Como para quejarse

A vueltas con el controvertido tema de las quejas de los usuarios en Internet y el malestar que causan, en general, entre los hoteleros más indolentes me asalta la duda de hasta qué punto los establecimientos hoteleros de todo el mundo flaquean por el mismo talón de Aquiles. O lo que es igual, los factores más sensibles en un hotel, aquellos que pueden decepcionar a los viajeros, suelen ser los mismos. ¿O no? Veamos lo que nos aporta el estudio de una conocida central de reservas online, que ha reunido las principales quejas de sus clientes y nos las traslada para conocimiento y efectos de sus afiliados. En Notodohoteles.com no hemos hecho todavía este trabajo, aunque los resultados diferirían en muchos de los puntos, dado que ya trabajamos sobre una selección de los mejores hoteles y, por tanto, el nivel de quejas es mínimo.

Éstas son las opiniones adversas más frecuentes en la Red:

1. Desayuno. Cuando a este prescriptor se le acusa de una particular obsesión por los desayunos desde hace más de 20 años será porque, sin saberlo, comparte su razón con la de la mayoría de personas que viajan. El desayuno de hotel se ha convertido en el verdadero test de su calidad y poder emocional. Los internautas se quejan a menudo de lo caros que son los desayunos en un hotel con respecto a lo habitual en su cafetería de todos los días. De acuerdo que no es lo mismo desayunar en el bareto de abajo que en un hotel pluriestrellado, pero no hay justificación posible para lo abultado de los precios dada la calidad y riqueza de los alimentos ofrecidos. Es también muy común señalar la poca variedad de su presentación, la mínima reposición de los productos, la lenta atención de las mesas y la sensación de comida pasada que todo el mundo recibe.

2. Estacionamiento. No compartimos plenamente esta referencia, pero las tarifas de aparcamiento o de garaje subterráneo a muchos les parece demasiado caras, incluso a escondidas en las webs de los hoteles, que suelen rehuir abundar en informaciones de este tipo.

3. Ruido. De acuerdo rotundamente en que la casi totalidad de los hoteles en España padecen vicios de diseño y construcción que los hacen permeables a la intensidad de tráfico (en los hoteles Sigue leyendo

Opiniones con nombre y apellido

databaseIII Ya casi ningún hotelero, salvo los extravagantes, amenaza con la visita de sus abogados a quien escribe una opinión desfavorable sobre su establecimiento en Notodohoteles, Tripadvisor o el portal de turno. La cultura de Internet parece ya sedimentada en los moldes del negocio turístico, y todo el mundo entiende que la red es el escenario donde se produce, anuncia y comercializa el turismo al día de la fecha. Ha habido mucha leña que cortar hasta llegar a ese punto en que el hotelero y sus clientes conversan, se critican y se piropean sin conocerse siquiera, en el limbo de los bits.

La reputación online ya no es un misterio, sino un requerimiento. Y su cuidado, un gaje del oficio. El siguiente paso al del refunfuño o la amenaza con abogados ha sido, por parte de casi todos los hoteles, la réplica cortés y decidida. Una explicación convincente, una disculpa sentida, un acto de contrición… Escapar, a veces. O, las más, afrontar la realidad como se debe. Los hoteleros y sus gestores de redes sociales (para qué decir bread cuando está claro que queremos pan) perpetran hoy imaginativas estrategias para asegurarse un buen posicionamiento web y una inmejorable reputación empresarial.

Internet es ya el territorio de una fecunda conversación que llevará a mejorar la cultura turística en todas sus facetas. Al hotelero, porque le dota de información valiosa sobre sus talones de Aquiles. Al viajero, porque le previene de los malos hoteles o los destinos desaconsejables. Y este diálogo tiene lugar en el espacio y en el tiempo. Se graba en la memoria colectiva y en la virtual. Ambas bases de datos confluyen, se relacionan y se enriquecen. Es, por tanto, un valor imperecedero en la industria del turismo.

Por consiguiente asistiremos dentro de poco al entrecruzado de todos estos datos, de manera que la valoración de las opiniones sea biunívoca entre el viajero y su hotel elegido y entre el Sigue leyendo

El futuro de la publicidad, by Facebook

facebook-para-empresasEs un hecho que el joven Mark Zuckerberg es actualmente una autoridad. Por decirlo de algún modo, y por si no les suena a algunos su nombre, es el presidente del tercer país más poblado de la tierra: Facebook. Solo por haberlo diseñado merece que se le tengan en cuenta sus vaticinios sobre el mundo que nos tocará vivir en los próximos años. En opinión de Zuckerberg, siempre trasladable al terreno del marketing turístico y hotelero, las experiencias personalizadas son mucho más atractivas para la gente que la publicidad en televisión. Primer golpe de muerte a la televisión tal como hoy la conocemos, por tanto. Sin ser los creadores de Facebook, ya lo veníamos sosteniendo tiempo atrás: el futuro de los hoteles apunta a lo emocional y lo vívidamente personal. Nadie va a competir ya por ser el mejor, ya que no tendrá ningún sentido un producto «mejor» si no adquiere personalidad. Y si es personal, imposible que sea mejor.

«La gente prefiere escuchar a sus amigos antes que a las marcas», afirma el joven CEO de Facebook, para quien el futuro del marketing pasa por no interrumpir y por crear experiencias de entretenimiento que la gente quiera compartir. ¿Alguien decía por ahí que jamás se metería en Facebook? Seguramente lo que quería decir es que se meterá tarde y mal, cuando no le queden nombres propios que lo subjetiven y tenga que llamarse Carlos1567… Porque «cualquier producto es mejor cuando se diseña pensando en la gente que te importa” (Zuckerberg dixit).

