El declinante poder de la institucionalidad

críticosHace unos años, la revista DT entrevistó a los críticos más rutilantes del momento: Carlos Boyero, cine; Víctor Lenore, música; Rosa Belmonte, televisión; y quien esto escribe, en hoteles. Nuestras opiniones gozaban de un alto crédito entre la población interesada en estas disciplinas, que sumaban cientos de miles o, muy probablemente, millones de lectores. Recomendar un establecimiento hotelero otorgaba un gran favor tanto a su propietario como al que lo disfrutaba después como huésped, y no había día en que mi buzón —el electrónico y el físico— se llenara de agradecimiento, cumplidos y experiencias contrastadas que servían para incrementar el acervo personal de información turística organizada en una potente base de datos.

Hasta que aterrizó Tripadvisor y toda su artillería tecnológica haciendo enseguida pequeña esa base de datos de 13.000 hoteles a razón de 280 datos sobre cada establecimiento. Me imagino que ninguno de mis colegas convocados por la revista DT Sigue leyendo

Hospitalidad japonesa

Patrick SvenssonSi un país simboliza lo que venimos pregonando como liturgias, es decir, ese jardín de elaborados rituales que persiguen la levitación metafísica del huésped en un alojamiento turístico de condición humana debemos viajar al Sol Naciente. Kioto es la expresión de la delicadeza más estudiada. Sus engawa son ceremoniales, sus ryokan, casi celestiales, tanto como casi virginales son sus geishas y sus maikos. Pero no hay que subirse a este altar para comprobar lo poética que es una bienvenida a la japonesa. La capital, Tokio, con su abigarramiento de rascacielos y sus bulliciosas intersecciones de avenidas, nos sorprende en cada rincón con sus devocionarios botánicos que señalan el tránsito de purificación a seguir entre el convulsionado universo exterior y la paz refinada del hogar.

Mediante la escenificación de lo vivido en unos grandes almacenes, el escritor y periodista del New York Times, Oliver Strand, ecualiza el sonido interior de la Sigue leyendo

Diferenciación o igualamiento, el turismo según la tesis de Piketty

La tesis de Thomas Piketty acerca de la desigualdad en las rentas de las sociedades avanzadasLa globalización y el desarrollo tecnológico están transformando aceleradamente el mundo que conocemos. En múltiples foros se analizan y debaten los profundos cambios económicos que se suceden sin tiempo apenas para digerirlos. Mientras el factor trabajo cede cada día más espacio a la mecanización de los procesos y a la robotización de la industria, los poderes establecidos, incluido el financiero, asisten impávidos al nacimiento de una nueva economía colaborativa y una cultura de la gratuidad inesperada por nuestra incipiente sociedad digital.

En esta revolución silenciosa aparecen voces autorizadas que someten a revisión la estructura capitalista heredada del fin del milenio. Algunas tan jóvenes y audaces como la del economista francés Thomas Piketty, cuyos trabajos estadísticos y predictivos gozan de un gran seguimiento estos días en las principales Universidades norteamericanas. Tanto como el éxito repentino de su último libro, Capital in the Twenty-First Century (el Sigue leyendo

Los 78 dedos del negocio turístico

Ésta es la prueba palpable de cómo los robots sustituirán el trabajo humano. Con sus 78 dedos toca la guitarra más rápido que Paco de Lucía, John McLaughlin o Eric Slowhand Clapton. Al guitarrista le acompaña un baterista de 22 brazos cuatro veces más rápido que los de Ian tommy-gun Paice. Escuchando esta música y calibrando el virtuosismo de los 78 dedos y 22 brazos de esta banda robótica de jazz-rock fusion, no cabe la menor duda de que esta sustitución tardará poco en producirse.

Pero hay un detalle que no se escapa a quien observe atentamente este videoclip. La interpretación es perfecta, sublime. La ejecución es rápida y eficiente, más de cuatro veces lo que el mejor concertista humano puede ofrecer. El show es total. Lo único que falta es alma, una música imperfecta ejecutada desde el sentimiento y la emoción. Los dedos que sudan bilis de Tomatito, la voz que sabe a sangre de Camarón.

En la música de la hospitalidad, ninguna máquina sustituirá el alma de un camarero, un conserje o una gobernanta si se desempeñan con alma. Sudando bilis, sabiendo a sangre.

Porque un hotel, pese a Z-Machines, sigue siendo una cosa de personas.

Fernando Gallardo |

Glosofobia y otros miedos profesionales

comunicación

Nuestra experiencia en la ronda de seminarios de innovación hotelera 2013 tuvo como frutos principales el intercambio de información y reflexiones entre los empresarios turísticos asistentes. Unos 800 hoteleros, si sumamos los eventos celebrados en Santander, Zaragoza, Granada, Sevilla, Málaga, Cádiz, Santiago de Compostela y Lanzarote. Pero, más allá de la materia objeto de análisis (el servicio en el turismo del mañana), lo que motivó la satisfacción general fue el trabajo en red de los asistentes, que organizamos para estimular negocio y conocimiento entre ponencias y debates. Presentamos nuevos productos turísticos, alentamos a que los participantes dialogaran Sigue leyendo

El rock-star del jamón ibérico

Un gran reportaje a toda página le dedicó hace poco el New York Times a la figura de Florencio Sanchidrián, a quien considera el embajador español del jamón. Un pata negra de la gastronomía española que se promociona solo en el mercado estadounidense, pues aquí es donde Steve Jobs demostró que el buen paño en arca se vende. Esto es, que el buen producto no necesita promoción. Son los consumidores sus mejores embajadores cuando alcanzan, como en el caso de Apple, la categoría de fans y no de simples clientes.

Junto al artículo, el periódico de referencia neoyorquino -que viene de reestructurar su web para hacerla más vistosa para la publicidad y la imagen en movimiento- publicó un video referido exclusivamente a la figura del cortador de jamón, que antes fue novillero hasta que una cogida lo llevó de unas tablas a otras, de la plaza redonda a la cuadrada en Sigue leyendo