Nuestro Clúster se transforma en un Think Tank

Constituido como respuesta a la crisis financiera global y, especialmente, al declive del modelo turístico tradicional en España, la Agrupación de Interés Económico (AIE) de la Ruina Habitada ha tenido una vida corta. Su escaso presupuesto, la sequía pública y privada en su financiación, así como algunas disensiones internas, no han permitido la viabilidad de un proyecto que nació como instrumento de cooperación entre empresas turísticas y hoteleras, en particular. Sin el objetivo primordial cumplido, lo mejor es dar carpetazo al clúster y tramitar su disolución legal.

Pero el futuro de la innovación hotelera, tampoco exento de obstáculos, anuncia una brisa fresca en las ideas, los ánimos de positivismo, la disrupción conceptual y en el ánimo de numerosos empresarios del sector hotelero que me han transmitido su deseo de continuar participando en las dinámicas de innovación, cooperación y diferenciación turística. Por eso nos hemos dado un tiempo para reconsiderar la disolución del clúster y Sigue leyendo

Prohibido ser antipático

Definitivamente, la crisis está golpeando los bolsillos y también las meninges de muchos españoles. No puede ser cierto que al Partido Popular se le haya ocurrido, después de contradecir su programa electoral con la reciente subida del IVA y tolerar los exabruptos del ministro Soria sobre la nacionalización del turismo, un proyecto de ley en Murcia que multaría con hasta 1.000 euros a los trabajadores del sector hostelero que se muestren antipáticos, desagradables o malhumorados cuando atienden a la clientela. No resulta creíble porque, en primer lugar, es una solemne chuminada y sería un engaño para la ciudadanía que sus gobernantes empleasen el tiempo en decir chuminadas en vez de en trabajar seriamente. Y, en segundo lugar, porque esa ley sería claramente inconstitucional.

La chuminada del PP de Murcia no resistiría un análisis profano de nuestra Constitución, que consagra el principio de la libertad de expresión. Uno puede ser todo lo antipático que quiera mientras no haya calumnia o difamación y medie, por tanto, denuncia previa por parte del ofendido. Uno puede mostrar en público su mal humor porque sí, porque sufrir la necedad de la clase política y su manifiesta incapacidad para sacar a este país de Sigue leyendo

Google Hotel Finder

Cuando el dios Google adquirió Zagat todos supimos que el mundo de la restauración estaría en sus manos. Paso a paso, primero en los Estados Unidos y luego en el resto del mundo, el buscador fue incorporando la puntuación del prescriptor gastronómico en su búsqueda de restaurantes. Ahora se encuentra en plena faena en España: Arzak (28/30), Tickets (28/30), Akelarre (28/30), Echaurren (27/30), Sant Celoni (27/30), La Nuez (27/30), DiverXo (27/30), Mugaritz (26/30), Freixa (26/30), Tapas 24 (26/30), Semproniana (26/30), Casino de Madrid (25/30), Alkimia (25/30), Europa Deco (24/30), Casa Lucio (24/30), Abastos 2.0 (22/30), El Celler de Can Roca (22/30), Dacosta (21/30) y Berasategui (20/30). Sorprendente los tres últimos, porque relegar a Quique Dacosta y a Martín Berasategui a posiciones Sigue leyendo

Mi controversia (estéril) con David Muñoz, chef de DiverXo

«Poco me respeta usted, la verdad… Me molesta infinitamente… Esto me enfada… Esta conversación es estéril para mí… Nunca me acostumbraré al mal rollo…» Estas expresiones salen del desencuentro que esta semana he tenido con la joven promesa de la cocina española, David Muñoz, propietario del restaurante madrileño DiverXo. No he pretendido airearlo más de lo que ya se ha visto a través de Twitter, pero las reacciones de varios observadores pidiendo luz y taquígrafos sobre nuestras diferencias me obligan a explicar públicamente lo sucedido.

Todo comienza con otro cruce de palabras anterior que provocó en David Muñoz un correo de queja ante un tuit ciertamente provocativo por mi parte. En él reconvenía al cocinero por lo equívoco de su sistema de reserva online, capaz de confundirme a mí y a otros en la petición de mesa en su local. Como puede advertirse, la web de DiverXo incluye un calendario que induce a considerar las fechas libres como fechas disponibles. Al margen de toda consideración estética, que debiera tomarse en cuenta si la imagen del restaurante pretende ser vanguardista y no improvisada, el Sigue leyendo

No confío en el ministro de Turismo español

por Carlos A. Domenech

Que el actual Gobierno de España está sobrepasado por la crisis ya no lo duda nadie. Su mirada estrábica al problema de Europa y la globalización, sus vacilaciones constantes, los silencios acostumbrados del Presidente, las traiciones (¿realpolitik?) a su programa electoral y la pérdida general de credibilidad que anuncian los sondeos, ¡porca miseria!, lo sitúan por lo menos al mismo nivel de infraesperanza que el acreditado por el gobierno anterior. Pero lo verdaderamente novedoso es que la insensatez por omisión hasta hora manifestada en el tratamiento de la crisis se haya tornado repentinamente en una insensatez por acción. Me refiero a las últimas declaraciones agosteñas del ministro de Turismo alentando a sus compatriotas a «hacer siempre turismo en España» y no salir nunca al exterior.

He releído unas cuantas veces estas manifestaciones públicas de José Manuel Soria para dar pábulo a una idea que solo en una mala pesadilla podría iluminar. Cuando más falta hace que los españoles exporten, salgan por ahí a comerse el mundo, a relacionarse mejor con él, a aprender de los demás, a vivir, pensar y actuar en global… Cuando más falta hace que los grandes bloques regionales se organicen y cooperen entre sí, empezando por la vieja Europa… Cuando más falta hace la comunicación entre las personas, por wifi o de piel, y la configuración social de las grandes redes digitales… Cuando más falta hace ser universal, aparece el ministro Soria prorrogando la parálisis doméstica de los mercados y las personas, insuflando un patriotismo de probable cariz xenófobo (la falta de comunicación exterior acaba produciendo miedo al extranjero) y Sigue leyendo

El Plan Nacional e Integral del Turismo a examen

¡Ya tenemos plan! Me refiero al Plan Nacional e Integral del Turismo (PNIT), que si no fuera porque lo suscribe el Partido Popular muy bien podría sonarnos a los Planes Quinquenales de la extinta URSS. Su finalidad es elevar el rango político del turismo, sustraído por la crisis financiera y la renuencia a crear un ministerio ad hoc de la más alta jerarquía. No hay mayor empeño que el desempeño de quienes se disputan el mando a distancia y la programación del turismo en España.

Ya tenemos Plan. Y los empresarios turísticos apenas se han demorado unas horas en manifestar su satisfacción por las 28 medidas y más de 100 acciones adoptadas por el Ejecutivo en su Consejo de Ministros celebrado el pasado 22 de junio de 2012. Si acaso se quejan, como pedigüeños que Sigue leyendo