Un lugar en el que vivir

Viajar a París obliga a visitar la torre Eiffel. En Londres nadie quiere perderse una foto con el Big Ben detrás. Barcelona es para ver a Gaudí si no se es ciego. Claro que para fotos, nada como el Taj Mahal y su aura romántica. A Nueva York se va a ver rascacielos, y, si la carótida responde a tanto pasmo vertical, un musical en Broadway puede estar muy bien para despedir la jornada. Hoy es jueves, esto es Bruselas.

Así han sido los episodios geográficos desde que el turismo es turismo y las agencias de viajes, agencias de viajes. Da lo mismo TuiHalcónRumbo, Despegar, Booking, o Viajes El Corte Inglés. Sus reclamos destilan todos una cantinela parecida, clásica, repetitiva… «Migra hacia el calor Lanzarote», «Descubre el encanto y la luz de Lisboa», Sigue leyendo

La vivienda colaborativa de la princesa

Dar Seven

La explosión de los riads en Marrakech y otras ciudades magrebíes en los últimos años no ha sido casual. Su belleza arquitectónica apunta a una corriente estética que todo viajero lleva consigo o intenta aprehender. Pero no solamente eso. El reclamo doméstico de esta modalidad de alojamiento quizá fue el preludio de lo que observamos en diversas ciudades de Europa y América. Las viviendas particulares poseen un indudable atractivo para el huésped culto, que las prefiere al hotel bajo ciertas condiciones de viaje. Especialmente, el viajero millennial, cada día más renuente a ser turista y consumir productos turísticos. La experiencia diferenciada del alojamiento se opone consecuentemente a la normalización turística, a la regulación de los estándares turísticos y al encorsetamiento de la oferta turística.

Dar Seven, el último riad inaugurado en Marrakech, define como ninguno la experiencia personalizada de una vivienda propia. Su propietaria, la princesa Letizia Ruspoli, pasa en él largas temporadas, al tiempo que pone a disposición de ese viajero culto las cuatro únicas habitaciones del riad, al igual que hace con las tres habitaciones de su Residenza Napoleone, en Roma. Fátima, el ama de llaves, se ocupa de todo cuando ella no está.

La economía colaborativa del turismo no ha hecho más que empezar.

Fernando Gallardo |

Hoteles multimodales

El low cost no es bajo precio, sino ahorrarse el pagar por servicios innecesarios

 
¿Qué diferencia hay entre un hotel y un resort? En el afanoso empeño de poner etiquetas a todo, la escolástica turística define un resort (estación turística, en lengua española) como «un lugar diseñado para las actividades turísticas orientadas a la relajación y la diversión, especialmente durante las vacaciones. Generalmente, una estación turística se distingue por una gran selección de actividades, como las relacionadas con la hostelería (comida, bebida, alojamiento), el ocio, el deporte, el entretenimiento y las compras» (extraído de Wikipedia). A fin de distinguir los resorts Sigue leyendo

El pecado mortal de la hotelería

airbnb people

A veces, en su entusiasmo emprendedor, los empresarios olvidan quiénes son los verdaderos dueños del negocio. Invierten con más o menos riesgo, gestionan con más o menos fortuna, producen con más o menos calidad, venden con más o menos éxito, para que luego no haya clientes que hagan valioso su esfuerzo, ¡ay! En efecto, el dueño del negocio no es otro que quien a la postre lo paga.

En la industria turística, como en todos los demás sectores económicos, se cumple a rajatabla este aforismo. Así, desde la óptica del intermediario transaccional o tecnológico, podría inferirse que la comisión por el servicio procede del huésped a través del proveedor, lo que cedería al proveedor un paradójico rol de intermediario, como intermediario es de su tributación a la Administración pública. Aunque lo que subyace culturalmente en esta transacción es que el intermediario tiene como cliente al proveedor, esto es, Booking o Expedia se deben a quien le abona la comisión, que no Sigue leyendo

Las falacias de Exceltur

José Luis Zoreda
El sector hotelero en España estaría cometiendo un fraude a Hacienda de aproximadamente 2.490 millones de euros, a tenor de lo expuesto hace unos días por el lobby turístico Exceltur. Esta acusación temeraria se deduce de un informe encargado por dicha patronal a la consultora Ernst & Young, que se ha jugado su reputación con el argumento falaz de que los arrendadores de viviendas turísticas ingresan anualmente unas rentas de 2.054 millones de euros y que «en caso de que ninguno de ellos declarase el IRPF por los alquileres, aplicando un tipo medio del 21%, el potencial fraude (sic) ascendería a 432 millones de euros al año». Por esa misma falacia, si los ingresos anuales del sector hotelero rebasan los 14.000 millones de euros, Sigue leyendo

Un regular decreto regulatorio

vivienda de alquiler privadoLa Asociación Canaria del Alquiler Vacacional (ASCAV) me envía el borrador del Proyecto de Decreto Por El Que Se Aprueba El Reglamento De Las Viviendas De Uso Turístico En La Comunidad Autónoma De Canarias. Conste que no me leo todos los días tochos como éste, pero dada la importancia que adquiere el fenómeno de la economía colaborativa en un momento clave para el turismo de la nueva era digital, he hecho de tripas corazón y me lo he leído de cabo a rabo. Ello no obsta para que me haya podido saltar involutariamente algún aspecto de sus postulados o no haya entendido algunos artículos en su verdadera dimensión jurídica y semántica.

Como apunta el citado borrador, el Gobierno canario «considera necesario el desarrollo de la regulación que determine las condiciones y requisitos que deben cumplir las viviendas para poder tener uso turístico.» Si bien cabría esperar una mayor pulcritud gramatical en su formulación, el Decreto mantiene un espíritu normativo impecable que Sigue leyendo