Las 8 tecnologías esenciales

Essential-Eight-TechA los anglosajones les gustan las abreviaturas, los acrónimos. Y también la simplificación de los procesos hasta reducirlos a un concepto. Ocurre con la literatura de autoayuda, con la doctrina de las escuelas de negocios y también con los informes de las consultoras. Así aparece en el último trabajo de PwC (abreviatura de PriceWaterhouseCoopers), que enumera las denominadas Essential Eight, esto es, las tecnologías consideradas hoy esenciales por el mundo empresarial, identificadas en pura lógica por sus siglas:

  1. Inteligencia artificial (AI). Algoritmos programados para realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como la percepción visual, el reconocimiento de voz, la toma de decisiones y la traducción de idiomas. Por inteligencia artificial se entiende también un conjunto de subcampos que profundizan en la organización de procesos o se deslizan lateralmente a la interpretación de los datos, como el aprendizaje automático, orientado al desarrollo de programas que aprender por sí mismos, entienden, razonan como un humano, planifican y actúan en función de los datos extraídos y analizados. Estas actuaciones no se limitan al software, sino que adquieren protagonismo material en sus distintas modalidades robóticas.
  2. Realidad aumentada (AR). Adición de información o imágenes al mundo físico, a través de una superposición de gráficos y/o audio tendente a mejorar la experiencia del usuario para una determinada tarea. Este aumento del mundo real se logra a través de dispositivos complementarios que representan y muestran dicha información. No hay que confundir la realidad aumentada con la realidad virtual (VR), diseñado para recrear mediante un dispositivo la realidad física de una experiencia confinada al propio marco.
  3. Blockchain. Es una aplicación de contabilidad distribuida, o una base de datos universal compartida, que utiliza algoritmos de software para registrar y confirmar transacciones con suficiente fiabilidad y anonimato. El registro de eventos es abierto y la información, una vez ingresada, no se puede alterar, ya que la cadena descendente refuerza las transacciones ascendentes.
  4. Drones. Vehículos aéreos no tripulados (UAV) capaces de operar de manera autónoma, a través de un sistema inteligente a bordo, con un plan de vuelo predefinido, o controlados remotamente.
  5. Internet de las cosas (IoT). Red digital de objetos (dispositivos, vehículos, etc.) integrada con sensores, software de conectividad y capacidad informática para recopilar e intercambiar datos a través de Internet. El Internet of Things permite que los dispositivos se conecten y sean controlados a distancia. El IoT industrial (IIoT) es un subconjunto del IoT y se refiere a su uso en los sectores industriales y fabriles.
  6. Robots. Máquinas electromecánicas o agentes virtuales que automatizan, aumentan o ayudan a las actividades humanas, de forma autónoma o de acuerdo con las instrucciones establecidas, a menudo mediante un programa informático. Por supuesto que los drones son también robots, pero lse tiende a catalogarlos como una tecnología separada.
  7. Realidad virtual (VR). Como vimos antes, es una simulación computerizada de una imagen tridimensional o un entorno completo, dentro de un espacio definido y con cuyos contenidos el espectador puede interactuar de forma realista. La realidad virtual está pensada para ser una experiencia de inmersión y, por lo general, requiere un equipo o hardware especializado.
  8. Impresión en 3D. Técnica de fabricación aditiva utilizada para crear objetos tridimensionales basados ​​en modelos digitales mediante capas o impresión de sucesivas capas de materiales. La impresión 3D se basa en un artilugio con tintas innovadoras que incluyen plástico, metal y, más recientemente, vidrio y madera.

Ahora bien, lo curioso de las Essential Eight es la consideración que merecen por parte de los empresarios norteamericanos. Consideración que se traduce por la proclividad de las inversiones hacia estas tecnologías. No sabemos si esta valoración diferiría mucho de las sentidas por los empresarios europeos, aunque sí creemos que el empresariado turístico pone hoy el foco en otras aplicaciones de las mismas tecnologías.

PWCtabla

En este cuadro llama la atención la caída del 10 por ciento que el Internet de las Cosas experimentará en las inversiones norteamericanas. ¿Será por el desánimo que provoca la demora en la implementación de sensores o más bien por la saturación de los mismos? Que el IoT es el futuro de la sociedad digital no lo pone nadie en duda, pero que la utilidad de los beacon conectados vaya a desarrollarse de manera paralela en todos los sectores es discutible. De hecho, la industria turística fue una de las primeras en adoptar esta tecnología sin los resultados esperados. Por ejemplo, en la sensorización de los minibares de las habitaciones que permitían detectar el consumo de bebidas para su facturación e inmediata reposición.

Más credibilidad para los empresarios ofrece la inteligencia artificial y el desarrollo industrial de la robótica. La inversión en robots se duplicará en los próximos tres años, y concernirá a la tercera parte de las empresas, turísticas incluidas.

Observaremos también un crecimiento de la impresión en 3D, tecnología que sin embargo recibirá la mitad de las inversiones que la robótica.

Aumenta igualmente el interés por las realidades aumentada y virtual en los planes de inversión. Y, como cabe deducir del cuadro anterior, la realidad aumentada ofrecerá unas aplicaciones más inmediatas y útiles para algunos sectores como el turístico que la realidad virtual, muy confinada de momento al ocio (videojuegos) y a los simuladores (sanidad, transporte aéreo).

Finalmente, las dos tecnologías que merecerán la mayor consideración por parte de los empresarios en los próximos tres años son la drónica y Blockchain. El mundo empresarial triplicará sus inversiones en drones (especialmente útiles en la agricultura y en los servicios) y las cuadruplicará en los sistemas distribuidos de gestión, esto es, la cadena de bloques. Pese a ello, observados un desfase en cifras absolutas entre la inmediatez de unas tecnologías y de otras. Creemos que en el turismo el montante de las inversiones en Blockchain será superior al del Internet de las Cosas y a la par que el de la inteligencia artificial. Nos parece mucho más acelerado el despegue de ésta que el de la robótica, igual que sucederá con el de la realidad aumentada respecto a la realidad virtual.

Por último, echamos de menos en el estudio de PwC otras tecnologías esenciales en el devenir social e individual de los ciudadanos como la impresión en 4D y la biomedicina. Porque son éstas, de alguna manera entrelazadas, las que experimentarán un desarrollo más rápido y unos mayores presupuestos empresariales e institucionales tendentes a prolongar la esperanza de vida de las personas y hacer reversible el envejecimiento. Como hemos sostenido en otros foros, el antiaging se convertirá en la principal causa de la Humanidad en las dos próximas décadas y en uno de los grandes recursos turísticos del planeta más allá de la geografía y la cultura. Porque si en estos últimos años hemos dejado de consumir productos para consumir experiencias lo que a buen seguro consumiremos en el futuro será vitalidad. ¡Pura vida!

Fernando Gallardo |

 

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