A propósito de saunas

Bota Bota - Montreal

Cuántas veces no nos habremos aburrido en el interior de una sauna. Cuántas veces no habremos sudado la gota gorda contando los minutos para salir de ese infierno inmerecido. Entre tanto, nuestros ojos se fijaban en un punto concreto del terrado, de la cubeta dimanante del calor, del ojo de buey que nos liberará de la reclusión voluntaria —y voluntariosa—. La apertura de miras que aporta esta imagen nos retiene, sin embargo, en un ejercicio de contemplación apropiado para la inescapabilidad del momento. Contemplación espiritual o simplemente mundana, curiosa, inquietante. Qué pocas saunas existen tan bien diseñadas como Bota Bota, en Montreal (Canadá). Porque la verdadera cualidad de su diseño es conducir la mirada hacia donde se quiere. Esto es, la panorámica urbana abierta al fondo. Y, para ello, el arquitecto solo Sigue leyendo

Algo más que agua en la piscina

Piscina de agua termal en Hofsos, Islandia

Massimo Vitali for The New York Times

Es inconcebible un hotel vacacional sin piscina. Y, sin embargo, lo único que ha considerado útil la industria hotelera es informar a los huéspedes de las características técnicas de este artefacto y su disponibilidad para la diversión. Lo que, dicho sea de paso, interesa bien poco al usuario.

«Ven y comprueba porqué es un placer poder alojarte en un hotel con piscina durante los calurosos meses de verano», reza la mayoría de las webs hoteleras. «Ofrecemos camas balinesas para los clientes más exigentes, situadas en zonas exclusivas con unas vistas directas al mar o en primera línea de piscina». «Existen dos áreas, la profunda Sigue leyendo

Los buenos espíritus del huerto

Cuarzo Lodge

Decía el paisajista galo Benédicte Boudassou en su libro Huertos con diseño (Tutor 2008, Barcelona) que un huerto casero es atractivo a la vista, acoge al aficionado y al curioso, permite vivir mejor a quien lo cuida, solazarse a quien se le acerca y, lo que no es menos importante, complementa los ingresos del horticultor aunque sea con el ahorro que consigue en la compra de las verduras que consume. La proliferación de los huertos urbanos refuerza esta tesis, pues más que una moda se ha convertido en una actitud ante la vida, una nueva forma de vivir.

La hotelería se ha sumado pronto a este fenómeno wellness. Algunos de los grandes cocineros internacionales han exigido un huerto en el hotel al que van a servir, no tanto Sigue leyendo

La vivienda colaborativa de la princesa

Dar Seven

La explosión de los riads en Marrakech y otras ciudades magrebíes en los últimos años no ha sido casual. Su belleza arquitectónica apunta a una corriente estética que todo viajero lleva consigo o intenta aprehender. Pero no solamente eso. El reclamo doméstico de esta modalidad de alojamiento quizá fue el preludio de lo que observamos en diversas ciudades de Europa y América. Las viviendas particulares poseen un indudable atractivo para el huésped culto, que las prefiere al hotel bajo ciertas condiciones de viaje. Especialmente, el viajero millennial, cada día más renuente a ser turista y consumir productos turísticos. La experiencia diferenciada del alojamiento se opone consecuentemente a la normalización turística, a la regulación de los estándares turísticos y al encorsetamiento de la oferta turística.

Dar Seven, el último riad inaugurado en Marrakech, define como ninguno la experiencia personalizada de una vivienda propia. Su propietaria, la princesa Letizia Ruspoli, pasa en él largas temporadas, al tiempo que pone a disposición de ese viajero culto las cuatro únicas habitaciones del riad, al igual que hace con las tres habitaciones de su Residenza Napoleone, en Roma. Fátima, el ama de llaves, se ocupa de todo cuando ella no está.

La economía colaborativa del turismo no ha hecho más que empezar.

Fernando Gallardo |

Cálida penumbra termal

spa intimista

El spa de un hotel cumple dos funciones esenciales. La primera, en pura lógica, tiene una utilidad terapéutica, reconstituyente a veces, curativa otras veces. La segunda es lúdica, relajante, hedonista. Esta última no es la más importante en la vida, pero sí en el contexto del hotel, cuya estancia está configurada por una experiencia emocional. En consecuencia, la instalación termal de un hotel debe reflejar un diseño exigente, intimista, mitigador en su propuesta lúdica, poderoso en la terapéutica. Como acredita en la estación alpina de Méribel, el hotel The Lodge, Château Smith Haut Laffite

La temperatura de la madera

hautlafitte

Más por sus efectos psicológicos y su tradición cultural que por la temperatura del color y su iluminancia en las curvas de Kruithof, la madera ha desempeñado un rol ambiental de suma importancia en la decoración de interiores. Mientras  el nivel de iluminancia adecuado en las zonas de cocina, almacenes o talleres debe aproximarse a los 5.600 K (grados Kelvin), en las habitaciones y salones de relax de los hoteles se aconseja un ambiente no superior a 2800 K, iluminancia que la mente asocia con  una atmósfera confortable y cálida. Así, para el científico alemán Wilhelm Wien (1864–1928) la invariante adiabática energía/frecuencia es únicamente función de esa otra invariante adiabática que es la frecuencia/temperatura.

→ Consultar la Ley de Desplazamiento de Wien: λmax  T = 2,9 10-3 m K