El pecado mortal de la hotelería

airbnb people

A veces, en su entusiasmo emprendedor, los empresarios olvidan quiénes son los verdaderos dueños del negocio. Invierten con más o menos riesgo, gestionan con más o menos fortuna, producen con más o menos calidad, venden con más o menos éxito, para que luego no haya clientes que hagan valioso su esfuerzo, ¡ay! En efecto, el dueño del negocio no es otro que quien a la postre lo paga.

En la industria turística, como en todos los demás sectores económicos, se cumple a rajatabla este aforismo. Así, desde la óptica del intermediario transaccional o tecnológico, podría inferirse que la comisión por el servicio procede del huésped a través del proveedor, lo que cedería al proveedor un paradójico rol de intermediario, como intermediario es de su tributación a la Administración pública. Aunque lo que subyace culturalmente en esta transacción es que el intermediario tiene como cliente al proveedor, esto es, Booking o Expedia se deben a quien le abona la comisión, que no Sigue leyendo

El gobierno de la tecnología

corazon viajero

Durante un encuentro en Cornell, Nueva York, me decía el profesor de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Munich, Michael Toedt, que en cuanto se huelen cambios los empresarios de cualquier sector económico piden regulaciones que los protejan frente al advenimiento disruptivo de nuevos modelos de negocio. No pude si no alinearme a él en el entendimiento de que la presión de los lobbies en contra de las plataformas tecnológicas de la economía colaborativa se circunscribe, no en un contexto izquierdista de socialización de los medios de producción, sino en la defensa de los privilegios y prerrogativas adquiridos precisamente en una situación de libre mercado y reconocimiento de la propiedad privada.

De modo análogo al levantamiento popular de los faroleros, a principios del siglo XX, y de los antimaquinistas liderados por Ned Ludd, un siglo antes, los hoteleros alzan su Sigue leyendo

El precio (escalable) de la hospitalidad

piedras escalaAlgunos hoteleros y expertos de reconocido prestigio en la economía del turismo siguen sin comprender la fenomenología de los nuevos conectores tecnológicos como Airbnb y Uber. Si no los detestan como intrusos en el sector, conminan a las autoridades turísticas a regularlos en las mismas condiciones que los operadores profesionalizados y desprecian a sus millones de usuarios con la coletilla de que «se mueven por el precio», entendiendo por tal el bajo precio de un subproducto cualquiera. Conviene, pues, que repasemos el concepto de precio desde la teoría económica y sus fundamentos jurídicos.

En derecho, el precio es la contraprestación monetaria de un contrato de compraventa o arrendamiento objeto de cualquier negocio jurídico que debe expresarse en dinero, Sigue leyendo

Las falacias de Exceltur

José Luis Zoreda
El sector hotelero en España estaría cometiendo un fraude a Hacienda de aproximadamente 2.490 millones de euros, a tenor de lo expuesto hace unos días por el lobby turístico Exceltur. Esta acusación temeraria se deduce de un informe encargado por dicha patronal a la consultora Ernst & Young, que se ha jugado su reputación con el argumento falaz de que los arrendadores de viviendas turísticas ingresan anualmente unas rentas de 2.054 millones de euros y que «en caso de que ninguno de ellos declarase el IRPF por los alquileres, aplicando un tipo medio del 21%, el potencial fraude (sic) ascendería a 432 millones de euros al año». Por esa misma falacia, si los ingresos anuales del sector hotelero rebasan los 14.000 millones de euros, Sigue leyendo