
Instagram y la nueva cultura multimedia están convirtiendo el mundo en un gigantesco plató. Los millennials, iconoclastas urbanos, abanderan el sentimiento de vecindario como una prolongación ideológica del apotegma «piensa global, actúa en local». Por lo que no es difícil concluir que el barrio, la ciudad, la conurbación universal de las redes sociales constituyen el ecosistema en que se desenvolverá política, social, cultural y económicamente la generación llamada a liderar nuestra sociedad en los próximos 10 años.
El alquiler libre de viviendas y la economía colaborativa están llamados a generar valor en sus vidas, quiéranlo o no los portavoces de las generaciones anteriores, muchos de ellos sordos al aviso de uno de sus propios profetas, Bob Dylan: los tiempos siguen cambiantes. Los propietarios de estas primeras o segundas residencias, a título individual, concurren en un mercado cada día más libre en las mismas condiciones que Sigue leyendo
A las personas que cumplen ya ciertos años se le olvidan las cosas y, muchos, rezan a San Antonio para recordarlas. Porque la memoria es lo que más nos separa de nuestro estado primitivo, lo que más nos diferencia de los animales. Memoria transmitida de generación a generación para que el conocimiento crezca y madure como civilización. Ir contra la memoria es, en suma, ir contra la civilización.


