor poder adquisitivo. Al desplome de la cuarta parte de su mercado natural solo puede llamársele batacazo.

Pero me consta que tanto las autoridades turísticas de la región como su sector empresarial manifiestan un sólido propósito de enmienda frente a esta coyuntura tan negativa. ¿Qué políticas Sigue leyendo

Turismo 2010: sube la oferta, baja la demanda

El panorama actual del sector hotelero español es que la oferta hotelera ha crecido, mientras que ocupación, los precios y el número de visitantes han bajado. Así lo explicó Inmaculada Ranera, directora general de España + Portugal de la consultora Christie + Co, en su ponencia dentro de las Jornadas de Innovación Hotelera que celebramos los pasados 22, 23 y 24 de noviembre dentro del congreso San Sebastián Gastronomika 2010.

Incluimos aquí un pdf con la presentación exhibida en las pantallas del hotel Amara Plaza, de San Sebastián, que fue el lugar escogido para dicha ponencia. No obstante, el resumen queda expuesto en las líneas siguientes:

Al exceso de oferta en determinadas zonas se une una planta hotelera obsoleta y una feroz guerra de precios. Además, la crisis económica ha perjudicado a todas las categorías y segmentos, en especial, al segmento MICE. La falta de financiación, por un lado, y de re-financiación por otro, así como la multiplicidad de marcas y destinos, complican aún más la situación del sector. Por tanto, lo que ha tenido lugar en los últimos dos años en la industria hotelera española ha sido un ajuste de la oferta mediante cierres temporales por obras o por temporada baja, y una reducción de plantillas.

Retos y perspectivas de futuro. Llegados a este punto, ¿cuáles son los retos y perspectivas de futuro para el sector hotelero español? Esta directiva lo tiene claro:

– Hay que concentrar esfuerzos: en el sector hotelero, compartir es mejor que competir. “Las nuevas tecnologías están ayudando a ser más competitivos, pero no se han llevado a Sigue leyendo