El policía bueno y el policía malo del turismo

prohibiciones

En el seno de la patronal hotelera española CEHAT (Confederación Española de Hoteles y Apartamentos Turísticos), el presidente y el secretario general llevan un tiempo jugando al policía bueno y al policía malo. Ramón Estalella, el secretario general —a quien tengo por un profesional sensato y dialogante— ha terminado aceptando la economía colaborativa de las viviendas particulares como una modalidad que refuerza el alojamiento turístico, por lo que a su entender la Unión Europea debería entrar de lleno en el debate y regularla. En algunas de mis discusiones con él, Estalella admite que la única regulación turística posible es aquella referente a la calidad de los alojamientos colaborativos, pues el resto de reglamentos, como la sanidad, la seguridad y el código técnico de arquitectura, no le competen a la Administración turística. Los parámetros de calidad en una vivienda no deben ser Sigue leyendo

Experiencias locales de Airbnb

vida de barrio

Una de las mayores debilidades de la hotelería tradicional es su dificultosa integración con el entorno. En la ciudad, en la playa, en la montaña, los hoteles parecen islas en medio del mar, cuando no náufragos de cariño y reconocimiento por parte del vecindario. Resorts turísticos vallados en paraísos recónditos, debidamente protegidos de la población local (a veces harapienta, otras pedigüeña). Hoteles urbanos cuyo glamour traza una frontera invisible entre la población residente y la pasajera. Centros de negocios especializados en impedir a sus clientes toda distracción local, diseñados con los más refinados instrumentos de inescapabilidad.

El ideal de cualquier anfitrión es, no obstante, ejercer de eso mismo: el arte de la bienvenida, la acogida y la zambullida local. Tanto marketing de destino y tanta estrategia discursiva sobre las actividades complementarias, eso que los anglosajones denominan ancillaries, para que llegue un neófito y consiga por arte de magia el ensamblaje perfecto entre lo de afuera y lo de adentro, la diferenciación exigida en toda economía del desplazamiento que hemos reconocido como industria turística. Tal ha sido desde sus principios el ideario Airbnb: espíritu de barrio, esencia local. Sigue leyendo

La vivienda colaborativa de la princesa

Dar Seven

La explosión de los riads en Marrakech y otras ciudades magrebíes en los últimos años no ha sido casual. Su belleza arquitectónica apunta a una corriente estética que todo viajero lleva consigo o intenta aprehender. Pero no solamente eso. El reclamo doméstico de esta modalidad de alojamiento quizá fue el preludio de lo que observamos en diversas ciudades de Europa y América. Las viviendas particulares poseen un indudable atractivo para el huésped culto, que las prefiere al hotel bajo ciertas condiciones de viaje. Especialmente, el viajero millennial, cada día más renuente a ser turista y consumir productos turísticos. La experiencia diferenciada del alojamiento se opone consecuentemente a la normalización turística, a la regulación de los estándares turísticos y al encorsetamiento de la oferta turística.

Dar Seven, el último riad inaugurado en Marrakech, define como ninguno la experiencia personalizada de una vivienda propia. Su propietaria, la princesa Letizia Ruspoli, pasa en él largas temporadas, al tiempo que pone a disposición de ese viajero culto las cuatro únicas habitaciones del riad, al igual que hace con las tres habitaciones de su Residenza Napoleone, en Roma. Fátima, el ama de llaves, se ocupa de todo cuando ella no está.

La economía colaborativa del turismo no ha hecho más que empezar.

Fernando Gallardo |

Alquileres turísticos de película

Brooklyn

Instagram y la nueva cultura multimedia están convirtiendo el mundo en un gigantesco plató. Los millennials, iconoclastas urbanos, abanderan el sentimiento de vecindario como una prolongación ideológica del apotegma «piensa global, actúa en local». Por lo que no es difícil concluir que el barrio, la ciudad, la conurbación universal de las redes sociales constituyen el ecosistema en que se desenvolverá política, social, cultural y económicamente la generación llamada a liderar nuestra sociedad en los próximos 10 años.

El alquiler libre de viviendas y la economía colaborativa están llamados a generar valor en sus vidas, quiéranlo o no los portavoces de las generaciones anteriores, muchos de ellos sordos al aviso de uno de sus propios profetas, Bob Dylan: los tiempos siguen cambiantes. Los propietarios de estas primeras o segundas residencias, a título individual, concurren en un mercado cada día más libre en las mismas condiciones que Sigue leyendo

Hoteles multimodales

El low cost no es bajo precio, sino ahorrarse el pagar por servicios innecesarios

 
¿Qué diferencia hay entre un hotel y un resort? En el afanoso empeño de poner etiquetas a todo, la escolástica turística define un resort (estación turística, en lengua española) como «un lugar diseñado para las actividades turísticas orientadas a la relajación y la diversión, especialmente durante las vacaciones. Generalmente, una estación turística se distingue por una gran selección de actividades, como las relacionadas con la hostelería (comida, bebida, alojamiento), el ocio, el deporte, el entretenimiento y las compras» (extraído de Wikipedia). A fin de distinguir los resorts Sigue leyendo

Huéspedamente

huespedamente

Hace un tiempo celebré los excelentes reflejos del empresario hotelero Kike Sarasola al crear BeMate.com, una plataforma de alquiler de viviendas particulares con los servicios añadidos de un hotel, gracias a su infraestructura de alojamientos RoomMate Hotels. Había que atreverse a una iniciativa así en aquellos días en que la conservadora industria hotelera demonizaba en su totalidad la economía colaborativa. En una conversación privada le auguré esa inevitable competencia que surge siempre de las ideas exitosas, posibilidad que nunca le había arredrado e incluso podía animarle en adelante a afinar más su producto. Le comenté el proyecto de una nueva plataforma tecnológica: Guesty.

El evento multitudinario de la Superbowl en California y el llenazo de público que se ha vivido estos pasados días en San Francisco han dado alas a Guesty para su despegue Sigue leyendo