Alquileres turísticos de película

Brooklyn

Instagram y la nueva cultura multimedia están convirtiendo el mundo en un gigantesco plató. Los millennials, iconoclastas urbanos, abanderan el sentimiento de vecindario como una prolongación ideológica del apotegma «piensa global, actúa en local». Por lo que no es difícil concluir que el barrio, la ciudad, la conurbación universal de las redes sociales constituyen el ecosistema en que se desenvolverá política, social, cultural y económicamente la generación llamada a liderar nuestra sociedad en los próximos 10 años.

El alquiler libre de viviendas y la economía colaborativa están llamados a generar valor en sus vidas, quiéranlo o no los portavoces de las generaciones anteriores, muchos de ellos sordos al aviso de uno de sus propios profetas, Bob Dylan: los tiempos siguen cambiantes. Los propietarios de estas primeras o segundas residencias, a título individual, concurren en un mercado cada día más libre en las mismas condiciones que Sigue leyendo

El derecho imposible al olvido

google-olvidoA las personas que cumplen ya ciertos años se le olvidan las cosas y, muchos, rezan a San Antonio para recordarlas. Porque la memoria es lo que más nos separa de nuestro estado primitivo, lo que más nos diferencia de los animales. Memoria transmitida de generación a generación para que el conocimiento crezca y madure como civilización. Ir contra la memoria es, en suma, ir contra la civilización.

Además de la edad, existen otras maneras de perder la memoria. Las drogas se han mostrado históricamente eficaces en su bloqueo. Una trepanación del cerebro puede causarla, si soslayamos sus efectos colaterales. Un golpe infortunado en la cabeza también provoca amnesia. Pero el método más singular de todos es el que Google acaba de acordar con las autoridades francesas, de aplicación generalizada en Europa. El derecho al olvido.

Como si lo vivido fuera un sueño, las mentes bienpensantes europeas creen que existe un derecho irrenunciable al borrón y cuenta de los ciudadanos. Lo cual es tan utópico y Sigue leyendo

El huevo y el taco de Fischer

Artur Fischer

En 1946, un hotelero le pidió que inventara un utensilio con el que sus huéspedes pudieran abrir un huevo pasado por agua sin poner perdida la mesa de desayunos. Artur Fischer ideó un redondel con pinzas que cortaba limpiamente la cáscara sin afectar al contenido del huevo. Con ese invento hotelero, el alemán superó en patentes (más de 1.100) al hasta entonces inventor por excelencia: Thomas A. Edison (1.093 patentes).

Artur Fischer acaba de fallecer en su casa de Waldachtal (Alemania) a la edad de 96 años. Su dilatada carrera de inventor y empresario de sus inventos había culminado en 1958 con el famoso taco de expansión que hoy todo el sector de la construcción y los amantes del bricolaje utilizan, tanto para afirmar muebles a las paredes como para colgar un cuadro. Es una especie de un tapón de nylon con una punta dividida para ser insertado en un agujero perforado. A medida que el tornillo se enrosca, el tapón impide que se desprenda el yeso. A medida que el tornillo avanza hacia la punta, el ancla se expande presionando fuertemente contra el agujero. Dos aletas anti rotación afianzan firmemente el taco en la pared.

El legado de Fischer le sobrevivirá quién sabe la cantidad de años en un sector como el turismo cuyo fermento experiencial requiere una tecnología cada vez más avanzada sin perder su simpleza de uso.

Quien no haya utilizado jamás los inventos de este alemán inolvidable es porque jamás se ha mirado al espejo o porque el desayuno belle époque le importa un huevo.

Fernando Gallardo |

Airbnb, una cuestión de precio

faresairbnb

Dice el refrán que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y, por lo visto, la profesión hotelera está llena de ciegos peores que los ciegos, pues muchos de sus portavoces se muestran empeñados en cerrar los ojos ante la realidad ascendente de la economía colaborativa del turismo. La crítica del alquiler vacacional de viviendas privadas se ha llenado de tópicos que, en algunos casos, llegan al paroxismo. Como afirmar que un apartamento turístico anunciado en una plataforma tecnológica puede ser la guarida preferida de los terroristas y nunca un hotel. O que la economía colaborativa es economía sumergida porque la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) exime a los alquileres de estar sujeto a IVA. Incluso que la única razón del despegue de este tipo de alojamientos se debe a su bajo precio y significan, por ello, una competencia desleal para los hoteles.

Lo cierto es que estos estrambotes se descalifican por sí mismos. Olvidémonos del conocimiento exacto que últimamente los yihadistas tienen de los establecimientos hoteleros en que atentan. Dejemos que la LAU siga declarando el alquiler de viviendas una actividad exenta del impuesto sobre el valor añadido (IVA). Y hablemos de precios frente a quienes creen religiosamente que el turismo de Airbnb es alpargatero y no Sigue leyendo

Top 50 Hotels Brands in Spain – 2016

Top50 Hotels Brands 2016

Ranking Twitter de Cadenas Hoteleras Españolas 2016

Como en estos cuatro últimos años, publicamos a finales de diciembre nuestra lista Top50 de las cadenas españolas que mejor lo están haciendo en Twitter. Durante estos 12 meses hemos realizado un seguimiento exhaustivo del trabajo realizado por más de 100 cadenas españolas en las redes sociales, su reputación online, su conversación con los clientes, la comunicación pública de sus productos y el atractivo que cada una de ellas ha tenido entre los usuarios de la red del pajarito azul. Si en 2013 el Foro de la Ruina Habitada contaba con 9.172 suscriptores procedentes del sector hostelero, y en 2014 la cifra ascendía a 11.833 suscriptores, a fines de 2015, fecha de redacción de estas líneas, su número se ha incrementado hasta los 13.935 suscriptores. Lo cual nos Sigue leyendo

El pecado mortal de la hotelería

airbnb people

A veces, en su entusiasmo emprendedor, los empresarios olvidan quiénes son los verdaderos dueños del negocio. Invierten con más o menos riesgo, gestionan con más o menos fortuna, producen con más o menos calidad, venden con más o menos éxito, para que luego no haya clientes que hagan valioso su esfuerzo, ¡ay! En efecto, el dueño del negocio no es otro que quien a la postre lo paga.

En la industria turística, como en todos los demás sectores económicos, se cumple a rajatabla este aforismo. Así, desde la óptica del intermediario transaccional o tecnológico, podría inferirse que la comisión por el servicio procede del huésped a través del proveedor, lo que cedería al proveedor un paradójico rol de intermediario, como intermediario es de su tributación a la Administración pública. Aunque lo que subyace culturalmente en esta transacción es que el intermediario tiene como cliente al proveedor, esto es, Booking o Expedia se deben a quien le abona la comisión, que no Sigue leyendo