El valor de la crítica hotelera

FG serie Confieso que, después de 35 años de oficio, en buena parte de los hoteles que visito soy reconocido por algún empleado como “ese crítico que te encumbra o destruye” (algo exagerado, la verdad, aunque muchos lo piensan así). Y por eso a uno le cabe el honor de que le extiendan de vez en cuando la alfombra roja (que no va más allá, sinceramente, de una botella de champán en la habitación). En no pocos casos esto se traduce, igualmente, por que la wifi funcione en banda ancha, las vistas desde la habitación sean más seductoras, la reserva en el restaurante esté ya confirmada, el coche sea conducido gentilmente hasta el garaje próximo, y unas algunas prebendas más. Salvo el “sobre”, me ha sucedido de todo en los hoteles en los que me he hospedado e, incluso, en aquellos que simplemente visitado. “Claro, es que usted es un privilegiado, no como todos los mortales”, me espetan de vez en cuando desde las redes sociales quienes envidian o temen mi trabajo. Y siempre lo he reconocido. He sido un beneficiado de la hotelería, un VIP de los hoteles, de igual modo que un programador informático lo es del software avanzado, los pilotos de líneas aéreas y azafatas por viajar a todos lados, los taxistas por Sigue leyendo

El futuro Big Data de la hotelería

Si el hotel ha dejado de ser un repositorio de camas para pasar la noche para convertirse ya en una fábrica de emociones, está claro que la comprensión de las emociones puede ayudar a los hoteles a mejorar la experiencia de sus huéspedes. big dataUno de los aspectos clave que analizamos los propietarios y directores de hotel reunidos en las Jornadas de Innovación #Hotel2020 de Lisboa 2012 fue el diseño de servicios (design thinking) para provocar emociones diferentes y su transcrecimiento conceptual hacia una estrategia de liturgias. Comprender la geografía oscura en que se desarrollan las sinapsis es vital para programar unos contenidos litúrgicos que conviertan la estancia en el hotel en una experiencia emocional de recuerdo imborrable.

Fruto de una investigación en diversas cadenas hoteleras internacionales, la doctora Kathy Pui Ying, adscrita a la Universidad de Loughborough (Leicestershire, Reino Unido) Sigue leyendo

Usted no sabe con quién está hablando

Durante las pasadas Jornadas de Innovación #Hotel2020 fue presentada una aplicación para dispositivos móviles basada en códigos QR que ayudan a solventar un problema acuciante de la industria hotelera mundial: Encuestas de satisfacción del cliente mediante QRsel bajo índice de respuestas que reciben, en general, los cuestionarios de satisfacción del cliente en papel. María Agrafojo (@mjagrafojo) expuso las excelencias de esta aplicación creada por su start-up gallega, SOS Cliente, y administró la secuencia de comentarios que los propios asistentes a las Jornadas efectuaron acerca del establecimiento en que estuvieron hospedados, el Carmo Lisboa Hotel.

Ella misma nos escribe este texto introductorio:

Según un viejo axioma del marketing, “aquella empresa con más éxito en el mercado es la que conoce a sus clientes”. Esta frase acerca de la información que se tiene del cliente y su gestión, se ha convertido en la herramienta que cada día gana más protagonismo en el mundo empresarial actual. Y muy especialmente en el turístico. A un hotel, los huéspedes –su principal cliente como empresa– llegan portando valiosos datos sobre ellos mismos. Sin embargo, no es hasta que estos datos son obtenidos que se convierten en información útil para adoptar estrategias de servicio que refuercen conductas leales hacia el hotel. Esta información y su vinculación al contexto del hotel, se transformará entonces en conocimiento del Sigue leyendo

Qualia

Mira esta imagen. Permanece un tiempo con la vista fijada en el centro. Verás un punto verde en movimiento. ¿No es así? Se trata de una ilusión óptica. Si te quedas mucho tiempo mirando incluso notarás que toda la pantalla se torna de color verde claro. Tanto que marea… Pues bien, el punto verde no existe. Si fijas tu mirada un solo punto, sin seguir el movimiento de la imagen, percibirás cómo esos puntos magenta que circundan la cruz se encienden y se apagan. Encendido es magenta. Apagado es transparente. No te has percatado aún… Míralo otra vez. El punto verde que circula en torno a la cruz no es realmente tal, sino un encendido y apagado sucesivo de puntos magenta sobre gris. Sorprendente, ¿eh?

No le des más vueltas. El punto verde no existe. La apariencia verdosa es, en realidad, una imagen secundaria de cortesía producida por la retina como un complemento de la imagen original. Porque los colores no existen. O existen solo en la mente. Son una longitud de onda en que se descompone la luz.

Si tomas en tus manos aquella memorable portada de Pink Floyd, The Dark Side of the Moon, la luz atraviesa un prisma y se descompone en los siete colores básicos del arco Sigue leyendo