La prueba del ascensor

ascensor

El futuro nunca será igual al pasado. Pero sin la construcción que hacemos de nosotros mismos en el presente sería imposible construir el futuro cuando nuestro presente se haga pasado. Es lo que intenta hacer un referente indiscutible de la hotelería universal como es J.W. ‘Bill’ Marriott, que acaba de escribir una breve reflexión acerca de los tres puntos a subrayar cuando se visita un hotel. Y Bill Marriott ha visitado miles, aunque la mayoría fueran los suyos, aunque su visión de la hospitalidad no sea necesariamente la mía, aunque la generación que representa no sea ya la generación motriz de la industria hotelera en el mundo.

J.W. Marriott constituye un antes y un después en la evolución del turismo, y solo por eso merece ser tenida muy en cuenta su perspectiva empresarial y de usuario. Durante Sigue leyendo

Por unos hoteles más limpios

Seguramente usted sabe que millones de litros de agua y detergente se consumen todos los días en los hoteles del mundo para lavar las toallas que han sido usadas por sólo un corto tiempo. Como parte de nuestro compromiso por conservar el medio ambiente, cambiaremos las sábanas y toallas cuando sea necesario y a petición del huésped. Si desea que sus sábanas y toallas se cambien diariamente, solicítelo a la recepción del hotel.

Uno de los grandes retos que afronta la hotelería mundial atañe a ese neologismo tan evanescente como demagógico que es la sostenibilidad. Sin entrar a desmenuzar los fundamentos e incongruencias del llamado “triple balance” (económico, social, ecológico), reflexionemos un momento sobre las razones y las contradicciones de lo ecosostenible en un hotel.

En algún artículo de este Foro me he referido ya a las incongruencias en que incurren los alojamientos turísticos cuando, a través de un cartelito pegado a la pared del baño, abogan por un medioambiente limpio y demonizan la ablución de los huéspedes incitándoles a una guarrada mayúscula: quédese con las toallas sucias y, si no, déjelas tiradas por el suelo como si viviera en una pocilga. Ello, no en pensiones de mala muerte, sino en hoteles de lujo… Hemos parafraseado el ejemplo de Hyatt, pero igualmente podríamos citar el de Marriott: apoyamos el deseo de nuestros huéspedes de ayudar a proteger el medio ambiente, y por lo tanto, cambiaremos su cama cada tercera noche de su estancia. Pelillos a la mar…

Asociaciones sectoriales y marcas de calidad como Rusticae, Ruralka y otras se han apuntado también a la moda del marketing verde por los réditos publicitarios que se obtienen frente una clientela cada vez más concienzada, esto es verdad, de los problemas ecológicos y demográficos que Sigue leyendo