Sublime fuego de verano

Sublime Comporta

Así habló Zaratustra: «Cosas brillantes en lugar de llanto será la Recompensa para las personas que se acerquen a la Posesión de la Verdad» (extracto del gatha de las druj).

Los persas imaginaban que el fuego provenía del cielo, principio y fin de todas las cosas. Zoroastro, su profeta, lo depositó sobre el altar del primer templo que mandó edificar en la ciudad de Xis, con la prohibición de arrojar en él nada que no fuese puro. Sus sacerdotes lo conservaban en secreto, mientras hacían creer al pueblo que era inalterable y se alimentaba de sí mismo. Entre el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, el fuego era la personación física del dios Mazda, la luz eterna del universo.

Desde entonces, numerosas culturas y religiones monoteístas utilizan el fuego en sus liturgias más sagradas. Los fieles lo admiran, y hasta los ateos lo miran. Contemplar la Sigue leyendo

El futuro Big Data de la hotelería

Si el hotel ha dejado de ser un repositorio de camas para pasar la noche para convertirse ya en una fábrica de emociones, está claro que la comprensión de las emociones puede ayudar a los hoteles a mejorar la experiencia de sus huéspedes. big dataUno de los aspectos clave que analizamos los propietarios y directores de hotel reunidos en las Jornadas de Innovación #Hotel2020 de Lisboa 2012 fue el diseño de servicios (design thinking) para provocar emociones diferentes y su transcrecimiento conceptual hacia una estrategia de liturgias. Comprender la geografía oscura en que se desarrollan las sinapsis es vital para programar unos contenidos litúrgicos que conviertan la estancia en el hotel en una experiencia emocional de recuerdo imborrable.

Fruto de una investigación en diversas cadenas hoteleras internacionales, la doctora Kathy Pui Ying, adscrita a la Universidad de Loughborough (Leicestershire, Reino Unido) Sigue leyendo

Trigo limpio en nuestro turismo

Rajoy ha recordado en su discurso de investidura lo que veníamos sosteniendo desde hace un tiempo: el futuro del turismo en España apunta a la gastronomía. Por eso a este país no le hace falta un ministerio de Turismo, sino uno de Agricultura. Desde la industria agroalimentaria podemos, no solamente exportar más y a muchos sitios, sino desarrollar mejor la cultura de la innovación.

No, no se trata de una involución. Nadie habla de volver al arado, ni al bocio hurdano. La Mancha no debe seguir siendo únicamente la fábrica de graneles vinícolas, como tampoco parecería justificable el que los montes de Jaén se hinchasen de aceite refinado, por muy de oliva que fuese. El agro español debe avanzar hacia el talento, el conocimiento, la investigación y el desarrollo a fin de evitar la deslocalización que, por falta del músculo innovador, le ha sucedido a parte de la industria nacional con eso de llevarse la producción a la barata China. Tampoco debemos caer en el Sigue leyendo

Extraños oficios hoteleros

Se dirá que estos nuevos servicios hoteleros son auténticas chorradas, pero no conviene olvidar que vivimos un momento de euforia diferenciadora en el turismo. Muchos son los que buscan y rebuscan nuevas maneras de expresarse y nuevas experiencias que ofrecer a los viajeros.

Tales como el extravagante servicio de calentador de camas que ha contratado el hotel Holiday Inn Kensington Forum, en Londres. Previa solicitud del huésped, antes de retirarse a dormir, un miembro del personal se viste un traje especial de la cabeza a los pies y, durante cinco minutos, se mueve por la cama y bajo las sábanas a fin de crear un ambiente agradable y acogedor para dormir.

Sin moverse de Londres, el Andaz Hotel ofrece también antes de dormir un contador de cuentos. No sabemos todavía quién lo demanda, máxime en estos tiempos en que el iPad se constituye en la mejor alternativa para que los niños duerman… o se mantengan bien despiertos. En cualquier caso, multitud de libros en papel esperan en la biblioteca del Andaz que alguien se interese por ellos.

¿Y qué pensar si reservas una habitación del Barnsley Gardens Resort, en Georgia, EE.UU., y sale a recibirte un hada madrina invitándote a culminar tus sueños más…? No es broma. En un delirio imaginativo, este lugar cuenta con hada madrina además de garaje y piscina.

Por su parte, el Rambagh Palace, en India, tiene contratadas dos personas como cazadores de palomas. Su trabajo consiste en impedir que caguen sobre los huéspedes cuando salen al patio del hotel. Estos empleados se pasan nueve horas todos los días espantando a las aves con una bandera grande que agitan a su donoso estilo.

De acuerdo, la oferta de experiencia únicas no tiene por qué saldarse con acciones tan estrambóticas. Pero nadie me negará que la tendencia mundial de los hoteles experienciales es echarle mucha imaginación al negocio. Cuanta más, mejor.

Fernando Gallardo |

Las camareras voladoras

Al final de una cena exquisita, y solo en el momento de servir los postres, a una de las camareras le tembló el pulso e hizo gorgotear el agua mientras servía el vaso. Diablos, ¿qué ha sucedido? Enseguida mi acompañante y yo nos hicimos eco de la desdicha. Se había producido una ruptura fatal en la cadencia armónica del servicio, un descuido imperdonable en la quietud del comedor, por culpa seguramente de un paso anticipado o de un gesto retrasado. El ambiente, de repente, rompió su estro zen. Como un navajazo, todas las miradas confluyeron hacia aquel vaso de agua en cuyo regazo se había percibido un leve, pero ostensible, gorgoteo. La camarera, avergonzada, se disculpó con una sonrisa amable de que le hubiera sonado el agua en su servicio y, además, una gota se eyectara sobre el mantel mojándolo en un puntito ámbar. No pasa nada, es solo una gota de agua, le susurré mientras intentaba secarla con la yema de mi dedo índice. Pero el mal ya estaba hecho. La paz celestial de aquel lugar se turbó al restallar en el aire envolvente de la mesa un ¡glup! seguido de un ¡clap!

Es tal el refinamiento vivido esta pasada noche de marzo en el hotel Mandarin Oriental Barcelona que cualquier siseo pudo quebrar sin quererlo el concepto sublime del silencio y la fragilidad comensal. Seguramente el lector yace atónito por la importancia que le estoy concediendo a semejante nimiedad. Qué tontería, pensará. Negar una liturgia de servicio como Sigue leyendo