Y entrando en las rutinas de Facebook, «mucha gente está tan interesada en la apertura del control sobre la privacidad como la que está interesada en la publicidad», señala MZ. Los sitios de contenidos que utilizan la aplicación de “Me gusta” consiguen atrapar al doble de internautas, con lo que no entiendo por qué algunos hoteleros y propietarios de casas rurales se empeñan en crear páginas personales bajo la denominación de sus establecimientos. A ver quién es el guapo que se dirige a Can Mau Turisme Rural… Facebook no deja otra opción: «Enviar un mensaje a don Can»… ¿Cómo saludas  a este tipo? Hola, Can… Me lo dijo el Can… Al Can le gusta…

Fernando Gallardo |

Vender a voces

vuvuzelas

En la gran tertulia que ofrecen las redes sociales cabe destacar el interés de algunas conversaciones para pulsar la opinión pública hotelera sobre su estrategia de marketing y posicionamiento de marca. Al respecto del proceso de selección que hemos abierto para la guía de Hoteles con Encanto 2011 se han producido algunas curiosas opiniones, aunque a nuestro juicio pueden estar desenfocadas. Rodrigo Villar, propietario del hotelito rural Areal (Viveiro, Lugo) cruzó en Facebook las siguientes consideraciones:

“Sí, entiendo perfectamente vuestra intención y aplaudo vuestra labor. Por los resultados de la votación que he visto, los hoteles con más votos son los que tienen una mayor presencia en Sigue leyendo

Pescar con caña en la red

El futuro de la búsqueda es social, titula nuestro forista Jean-François Clercx un breve ensayo acerca del uso de las redes sociales en Internet y el efecto Facebook en la cultura digital, a punto de desbancar el dominio de Google en la red. Al asalto del aparentemente consuetudinario sistema de búsquedas empleado por la empresa de las gafotas, Facebook viene de optimizar su motor de búsqueda que ya permite una visualización en tiempo real de todo aquello que escribimos en la línea de pregunta. Esta fórmula más dinámica e inmediata gana sus adeptos entre los usuarios de Facebook y amenaza a Google en la clasificación de los sitios más visitados de EE.UU.

facebook Como consecuencia de ello, nuestro ecosistema de trabajo en Internet va trasladándose poco a poco de la web al ámbito Facebook y sus conexiones con Twitter, Foursquare y el vacilante universo gugueliano de Buzz. La principal ventaja de buscar así la información que necesitamos es que aquí dentro tenemos reconocidos a nuestros contactos. Que, en el caso de la industria hotelera, significa tenerle puestos cara y apellidos a los clientes potenciales y de facto. El proceso se hace más caliente, más humano. Sabemos que no es un robot o sistema robotizado el que busca información por nosotros, sino nosotros mismo a través de nuestros contactos, sean clientes o amigos.

Según las observaciones de Nielsen, apunta JF Clercx, más del 20% de los usuarios se sirven de las redes sociales como fuentes primarias de información y de seguimiento de tendencias. En España estas cifras se elevan al 48% cuando se trata de información turística, y creciendo.

Los tiempos mudan a gran velocidad, por lo que resulta muy impreciso saber cómo se van a mover los viajeros en el planeamiento digital de sus experiencias turísticas. Pero sí podemos

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Un libro de estilo en cada casa

El blog de Tina SorianoTras el revuelo montado estos pasados días de post congreso, el turismo rural sigue y seguirá dando que hablar. Una cosa es cierta: el artículo anterior —La hoz, el martillo… y ahora las espigas— ha batido todos los récords de lecturas desde que apareció este Foro de la Ruina Habitada, en junio de 2008. Un total de 1.483 usuarios únicos lo han desgranado hasta la última coma, y aún habrá otros más que lo ausculten como un cirujano tras el monitor de su robot Da Vinci. A la vista está el número de comentarios efectuados, señal de que el tema interesa.

Otro debate en paralelo de intensidad no menor se ha producido en las redes sociales. Lo cual nos hace pensar en el grado de adscripción a la Red que cualifica a los establecimientos en el medio rural como los protagonistas de Facebook, Twitter y Flickr en su estrategia de marketing, comunicación y distribución. No nos equivocaríamos si proclamáramos que Internet está más presente en la cultura de uso de la hotelería pequeña y familiar que en la corporativa y bursátil. Sencillamente, porque el canal Internet se ha convertido para estos establecimientos en el canal único. La intermediación offline para el turismo de interior se puede declarar fracasada. Lo analizamos en el recientemente celebrado III Congreso de Turismo Rural de Castilla y León. Es un sinsentido que la estrategia de distribución de las asociaciones de turismo rural y de numerosos operadores turísticos sean una copia exacta de la instrumentada en el turismo vacacional intermediado.

A mi entender, la diferencia básica entre el hotel rural y el resort de playa estriba en el tamaño habitual —que no teórico— de las unidades de alojamiento, lo cual condiciona, más que la estructura del negocio, la liturgia de la hospitalidad, el alma del lugar, su propia personalidad. No siempre se cumple el agasajo del viajero por parte de la familia que regenta un hotel rural, pero hay madera de ley para que así suceda a diario. No hay calefacción, la calidez de una Sigue leyendo