Airbnb, una cuestión de precio

faresairbnb

Dice el refrán que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y, por lo visto, la profesión hotelera está llena de ciegos peores que los ciegos, pues muchos de sus portavoces se muestran empeñados en cerrar los ojos ante la realidad ascendente de la economía colaborativa del turismo. La crítica del alquiler vacacional de viviendas privadas se ha llenado de tópicos que, en algunos casos, llegan al paroxismo. Como afirmar que un apartamento turístico anunciado en una plataforma tecnológica puede ser la guarida preferida de los terroristas y nunca un hotel. O que la economía colaborativa es economía sumergida porque la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) exime a los alquileres de estar sujeto a IVA. Incluso que la única razón del despegue de este tipo de alojamientos se debe a su bajo precio y significan, por ello, una competencia desleal para los hoteles.

Lo cierto es que estos estrambotes se descalifican por sí mismos. Olvidémonos del conocimiento exacto que últimamente los yihadistas tienen de los establecimientos hoteleros en que atentan. Dejemos que la LAU siga declarando el alquiler de viviendas una actividad exenta del impuesto sobre el valor añadido (IVA). Y hablemos de precios frente a quienes creen religiosamente que el turismo de Airbnb es alpargatero y no Sigue leyendo

Tendencias hoteleras para 2016

nuevos hoteles

Pues sí, aunque parezca mentira, llegan buenos augurios para el verano 2016. España sigue muy atractiva en precios turísticos. Hoteleros consultados creen que las reservas podrían batir un nuevo récord, aproximadamente un 7% superior al alcanzado en 2015. Pero no solo España se va a ver beneficiada por la reactivación económica de Estados Unidos, algunos países europeos y asiáticos también, por no mencionar a África en su conjunto.

La buena noticia es que la economía global inicia un periodo de crecimiento moderado, con dientes de sierra, que disipa el fantasma de burbujas y hecatombes financieras. La corrección en las principales Bolsas apunta a que ya nadie juega a especular sin horizonte, lo que ayuda a estabilizar los mercados e infundir una nota de optimismo sobre el consumo de viajes y el despegue turísticos de las nuevas generaciones hasta ahora afectadas por la Gran Recesión. Sigue leyendo

El pecado mortal de la hotelería

airbnb people

A veces, en su entusiasmo emprendedor, los empresarios olvidan quiénes son los verdaderos dueños del negocio. Invierten con más o menos riesgo, gestionan con más o menos fortuna, producen con más o menos calidad, venden con más o menos éxito, para que luego no haya clientes que hagan valioso su esfuerzo, ¡ay! En efecto, el dueño del negocio no es otro que quien a la postre lo paga.

En la industria turística, como en todos los demás sectores económicos, se cumple a rajatabla este aforismo. Así, desde la óptica del intermediario transaccional o tecnológico, podría inferirse que la comisión por el servicio procede del huésped a través del proveedor, lo que cedería al proveedor un paradójico rol de intermediario, como intermediario es de su tributación a la Administración pública. Aunque lo que subyace culturalmente en esta transacción es que el intermediario tiene como cliente al proveedor, esto es, Booking o Expedia se deben a quien le abona la comisión, que no Sigue leyendo

Skift Global Forum 2015

skift-global-forum

Algunos pensamos que la revista neoyorquina Skift es lo más cool (enrollado) del panorama turístico actual. No solo porque su formato digital es visualmente atractivo, no solo porque la exposición de sus contenidos es vanguardista y adaptado a los múltiples dispositivos de lectura en Internet, no solo porque sus informes periódicos en PDFs son sesudos y representativos del mejor periodismo de datos, no solo —en fin— porque su independencia de la publicidad tradicional lo sitúa a salvo de los marcados intereses de la industria turística. También porque sus promotores, el ingeniero informático de origen indio Rafat Ali y el historiador y periodista norteamericano Jason Clampet, abren sin complejos el debate sobre el presente y el futuro del turismo, sus tendencias a corto, medio y largo plazo, así como la transformación que esta industria está sufriendo bajos los efectos de la nueva sociedad digital.

Con estas credenciales, el joven equipo de Ali y Clampet se atrevió a organizar en 2014 un foro de encuentros multilaterales, el Skift Global Forum, que constituyó un éxito sin precedentes en la historia del turismo neoyorquino. Una ciudad cuyas cifras de acogida Sigue leyendo

La alegalidad de la letra E

airbnb house
Errar es de humanos. Y también perder la cabeza en el yerro. Es lo que parece haberle sucedido al Gobierno de España el 4 de junio de 2013 cuando publicó en el Boletín Oficial del Estado la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) en vigor desde el 25 de noviembre de 1994. Sin pensar demasiado en las consecuencias de su acto, el regulador de esta importante norma que rige los alquileres de viviendas introdujo una letra que ha desatado probablemente la mayor polémica de la historia del turismo.

Esta letra, la e), añadida al artículo 5º de la Ley, dice lo siguiente: Quedan excluidos del ámbito de aplicación de esta ley: (…) La cesión temporal de uso de la totalidad de una vivienda amueblada y equipada en condiciones de uso inmediato, comercializada o promocionada en canales de oferta turística y realizada con finalidad lucrativa, cuando esté sometida a un régimen específico, derivado de su normativa sectorial. Sigue leyendo

Airbnb no es una empresa de transportes

transportesRecuerda el experto en tecnología del New York Times Jim Kersetter que tras la hazaña de Charles Lindbergh en su vuelo en solitario a través del Atlántico, en 1927, las acciones de la compañía ferroviaria Seaboard Air Lines Railroad se disparó en Bolsa porque muchos inversores creyeron que el próximo objetivo sería su transformación en una aerolínea. En realidad, el nombre era una simple alegoría a la velocidad de sus locomotoras. Nada que ver con el naciente transporte aéreo. Pero sirvió para que el caso se estudiara luego en las escuelas de negocios como un desideratum tecnológico para cualquier empresa con vocación de estar a la última. Innovación y vanguardia, aunque la tecnología tenga un relieve marginal en el negocio.

Kersetter ironiza sobre la fiebre actual de las start-ups tecnológicas que ni en sus mayores iconos, como Airbnb o Uber, manejan la capacidad, profundidad, cantidad de inversión o desarrollo punta de algunos grandes fabricantes tradicionales como General Electrics o Siemens, que desde hace un tiempo basan su estrategia de gestión en el llamado Internet de las Cosas. Si estas marcas utilizan tecnologías a gran escala, ¿por qué empeñarnos en llamar a las start-ups empresas tecnológicas y a las tradicionales fabricantes de electrodomésticos?, se pregunta el tecnólogo neoyorquino. Sigue leyendo