Supertrabajos

Watson lleva camino de convertirse en el oráculo delfiano de las empresas digitales. Esta unidad de inteligencia artificial con la que IBM asombró al mundo por derrotar a los ganadores del Jeopardy, el concurso más popular de la televisión norteamericana, se comercializa hoy a todos los niveles, pymes incluidas, en el análisis predictivo de Big Data y en la gestión automatizada de numerosas funciones hasta ahora desempeñadas por altos ejecutivos de empresas. Su última habilidad consiste en una aplicación de ‘desgaste predictivo’ que puede ser utilizada para prever el riesgo de fuga de talento en una empresa y anticipar las medidas pertinentes para la sustitución de estos empleados. Todo ello con un rango de precisión cercano al… ¡95 por ciento! Increíble, ¿verdad?

Estas apabullantes prestaciones de Watson sirven para rendirse a la evidencia de que las máquinas están cada día más cerca de suplir las carencias de la inteligencia humana, Sigue leyendo

Aprendamos a bailar con robots

humanrobot

Al hilo del avance vertiginoso de la inteligencia artificial en la industria turística y de la robótica aplicada en otros sectores industriales, como el automovilístico, aumenta la angustia de los trabajadores por verse más pronto que tarde sustituidos en su desempeño laboral por estos supuestos monstruos de la tecnología digital. A pesar de las correcciones que desde diversas posturas analíticas se han hecho al célebre estudio de Carl Benedikt Frey y Michael Osborne, de la Universidad de Oxford, según el cual el 47 por ciento de los trabajos corría peligro de automatización en los próximos 10 a 20 años, la brecha del desempleo o de un subempleo masivo es patente en todas las aproximaciones que se hacen sobre el futuro laboral de los seres humanos, como bien acertó a expresar el Banco de Inglaterra a través de su director económico Andy Haldane.

De todo ello hemos llamado la atención a través de sucesivos posts en este foro y en los seminarios que impartimos entre 2015 y 2017 por distintas ciudades españolas. Junto Sigue leyendo

Volar no es cosa de locos

volar no solo para pájaros¿Puede un robot sufrir depresión? Después del trágico suceso del Airbus 320 de Germanwings estrellado en los Alpes por el copiloto Andreas Lubitz, uno de los interrogantes que todo el mundo se plantea es cuánto debe tener un avión de cerebro artificial o de gestión humana. En España, el Colegio Oficial de Pilotos ha dado una respuesta pública tan inmediata como desafortunada. La primera, firmada por su vicedecano Gustavo Barbas, se lamenta de «que los pilotos no puedan detectar los fallos de sistemas y computadores, y por tanto intervenir y corregirlos», sin plantearse siquiera la situación contraria, esto es, cuándo deberían tomar el mando los sistemas y Sigue leyendo